Absuelven a los acusados por el crimen del policía Víctor Lazarte
Por falta de pruebas quedaron fuera del foco de investigación los cuatro jóvenes que habían sido acusados de asesinar a Víctor Emanuel Lazarte para robarle la motocicleta en 2023.
El tribunal que intervino en el caso resolvió absolver a los cuatro acusados por el crimen del agente de la policía Víctor Emanuel Lazarte (22 años). Ellos son Rodrigo Villafañe (20), Agustín “Zapín” Tapia (20), José “Pinky” Vallejo (20) y Nahuel Suárez (22). La decisión se basó en que la fiscalía no consiguió aportar pruebas suficientes para demostrar su coautoría en el homicidio.
El hecho ocurrió el 10 de julio de 2023, aproximadamente a las 21:30, cuando Lazarte regresaba en motocicleta a su domicilio en el barrio Juan Pablo I. Fue interceptado por al menos cuatro personas que circulaban en dos motos. Tras sustraerle la moto, uno de los asaltantes le disparó en el tórax, provocando su fallecimiento.
Durante el juicio oral —que comenzó el 27 de octubre de 2025— la acusación del Ministerio Público Fiscal sostuvo que los imputados actuaron con la intención de robarle la moto y, al advertir que era policía, lo mataron para consumar el robo. Por su parte, las defensas cuestionaron la calidad de la investigación, señalaron fallas en los testimonios y en las pericias, y reclamaron la absolución por falta de pruebas.
En su veredicto, las juezas Isolina Apás Pérez de Nucci, Isabel Méndez y Soledad Hernández declararon que “no pueden afirmar que ustedes cuatro no sean los coautores, lo que sí afirmo es que no hay pruebas de que lo sean”. Añadieron que la absolución no apunta a pronunciarse sobre la “inocencia moral” de los imputados, sino sobre la insuficiencia probatoria. También instaron al fiscal a profundizar otras líneas de investigación que surgieron durante el debate.
Uno de los elementos críticos fue el testimonio de Gonzalo Yapur, primo de la víctima, catalogado por el tribunal como poco fiable para identificar a los acusados. Entre los problemas se destacaron: no ver detalladamente las caras, no poder precisar quién dijo cada frase, y la ausencia de reconocimiento de voz formal. Las pericias de localización tampoco resultaron concluyentes y no se detectaron partículas características de disparo en ninguno de los imputados.
Por otro lado, tras la sentencia, se denunció que uno de los absueltos —Agustín Tapia— fue presuntamente agredido por personal del Servicio Penitenciario dos días antes de la resolución. Su defensor solicitó investigar ese episodio, alegando que el joven permaneció detenido injustamente y sufrió maltrato durante ese tiempo.








