Burgos cumple hoy un año condenado por violador y La Gaceta de Cisneros camufla su nombre como abogado defensor del Clan Ale
El 4 de diciembre de 2024, Rodolfo Tercero Burgos —exdirector de Canal 10, docente de la UNT y falso querellante en la causa por el robo de la Ciudad Universitaria— fue condenado a cinco años de prisión por violar a su hija de 3 años. Hoy continúa en libertad ejerciendo la abogacía y la docencia. La Gaceta, ahora controlada por Carlos Cisneros, publicó una nota camuflándolo como "Tercero Burgos" para ocultar que representa a María Jesús Rivero, expareja de Rubén "La Chancha" Ale —procesada por lavado— vinculado al clan que en el año 2000 quemó el diario por orden del propio Cisneros. Mientras Alperovich cumple prisión domiciliaria con tobillera, Burgos pasea libre. NI UNA MENOS calla.
Burgos en las poltronas del directorio de La Gaceta, junto a Van Mameren y José Pochat.
Hace exactamente un año, el 4 de diciembre de 2024, Rodolfo Tercero "ekeko" Burgos fue condenado a cinco años de prisión por violar a su hija de 3 años. Hoy sigue dando clases en la Facultad de Derecho de la UNT, ejerce como abogado y camina libre por San Miguel de Tucumán.
La confirmación de que sigue ejerciendo llegó a través de La Gaceta en su edición de hoy 4 de diciembre de 2025. El diario publicó hoy una nota sobre un conflicto judicial entre integrantes del clan Ale y menciona a su representante legal como "Tercero Burgos". Solo el segundo nombre. Sin "Rodolfo". Sin su nombre de pila para despistar al incauto lector del otrora prestigioso diario, hoy en manos de una organización paraestatal de corte mafioso y extorsivo al mando del ex sindicalista y hoy magnate del Juego, las apuestas online y los medios. El camuflaje es deliberado: cualquier búsqueda en La Gaceta sobre "Tercero Burgos abogado" omite que es un condenado por violación infantil.
El cliente que defiende burgos es aún más revelador: María Jesús Rivero, expareja de Rubén "La Chancha" Ale y figura central del clan que en el año 2000 quemó La Gaceta por orden de Carlos Cisneros.

La Gaceta de hoy usa solo "Tercero Burgos" para proteger al condenado.
La Caja Popular: epicentro del poder de Cisneros, el nuevo dueño de La Gaceta
Para entender por qué La Gaceta protege a quien defiende a la expareja del clan que quemó el diario, hay que remontarse a 1995. Ese año, Carlos Cisneros fue designado titular de la Caja Popular de Ahorros, el organismo provincial que controla el juego en Tucumán, fomenta y lucra con el drama de la ludopatía en la provincia: tragamonedas, casinos, hipódromo, quiniela, Telekino, Tuki 10, etc.
Informe de el periódico de Tucumán de 2006 ya advertía del negocio ludópata.
Desde la Caja Popular, Cisneros autorizó las máquinas del negocio más lucrativo de la provincia. Un documento de 2006 revela que diez empresas controlaban 1.035 máquinas que movilizaban 755 millones de pesos anuales (250 millones de dólares anuales a valores constantes). Entre las empresas favorecidas figuran -entre otros testaferros de la mafia paraestatal-: ALFA MERCURIO SRL (Mercedes Nélida Ale), POINT LIMITS SRL (Ángel "El Mono" Ale) y PATAN SRL (de su socio Roberto José Emilio Sagra).

Extracto de El Periódico de Tucumán año 2006 "DIEZ FIRMAS, TODO UN SUBMUNDO" con apellidos Ale y Sagra destacados desde la llegada de Cisneros a la Caja.
El negocio del juego en Tucumán: La Caja Popular de Ahorros fue creada en 1915 para fomentar el ahorro de los empleados públicos (sus verdaderos dueños). En 1942 inauguró el Hipódromo. En 1959, el Casino. En 1992 creó el Telekino. Cisneros llegó en 1995 y desde entonces el control del juego provincial se convirtió en la base de su poder político.
Susana Trimarco lo dijo bajo juramento judicial hace dos décadas en el caso de la desaparición de su hija Marita Verón: "Los Ale son una mafia organizada. Están involucrados Jorge Miranda, Antonio Guerrero y Carlos Cisneros, que manejaba la Caja Popular de Ahorro. Los Ale no quieren dejar de tener gente dentro del poder".
27 de mayo de 2000: la quema de La Gaceta por parte de la patota de La chancha Ale, María Jesús Rivero y Carlos Cisneros
El 27 de mayo de 2000, grupos armados quemaron una edición completa de La Gaceta durante 12 horas. Ocho puntos de distribución asaltados simultáneamente. El entonces fiscal general Ricardo Falú declaró a La Nación que un ex policía "relacionado con el sindicalista Carlos Cisneros, vicepresidente de la Caja Popular de Ahorros" dirigió el operativo.
Los ejecutores materiales fueron Rubén "La Chancha" Ale y su flota de remises Cinco Estrellas, empresa de la familia Ale conducida por Jesús Rivero -hoy defendida por el violador impune Burgos-, para movilizar a los grupos armados.
Veinticinco años después, Cisneros controla el diario que ordenó destruir. Germán García Hamilton, bisnieto del fundador del diario, lo denunció públicamente: "La cúpula de La Gaceta se sometió a Cisneros".
El círculo perfecto: Cisneros controla Caja Popular (1995) → Autoriza máquinas clan Ale → Clan Ale quema La Gaceta por orden de Cisneros (2000) → Cisneros se hace dueño de La Gaceta (2024) → La Gaceta protege a Burgos → Burgos defiende a expareja de Ale. La impunidad tiene geometría perfecta.
Quién es María Jesús Rivero
Rivero fue titular de la remisería Cinco Estrellas, la empresa que Susana Trimarco señaló como estructura para captar y trasladar mujeres en el caso Marita Verón. También fue gerenciadora de NOA SA, firma que manejó el Club San Martín (2002-2010) cuando Rubén Ale era presidente.
Aunque fue absuelta en el juicio provincial por Marita Verón, la Justicia Federal procesó a María Jesús Rivero por lavado de activos. Entre 2013 y 2014, más de 40 allanamientos revelaron movimientos por 63 millones de pesos vinculados a trata, narcotráfico y extorsión.

La condena federal: En 2017, el Tribunal Oral Federal condenó a los hermanos Ale a 10 años de prisión por asociación ilícita y lavado de activos. La Cámara de Casación confirmó en 2021 que organizaron desde 2002 una red que usó Cinco Estrellas, NOA SA y San Martín para lavar dinero de prostitución, usura y narcotráfico. Rivero fue ubicada en el "núcleo administrativo" de las operaciones.
Una testigo protegida declaró en el juicio que Rivero era parte de la red de trata. Relató cómo las "fiestas" de funcionarios de Casa de Gobierno eran uno de los destinos de las mujeres explotadas por el clan Ale.
El mes pasado, Ángela Yamile Ale —hija de "La Chancha"— irrumpió violentamente en la casa de Rivero en Adolfo de la Vega 700. La golpeó y amenazó con desalojarla en una disputa por bienes del clan. La Justicia dictó arresto domiciliario para Ángela y prisión preventiva para su pareja.
Que el condenado por violar a su hija de 3 años represente a la expareja del jefe de una red dedicada al lavado de dinero vinculado a trata de personas no es un detalle menor. Es la conexión que La Gaceta necesita ocultar.
En 2003, José Alperovich intervino la Caja Popular y desplazó a Cisneros. Designó como interventor a Armando "Cacho" Cortalezzi, legislador peronista y presidente del Concejo Deliberante.
Pero Cortalezzi también era parte del entramado mafioso vinculado al clan Ale. La Unidad de Investigación Financiera detectó una transferencia irregular de propiedades entre Cortalezzi —entonces a cargo de la Caja Popular, el organismo que controla el juego— y Rubén "La Chancha" Ale. Un testigo protegido declaró que el clan Ale extorsionó al dueño original para que cediera la propiedad a Cortalezzi.
En efecto, la testigo protegida F081014 fue más lejos: declaró que Cortalezzi era proxeneta. Relató que lo conoció cuando la llevaron a hacer un "servicio" en su hotel de Santiago al 1000. Le ofreció ir a trabajar a un lugar en San Andrés que él regenteaba.
Rubén "La Chancha" Alé años atrás junto al entonces gobernador de Tucumán José Alperovich.
La estructura completa: Cisneros controla Caja Popular → Autoriza máquinas del clan Ale → Alperovich interviene Caja → Designa a Cortalezzi (vinculado al clan Ale) → Clan Ale lava dinero usando casino, remisería y San Martín → Rivero es gerenciadora → Burgos la defiende → La Gaceta (controlada por Cisneros) protege a Burgos. Todos los caminos llevan a la Caja Popular.
Burgos, el canciller de La Gaceta, más poderoso e impune que Alperovich
Pero hay más. Burgos no solo sigue ejerciendo: logró que la Justicia sancione al abogado que lo llevó a juicio.
Gustavo Morales, quien fue condenado a tres años de prisión condicional por filtrar información del caso Burgos a este medio, pidió en septiembre al Colegio de Abogados que inhabilitaran a Burgos y solicitó a la Facultad de Derecho un juicio académico. Su argumento: un condenado por violar a una niña de 3 años no puede ejercer la abogacía ni dar clases.
Burgos lo denunció por "hostigamiento". Argumentó que su condena no está firme porque hay un recurso de casación pendiente. El Ministerio Público Fiscal respaldó el planteo. El auxiliar fiscal Gonzalo García, el abogado José María Molina (Fiscalía de Estado) y el letrado Carlos Guido Cattáneo apoyaron a Burgos.
El juez Gonzalo Javier Ortega le dio la razón. Reprendió a Morales y reinició los plazos de sus reglas de conducta.
La inversión: Morales fue condenado por haber filtrado información del caso Burgos. En esa causa, Burgos figura como "víctima". Ahora usa esa condición de "víctima" para atacar a Morales por pedir que se sancione a Burgos POR SU CONDENA POR VIOLACIÓN. El violador de su hija de 3 años logró que la Justicia castigue al abogado que lo llevó a juicio.
El abogado que logró la condena, ahora sancionado por pedir que el condenado no siga ejerciendo.
Alperovich con tobillera, Burgos libre
José Alperovich, tres veces gobernador de Tucumán, fue condenado a 16 años por violar a su sobrina. Fue detenido inmediatamente el 18 de junio de 2024 en Buenos Aires. Pasó un año en el penal de Ezeiza. Hoy cumple prisión domiciliaria con tobillera electrónica en Puerto Madero.
Burgos fue condenado a 5 años por violar a su hija de 3 años. Camina libre por Tucumán.
La diferencia no es la gravedad del delito. Es la geografía. Alperovich fue juzgado en Buenos Aires. Burgos fue condenado en Tucumán, donde su red de protecciones opera desde hace tres décadas.
La red que protege a Burgos:
• Clan Casas: Laura Casas, pareja de Burgos durante 12 años, es jueza de Impugnación Penal. Su madre, la camarista Valderrábano de Casas, intentó revincular a Burgos con la víctima cuando ya estaba imputado.
• José Hugo Saab (UNT): Contrató a Burgos como querellante desde 2019. Según Morales, gestionó en Cancillería "un salvoconducto para que Burgos estuviera a resguardo en España". No hay constancia de actuación útil de Burgos en la Justicia Federal.
• Federico Van Mameren (La Gaceta): Amigo de Burgos desde hace 30 años, juegan al tenis cada miércoles. Secretario de redacción del diario que oculta sistemáticamente información sobre el caso.

El peloteo de los miércoles de Burgos y Federico Van Mameren, lacayo mediático de Carlos Cisneros al igual que Alvaro Aurane - actual funcionario de la Caja Popular de Ahorros-.
• Carlos Cisneros: Dueño de La Gaceta desde fines de 2024. Socio político de Saab. Controló la Caja Popular durante 30 años, autorizando las máquinas del clan Ale cuya expareja gerencial hoy defiende Burgos.
Cisneros y sus amanuences radicales: Silvia Elías de Pérez y José Cano -ínitmo del ekeko Burgos.
Las voces que nadie escucha
Daniela Marina Moris, madre de la menor violada, denunció a Burgos el 13 de julio de 2021. Su hija tenía 3 años. Hubo pericias psicológicas, Cámara Gesell, órdenes de restricción. El fiscal Fernando Blanno consideró el delito acreditado en junio de 2022. La condena llegó el 4 de diciembre de 2024.
"Son 300 días que una niña sigue perteneciendo a un juicio que inició con 5 años y hoy ya tiene 10", dijo Moris a FM La Tucumana 95.9 en octubre. "Burgos continúa su vida como si nada, con alianzas en el Colegio de Abogados, con alianzas en el Ministerio Público Fiscal. Es un engranaje donde se corta una cabeza y salen tres".
Moris explica la libertad de Burgos: "La condena no se hace efectiva porque se trató en el viejo sistema conclusional que lo favoreció gracias a la jueza Isabel Méndez. Esta jueza le toma audiencia estando Burgos en Ibiza de vacaciones".
Burgos intentó recusar a un vocal de la Corte Suprema de Tucumán. Fue asistido por múltiples abogados. Hoy espera resolución de Casación mientras sigue ejerciendo.
Mientras tanto, NI UNA MENOS —la agrupación que se moviliza cuando un femicida recibe prisión domiciliaria— guarda silencio sobre un condenado por violar a una niña de 3 años que camina libre, da clases y ejerce como abogado defendiendo a una condenada por lavado vinculado a trata de personas. Hasta se dió el lujo de amenzar al director de eltucumano un 8 de marzo, día de la mujer.
La epítome de la trama de impunidad de Burgos y la mafia paraestatal que lo protege lo constituye la amenaza pública a el director de eltucumano por publicar la causa en la que fue condenado. A pesar de las amenazas públicas, filmadas y los testigos que declararon en la causa el fiscal interviniente propuso una "conciliación" basada en un pedido de disculpas de Burgos (burla judicial rechazada de plano por nuestro director).

365 días después de ser condenado por violar a su hija de 3 años:
• Rodolfo Tercero Burgos camina libre por Tucumán
• Da clases en la Facultad de Derecho de la UNT
• Ejerce como abogado defendiendo a María Jesús Rivero, condenada por lavado vinculado a trata
• Cobra contratos millonarios de la UNT como "querellante" en la causa por el robo de la Ciudad Universitaria sin actuación verificable
• Logró que la Justicia sancione al abogado que lo llevó a juicio
• La Gaceta —controlada por Cisneros— camufla su nombre para protegerlo
• José Hugo Saab gestionó un salvoconducto para que estuviera "a resguardo en España"
• Juega al tenis con Van Mameren cada miércoles
• Se abraza con el fiscal Carlos Eduardo Saltor
• Amenza públicamente al director de eltucumano.com y obtiene protección judicial.
Los amiguis judiciales del violador impune Rodolfo Tercero burgos.
Mientras José Alperovich cumple prisión domiciliaria con tobillera en Buenos Aires, Burgos pasea libre por la capital provincial protegido por el clan Casas, Saab, Van Mameren y Cisneros.
La red que lo protege es la misma que durante 30 años controló el juego en Tucumán desde la Caja Popular, autorizó las máquinas del clan Ale, ordenó quemar La Gaceta, se hizo dueña del diario que quemó, y hoy camufla el nombre del violador que defiende a la expareja del clan que ejecutó la quema.
El "progresismo", NI UNA MENOS y el feminismo provincial —cooptados por el saabismo y el cisnerismo— guardan silencio cómplice.
Fuentes: Expedientes judiciales, sentencias TOF y Cámara de Casación Penal, declaraciones de Daniela Marina Moris y Susana Trimarco, documentos UIF, La Gaceta, La Nación, Infobae, Página/12, Fiscales.gob.ar, La Política Online, La Tinta, Primera Fuente.
Más información: Condena a Burgos | Clan Ale: trama de impunidad | 40 allanamientos clan Ale | Burgos-clan Casas | Quema de La Gaceta 2000 | Cisneros controla La Gaceta | Robo Ciudad Universitaria








