"Están ajustando en la discapacidad": el reclamo de docentes y padres contra el nuevo proyecto de educación inclusiva
La comunidad educativa advierte que la propuesta oficial de asignar un solo docente de apoyo por escuela es "imposible" y pone en riesgo la trayectoria de miles de alumnos. Denuncian que se busca abaratar costos a costa de la eficiencia pedagógica y critican la falta de reglamentación de la ley actual.
Romina Randazzo, maestra especial, Gabriela Dávila, docente y fonoaudióloga, y Rubén Vega, docente y padre de dos niñas con discapacidad, dialogaron con Ana Pedraza en La Tucumana de Mañana por FM latucumana 95.9 sobre la incertidumbre que rodea a la nueva normativa de educación inclusiva en la provincia.
Durante la entrevista, los invitados expresaron su preocupación por el proyecto enviado por el Poder Ejecutivo, el cual consideran que no ha sido consensuado con los estamentos correspondientes. Vega recordó que la Ley 9575 fue aprobada por unanimidad en abril de 2023, pero que su reglamentación se ha postergado sistemáticamente, desvirtuando las necesidades reales de implementación.
Uno de los puntos más críticos abordados en FM latucumana 95.9 fue la intención del Ministerio de Educación de modificar el esquema de acompañamiento personalizado por uno más general. Vega explicó que actualmente se trabaja bajo un modelo de "uno a uno", pero el nuevo plan pretendería implementar un docente cada cinco niños o incluso uno por establecimiento. "Si se nombra un docente para una escuela... es imposible esa estimación", sentenció Dávila, detallando que en instituciones grandes puede haber hasta 50 estudiantes con discapacidad distribuidos en diferentes grados y divisiones.
Por su parte, Randazzo cuestionó que la ministra de Educación utilice el término "docente sombra" para referirse a su labor, aclarando que su función no es interferir en la independencia del alumno, sino brindar los apoyos necesarios. "Ella cree que nosotros lo que hacemos es e interferir en la independencia del alumno", afirmó la docente, destacando que el trabajo se realiza mediante proyectos pedagógicos individuales (PPI) y adaptaciones curriculares.
El debate también giró en torno al crecimiento exponencial de la matrícula en los procesos de inclusión, que pasó de 700 niños en 2023 a casi 4600 en la actualidad. Vega denunció que esta masificación se debe a que muchas escuelas derivan alumnos con problemas de conducta o cuestiones culturales que no tienen una patología real, lo que termina desvirtuando el espíritu de la ley. "Hoy hay niños que realmente lo necesitan y no pueden tener el acompañamiento de su docente", advirtió el padre, quien calificó la situación como un ajuste que afecta a los más vulnerables. Además, relató el dolor de las familias que se sienten a la deriva ante la posibilidad de perder la continuidad de los apoyos. "He visto madres que lloran... jugar con la necesidad de las personas más vulnerables es indescriptible", expresó en FM latucumana 95.9, señalando que sin este acompañamiento los niños quedan expuestos a situaciones de bullying y discriminación en las aulas.
Finalmente, Gabriela Dávila llamó a la reflexión sobre el rumbo de las políticas públicas en materia de educación especial, cuestionando que la mirada actual sea netamente financiera y no pedagógica. "La sociedad tucumana no es esto... no podemos creer que un profesional como un ministro de Educación no esté sensibilizado", reflexionó la fonoaudióloga. Los invitados coincidieron en que seguirán solicitando ser escuchados en las comisiones de la Legislatura para evitar que el nuevo reglamento borre décadas de conquistas logradas por los movimientos de padres y profesionales de la modalidad.








