40 años custodiando la historia: el adiós de Dilma, la jujeña referente de la Casa Histórica
Fm La Tucumana 95.9
Tras cuatro décadas de servicio en museos y habiendo sido testigo de la visita de todos los presidentes de la democracia, Dilma Taconás, la referente de Relaciones Institucionales, se jubila para volver a su Jujuy natal, donde planea escribir sus memorias.
Dilma Toconás, una figura emblemática y muy querida de la Casa Histórica de la Independencia, cierra un ciclo fundamental en su vida tras 40 años al servicio de la museología argentina. En una emotiva entrevista brindada a FM latucumana 95.9, Toconás compartió sus vivencias antes de partir hacia su amado Jujuy al finalizar el mes de mayo.
Su carrera comenzó en el Museo Terry de Tilcara, pero fue en el año 2001 cuando su destino la trajo a Tucumán, provincia que la adoptó y donde profundizó sus conocimientos. "En el 2001 me vine a Tucumán donde pude aprender mucho más de los tucumanos, de la tucumanidad", recordó con gratitud.
Sobre su trayectoria, Dilma fue contundente: "40 años en museos es un tesoro importante que uno se va a llevar". Al hacer un balance de su paso por el monumento más importante del país, afirmó sentirse "orgullosa, privilegiada y bendecida por todo lo que hice", destacando que lo más valioso que atesora es "un bagaje importante de personas maravillosas, de acciones y de momentos vividos".
Desde su llegada a la Casa Histórica, Dilma ha sido una observadora privilegiada del poder político y la diplomacia. "He visto pasar a todos los presidentes de la democracia por la casa histórica", señaló, mencionando que su gestión comenzó durante la presidencia de Fernando de la Rúa.
Además de mandatarios, su rol en el área de Relaciones Institucionales le permitió recibir a embajadores y personalidades internacionales. Para ella, la clave fue transformar el museo en algo vivo: "Antes un museo era para recorrerlo con visitas guiadas; después fuimos dándole más fuerza a la presencia de la guardia histórica... para que el visitante lo vea, lo sienta y reviva 1816".
Uno de los mayores orgullos de su gestión fue la implementación del cambio de guardia, una tradición que hoy es marca registrada del museo. "Algo que nosotros —y lo digo orgullosa— impusimos es el cambio de guardia... es muy emocionante, el que viene de afuera llega hasta las lágrimas porque escuchar la banda del Liceo es trabajar en conjunto".
Toconás también recordó hitos históricos como la recuperación en 2007 de las puertas originales que estaban en Luján y que fueron testigos de la jura de la independencia. "Esas puertas están en comodato en el museo y van a permanecer por siempre acá", aseguró, enfatizando también la necesidad de proteger la ley nacional que rige el cambio de guardia pese a las dificultades económicas actuales: "Hoy no hay presupuesto, es una realidad, entonces para mí cada cambio de guardia es una gestión".
Aunque su labor en Tucumán termina este viernes, su actividad no cesará. Dilma regresa a sus raíces en la Quebrada de Humahuaca: "Yo soy del pueblo más lindo del mundo... soy de Maimará". Allí la espera su familia y el "calor humano" de su tierra natal.
Sobre sus planes a futuro, adelantó que seguirá ligada a la gestión cultural y que tiene un proyecto personal pendiente: "He pensado en hacer mis memorias para transmitir todo lo que se siente trabajar en un monumento, en una casa donde hay muchas cosas que uno aprende y vive". Con una visión integradora, concluyó que su misión ahora será unir aún más a la región: "Desde la cultura somos el Norte Grande... quiero que las cosas maravillosas de acá se vayan a Jujuy, como Jujuy vino acá con el Éxodo".








