Esta semana se dio a conocer la noticia de que, en Estados Unidos, una legislación obliga a los medicamentos homeopáticos a aclarar en sus etiquetas que "no existe evidencia científica sobre sus resultados". La regulación desató orgullo en los detractores y furia en los defensores, que observan los resultados de estas prácticas en sus experiencias, ya sea como doctores o pacientes.
En Tucumán, desde 2013, la homeopatía está incluida en el servicio de salud pública. Pilar Cárdenas Ypa es la médica designada en la Asistencia Pública, atiende entre siete y diez pacientes por día en el consultorio y asegura que cada vez son más.
La homeopatía es "una medicina holística, que trata al paciente como un todo y medica en base a eso", según explica Pilar. Los remedios homeopáticos vienen como gotas, glóbulos, tabletas o polvos con porciones ínfimas e indetectables de ciertas sustancias, en general similares a las que provocan la sintomatología del paciente, diluídas en agua, alcohol, aglutinantes y azúcares.
Según la Comisión Federal de Comercio (CFC) de EEUU, "la inmensa mayoría de las indicaciones que vienen en los productos homeopáticos no están basadas en métodos científicos modernos y no son aceptadas por expertos médicos actuales".
La otra organización que está revisando su política sobre productos homeopáticos es la Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU (FDA), ya que los preparados "se fabrican y distribuyen sin el examen previo de la FDA", requerido para drogas alopáticas.
Según Pilar, "el funcionamiento se prueba en los pacientes. Las técnicas están basadas en métodos científicos comprobados empíricamente y que aún siguen siendo ampliamente investigados en la India, por ejemplo. Francia y Estados Unidos tienen también hospitales enteros homeopáticos".
Al respecto, la profesional reconoce dos grupos: "Hay un grupo ignorante, que se resiste a saber, y otro grupo al que no le conviene saber, como la industria farmacéutica".
Respecto de los beneficios, reconoce que "en la homeopatía no existen efectos adversos ni contraindicaciones. Cumple perfectamente el precepto de la medicina de no hacer daño". Y agrega: "La medicina alopática solo soluciona problemas a corto plazo. Los médicos ven al paciente como una suma de partes y no como un todo, y la medicación que se da soluciona solo parte del problema, dejando la cuestión de fondo latente. Es por esto que la gente suele enfermarse seguido de lo mismo", explica Pilar.
"En cambio, la homeopatía toma al paciente como un todo. En la primera sesión, al ser escuchado, ya se registran mejorías. Si se escuchan los problemas, sobre todo aquellos que se repiten, se da con una medicación que sea acorde al paciente y sus particularidades, no solo de sus síntomas si no de su historia de vida, porque la problemática siempre proviene de lo emocional", asegura.
¿Efecto placebo? "Si quisieran oponerse con ese argumento, el efecto placebo se da en adultos conscientes. Yo trato a mi perro con gotas homeopáticas y se cura perfectamente. ¿A dónde está el efecto placebo de un perro? Hay niños que, como no quieren tomar la medicación, las madres les dan medio en dormidos. La hija de una paciente estaba con conjuntivitis, tomó la medicación sin saber que se la estaban dando y al otro día no tenía nada", refuta.
Historias cortas por la Dra. Cárdenas Ypa
Un paciente que dejó de transpirar con olor.
Una paciente que estaba con una depresión severa y dejó paulatinamente de tomar los antidepresivos reemplazándolos con homeopatía.
Una persona hipertensa con diez años de diagnóstico y tratamiento alopático que reguló su presión en seis meses de homeopatía. Ya no toma más su medicación.
Una mujer con un asma severo a la que se escuchaba respirar desde diez metros de distancia. Se hacía dos paff al día como mínimo y en sus peores días seis. Desde el primer día de tratamiento, hace tres años, se va haciendo dos paff en total.
"Todas estas historias, y muchas más, vivimos en el consultorio. Decir que algo no sirve porque no está científicamente comprobado es olvidarse de que la gente se cura con esta medicina, que además no genera dependencia ni efectos secundarios y a la que ahora puede acceder cualquier tucumano gratuitamente a través de la Asistencia Pública".
Un joven que dejó de transpirar con olor. Una mujer con una depresión severa que dejó los antidepresivos. Un hombre hipertenso con diez años de diagnóstico y tratamiento alopático que reguló su presión en seis meses y ya no toma más su medicación. Una mujer con asma severo a la que se escuchaba respirar desde diez metros de distancia, que se hacía dos o tres paff al día como mínimo y que ahora se hace sólo dos desde hace tres años. ¿Cómo fue todo esto posible? Gracias a la homeopatía.
Estas son algunas de las cientos de historias que Pilar Cárdenas Ypa, médica homeópata de la Asistencia de Salud de San Miguel de Tucumán, vive en su consultorio desde 2013, en donde atiende entre siete y diez pacientes por día. "Y cada vez más", asegura.
Esta semana se dio a conocer la noticia de que, en Estados Unidos, una legislación obliga a los medicamentos homeopáticos a aclarar en sus etiquetas que "no existe evidencia científica sobre sus resultados".
La regulación desató orgullo en los detractores y furia en los defensores, que observan los resultados de estas prácticas en sus experiencias, ya sea como doctores o pacientes.
Según la Comisión Federal de Comercio (CFC) de EEUU, "la inmensa mayoría de las indicaciones que vienen en los productos homeopáticos no están basadas en métodos científicos modernos y no son aceptadas por expertos médicos actuales".
La otra organización que está revisando su política sobre productos homeopáticos es la Administración de Alimentos y Medicamentos de EEUU (FDA), ya que los preparados "se fabrican y distribuyen sin el examen previo de la FDA", requerido para drogas alopáticas.
Al respecto, la profesional reconoce dos grupos: "Hay un grupo ignorante, que se resiste a saber, y otro grupo al que no le conviene saber, como la industria farmacéutica".
La homeopatía es "una medicina holística, que trata al paciente como un todo y medica en base a eso", según explica Pilar. Los remedios homeopáticos vienen como gotas, glóbulos, tabletas o polvos con porciones ínfimas e indetectables de ciertas sustancias similares a las que provocan la sintomatología del paciente, diluídas en agua, alcohol, aglutinantes y azúcares.
Según Pilar, "el funcionamiento se prueba en los pacientes. Las técnicas están basadas en métodos científicos comprobados empíricamente y que aún siguen siendo ampliamente investigados en la India, por ejemplo. Francia y Estados Unidos tienen también hospitales enteros homeopáticos".
Respecto de los beneneficios, reconoce que "en la homeopatía no existen efectos adversos ni contraindicaciones. Cumple perfectamente el precepto de la medicina de no hacer daño". Y agrega: "La medicina alopática solo soluciona problemas a corto plazo. Los médicos ven al paciente como una suma de partes y no como un todo, y la medicación que se da soluciona solo parte del problema, dejando la cuestión de fondo latente. Es por esto que la gente suele enfermarse seguido de lo mismo", explica Pilar.
"En cambio, la homeopatía toma al paciente como un todo. En la primera sesión, al ser escuchado, ya se registran mejorías. Si se escuchan los problemas, sobre todo aquellos que se repiten, se da con una medicación acorde al paciente y sus particularidades, no solo sus síntomas si no en base a su historia de vida, porque la enfermedad proviene de lo emocional", asegura.
¿Efecto placebo? "Si quisieran oponerse con ese argumento, el efecto placebo se da en adultos conscientes. Yo trato a mi perro con gotas homeopáticas y se cura perfectamente. ¿A dónde está el efecto placebo de un perro? Hay niños que, como no quieren tomar la medicación, las madres les dan medio en dormidos. La hija de una paciente estaba con conjuntivitis, tomó la medicación sin saber que se la estaban dando y al otro día no tenía nada", refuta.
"Decir que algo no sirve porque no está científicamente comprobado es olvidarse de que la homeopatía se investiga a fondo en el mundo oriental y sobre todo que la gente se cura con esta medicina que, además, no genera dependencia ni efectos secundarios. Y a la que desde hace un tiempo puede acceder cualquier tucumano gratuitamente a través de la Asistencia Pública".
Para conseguir un turno con Pilar Cárdenas Ypa hay que esperar hasta marzo de 2017 (por la sobrecarga de pacientes). Se puede solicitar en la Asistencia Pública, sita en Chacabuco 239.