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Por ley, hospitales y obras sociales cubrirán tratamientos de dislexia

AVANCES

Fue declarada Trastorno de Aprendizaje por la Legislatura tucumana. El ministerio de Salud de la Provincia trabajará en conjunto con el de Educación.

Fotografía de DISFAM Tucumán. Obtenida de la web de Marcelo Ditinis.





Hospitales y obras sociales deberán cubrir tratamientos por dislexia
Fue declarada Trastorno de Aprendizaje por la Legislatura tucumana. El ministerio de Salud de la Provincia se encargará de aplicar la ley.
La dislexia es un trastorno en la lectoescritura que compromete la lectura, la comprensión y, por ende, la escritura. “No es una enfermedad, no es una discapacidad, es solamente una dificultad”, explica Verónica Podesta, miembro de DISFAM (Dislexia y Familia). Una dificultad que posee entre el 7 y el 10% de los argentinos, muchos sin saberlo.
La Legislatura tucumana declaró ayer a la dislexia como Trastorno de Aprendizaje. Eso implica que hospitales públicos, obras sociales y prepagas provinciales deberán incorporar el tratamiento a sus prestaciones. Además, prevé la capacitación docente para complementar las áreas de salud y educación.
Verónica tiene dislexia, al igual que sus dos hijas, ambas en edad escolar (la condición es hereditaria). “Cada disléxico es un mundo, cada uno se presenta de diferentes maneras. Lo que sí, cuanto antes se descubre, más fácil es tratarlo. Por eso es importante este paso en la legislación, para que todos puedan acceder al diagnóstico y al tratamiento”, asegura.
A pesar de las dificultades, explica que “todo se aprende pero con más tiempo, con muchas más lecturas. Respecto a la escritura, se tienen errores de ortografía toda la vida: a una palabra la podés escribir bien y mal intermitentemente por el resto de tus días”.
Además del avance legislativo en la dislexia, Verónica considera que aún falta mucho por hacer: “Circula muchísimo bullying, sobre todo porque nos adaptan los exámenes. Mi hija una vez vino a decirme que prefería que no le adapten para que no se burlen. Los chicos creen que es ‘más fácil’, cuando en realidad a nosotros todo nos cuesta el doble o el triple, estudiamos mucho más que cualquier otro alumno. Hace muchísima falta una ley que regule la violencia en las aulas”. 
El Ministerio de Salud de Tucumán se comprometió a:
- Generar estrategias tendientes a la protección de la salud de las personas con Trastornos de Aprendizajes.
- Crear conciencia sobre las múltiples consecuencias para la salud y calidad de vida que se derivan de los Trastornos de Aprendizaje.
- Organizar campañas masivas de difusión del trastorno.
- Promover la cobertura integral de los servicios de salud pública y privada de la asistencia de este trastorno del aprendizaje.
- Además, la autoridad de aplicación deberá coordinar con el Ministerio de Educación los siguientes temas:
Las adaptaciones pertinentes de los contenidos metodológicos y de los criterios de evaluación en casos de dislexia.
Crear gabinetes interdisciplinarios en los establecimientos educativos.
La organización de jornadas, cursos, congresos y todo mecanismo de capacitación dirigida a profesionales de la salud.

La dislexia es un trastorno en la lectoescritura que compromete la lectura, la comprensión y, por ende, la escritura. “No es una enfermedad, no es una discapacidad, es solamente una dificultad”, explica Verónica Podesta, miembro de DISFAM (Dislexia y Familia). Una dificultad que afecta entre el 10 y el 15% de los niños argentinos, muchos de los cuales desconocen su condición.

La Legislatura tucumana declaró a la dislexia como Trastorno de Aprendizaje. Eso implica que hospitales públicos, obras sociales y prepagas provinciales deberán incorporar el tratamiento a sus prestaciones. Además, prevé trabajar en conjunto con el ministerio de Educación en capacitar a docentes para complementar la iniciativa en el ámbito educativo, aspecto que se había tratado cuando se aprobó la Ley de Dislexia en octubre de este año.

Verónica tiene dislexia, al igual que sus dos hijas, ambas en edad escolar (la condición es hereditaria). “Cada disléxico es un mundo, cada uno se presenta de diferentes maneras. Lo que sí, cuanto antes se descubre, más fácil es tratarlo. Por eso es importante este paso en la legislación, para que todos puedan acceder al diagnóstico y al tratamiento”, asegura.

A pesar de las dificultades, explica que “todo se aprende pero con más tiempo, con muchas más lecturas. Respecto a la escritura, se tienen errores de ortografía toda la vida: a una palabra la podés escribir bien y mal intermitentemente por el resto de tus días”.

Además del avance legislativo en la dislexia, Verónica considera que aún falta mucho por hacer: “Circula muchísimo bullying, sobre todo porque nos adaptan los exámenes. Mi hija una vez vino a decirme que prefería que no le cambien las evaluaciones para que no se le burlen. Los chicos creen que es ‘más fácil’, cuando en realidad a nosotros todo nos cuesta el doble o el triple, estudiamos mucho más que cualquier otro alumno. Hace falta una ley que regule la violencia en las aulas”. 

El Ministerio de Salud de Tucumán se comprometió a:

- Generar estrategias tendientes a la protección de la salud de las personas con Trastornos de Aprendizajes.

- Crear conciencia sobre las múltiples consecuencias para la salud y calidad de vida que se derivan de los Trastornos de Aprendizaje.- Organizar campañas masivas de difusión del trastorno.

- Promover la cobertura integral de los servicios de salud pública y privada de la asistencia de este trastorno del aprendizaje.

- Además, la autoridad de aplicación deberá coordinar con el Ministerio de Educación los siguientes temas:

Las adaptaciones pertinentes de los contenidos metodológicos y de los criterios de evaluación en casos de dislexia.

La creación de gabinetes interdisciplinarios en los establecimientos educativos.

La organización de jornadas, cursos, congresos y todo mecanismo de capacitación dirigida a profesionales de la salud.