"El cinismo de la clase política es insoportable"
El gestor cultural Fernando Ríos cuestionó en duros términos a la dirigencia tucumana por no instrumentar medidas para conservar la Casa Succar.
Foto: Facebook Fernando Ríos
El gestor cultural Fernando Ríos se metió de lleno en el debate por el nuevo pedido de demolición que recae sobre la Casa Succar. Si el pedido de expropiación no se aprueba en la Legislatura, la casona construida a principios del siglo XX sucumbirá bajo la piqueta, al igual que otras tantas propiedades que conformaban el patrimonio arquitectónico de la Provincia.
“El tema de la Casa Succar y todo el complejo arquitectónico de la calle Salta desde hace meses que está en la consideración pública por la real preocupación de vecinos independientes. Hace más de un año la Comisión de Patrimonio recomendó su expropiación. Hoy, con la piqueta en la vereda a punto de demolerla, los legisladores de la provincia piden leer el proyecto de expropiación para no ir tan rápido”, reclamó en redes sociales Ríos.
“¿A ninguna autoridad le importa?, preguntó. “Ningún funcionario pone su renuncia en la mesa. Si se demuele esa casa que habilitaría obviamente la demolición de todo el complejo”, explicó el empresario gastronómico, quien participó en reiteradas oportunidades de las manifestaciones en defensa del inmueble, donde anteriormente tenía sede la Fundación Lucci.
Ríos hizo una denuncia contra la clase política tucumana en lo referente al cuidado de las obras que revelan un Tucumán de otros tiempos que revelan rasgos de la identidad provincial a las generaciones presentes y también a las futuras.
En ese sentido, el artista escribió en su cuenta de Facebook que “en el mundo la política de preservación es de vital importancia, menos en Tucumán. En estos últimos años las mismas provincias de la región inauguraron museos, centros culturales pero aquí no podemos ni recuperar el teatro de los salesianos”.
“El cinismo es de la clase política es insoportable. No dejan de hablar del Bicentenario y su legado y no fueron capaces de inaugurar para la cultura ni una carpa ‘cacique’ para cuatro personas. Salvo un puñado de ellos, los demás legisladores explican por sí solos la decadencia de esta provincia”, reflexionó.








