A dos décadas de la "exportación" de desocupados de Tucumán a Mendoza
En el verano de 1996, el Gobernador Bussi envió a obreros golondrinas en aviones de la Fuerza Aérea. Se desató un escándalo nacional.
AVIÓN HÉRCULES DE LA FUERZA AÉREA ARGENTINA.
El 18 de enero de 1996, dos aviones Hércules de la Fuerza Aérea Argentina trasladaron desde Tucumán hasta Mendoza a un grupo de 150 desocupados. Se trataba de obreros golondrinas que fueron enviados en esas naves por decisión del Gobierno provincial, por ese entones en mano de Antonio Domingo Bussi. Días después, en micros, otro nutrido grupo hacía el mismo trayecto. El objetivo era que se ubicaran en la provincia cuyana con para trabajar en la cosecha de la vid, algo bastante habitual en esa época del año.
Lo que no era para nada habitual y terminó desatando un escándalo de dimensiones nacionales fue la intervención del Gobierno y la forma del traslado.
Los obreros tucumanos que llegaron a Mendoza no tenían trabajo, comida ni dinero. Sobrevivieron gracias a la colaboración de algunos peones norteños y productores locales pero la situación prometía empeorar si no se tomaban medidas urgentes. Por eso, a los pocos días algunos zafreros volvían a Tucumán en micros del gobierno mendocino. "Entre ellos, una embarazada de ocho meses y 16 menores", explica una nota de Clarín.
Por su parte, el ministro de Desarrollo Social y Salud de Mendoza, Pablo Márquez, calificaba de "insólita" la decisión, que tomó por sorpresa al gobierno de Arturo Lafalla porque "no hubo ningún aviso ni coordinación".
De todas maneras, el ministro indicaba que no se les impedirá el ingreso a la provincia a los trabajadores tucumanos "Vamos a garantizar el derecho constitucional de ingresar y transitar libremente por la provincia; eso ni se discute". La otra preocupación era el cólera. "Vamos a realizar estrictos controles para atender a quienes pudieran con su estado de salud poner en peligro la salud de los mendocinos", añadía el funcionario.
Las críticas y las represalias por la medida no tardaron en hacerse sentir. La entonces senadora mendocina Ana Montenegro (PAIS) afirmaba que el envío de obreros a Mendoza "constituye un atropello desde todo punto de vista".
Y señalaba que se trata de "una política totalitaria y discriminatoria acorde con los antecedentes del gobernador Antonio Bussi cuando represión mediante limpió de pobres las calles de Tucumán en la época de la dictadura militar".
Montenegro hacía mención a lo que ocurrió en julio de 1977, cuando Bussi, entonces gobernador de facto, cargó en camiones del Ejército a mendigos y lisiados de las calles de la capital tucumana y los envió a Catamarca.
"En una noche muy fría, y antes de una visita de Jorge Rafael Videla a la provincia, fueron sacados de esquinas, ochavas y bancos de plaza, en algunos casos a punta de pistola. Pero en Catamarca, las autoridades militares no dejaron entrar a los camiones en plan Stultifera Navis. Los linyeras y mendigos se pasaron dos días deambulando a la intemperie en la Cuesta del Totoral, en la frontera entre ambas provincias", agrega el artículo del diario Clarín.








