Denuncian el vaciamiento del programa de Orquestas y Coros
Desde 2015 que más de 100 directores y coordinadores cobran el mismo sueldo. El espacio se compone de 20 grupos musicales en zonas vulnerables, con un total de 1200 alumnos. “Es despectivo para todos”.
Movilización de los niños de las Orquestas y Coros del Bicentenario.
Los directores y coordinadores del Programa de Orquestas y Coros del Bicentenario se declaran en asamblea permanente y denuncian un vaciamiento progresivo del mismo. Según explican, desde principios de 2017 el presupuesto está a cargo del Ministerio de Educación de la Provincia, que recientemente ofreció un contrato “irrisorio”, como menciona el comunicado de los trabajadores.
Según agregan, les propusieron el mismo sueldo que en 2015 (unos $3000 en promedio) sin reajuste según paritarias, una reducción de los meses de trabajo de abril a noviembre (cuando antes era todo el año), menos horas y menos presupuesto para viajes y viáticos.
Además, los trabajadores denunciaron “la ilegalidad manifiesta de un contrato de locación de servicios, dejando a los trabajadores al margen de cualquier regulación legal del trabajo”.
eltucumano.com se comunicó con Javier Bolea, director de la Orquesta de la Escuela Bernabé Aráoz del barrio Tiro Federal, quien elaboró un panorama general del programa y comentó la situación que viven los educadores y educandos del espacio.
En Tucumán, el programa se compone de once coros y nueve orquestas, con aproximadamente 1200 chicos de entre 8 y 18 años (en algunos casos, acompañados de sus familias) y más de 100 trabajadores. Los grupos musicales se pensaron estratégicamente en zonas de riesgo dispersas por todo el territorio tucumano.
Orquestas y Coros del Bicentenario se inició de la mano de Nación en 2009. “Si bien los sueldos no eran altos, nos dejaban conformes. El crecimiento fue tal que se empezaron a inaugurar orquestas y coros en todo el país. Si bien en 2013 y 2014 comenzaron a generarse algunos problemas, en 2016 todo empeoró”, aseguró el director.
El año pasado, a pesar de haber acordado los mismos sueldos que en 2015, los trabajadores decidieron “ponerle el pecho a la patria” y seguir bajo esas condiciones, según expresó Bolea. “Pero este año, la situación es crítica”, agregó.
“Sospechamos que hay una intención de desmantelamiento secuencial y progresivo del programa. Esto es una pérdida de derechos y una actitud despectiva para con los directores y los estudiantes, que venimos trabajando desde hace ocho años. Si seguimos así, el programa va camino a desaparecer”, lamentó.








