Según el INDEC, más del 40% de los trabajadores tucumanos están en negro
Los datos fueron difundidos por el organismo para el primer trimestre del año. En todo el país suman cinco millones de personas sin aportes previsionales ni cobertura de obra social.
Imagen gentileza Mirada Informativa
Trabajar en negro en Argentina significa, en primer término, no contar con descuentos jubilatorios ni cobertura de salud. Eso implica que os trabajadores en esta condición carecen de cobertura de obra social y no podrán contar con una jubilación al momento de su retiro. También, que mientras desempeñan su función cobran menos y no cuentan con los beneficios laborales de los empleados registrados, tales como las vacaciones pagas y el cobro del aguinaldo.
En Tucumán, más del 40% de los trabajadores se encuentran en esta situación. El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) estimó que la informalidad se ubica en el 33,3%, por lo que en la Provincia las cifras superan la media registrada en el país. Por otro lado, mientras en promedio el desempleo en todo el territorio se ubicó en el 9,2%, entre los varones jóvenes, menores de 29 años sube al 17,2% y entre las mujeres de esa franja de edad es del 20,1%.
La traducción de los números señala que uno de cada tres trabajadores en relación de dependencia no está registrado ante la Seguridad Social. Ese porcentaje, proyectado a todo el país, arroja que casi 5 millones de asalariados están trabajando en la informalidad.
En la principal región del país -el conurbano bonaerense- el empleo en negro asciende al 36% y alcanza los máximos del 51,6% en Santiago del Estero, 42,5% en Salta y 42,4% en Tucumán. En la otra punta, con apenas el 9,3% se ubican Ushuaia-Rio Grande y Rio Gallegos con el 11,9%. En la Ciudad de Buenos Aires es del 24,2%.
Jóvenes y mujeres, los más vulnerables
El informe del INDEC se destaca otro dato. En la Argentina, la desocupación golpea con más fuerza a los jóvenes menores de 29 años y a las mujeres. Mientras el desempleo promedio es del 9,2%, equivalente a 1,7 millón de personas, entre los varones menores de 29 años sube al 17,2% y entre las mujeres de esas edades al 20,1%.
Jorge Todesca –actual titular del INDEC- admitió que la desocupación es muy alta en los grupos de entre 19 y 29 años. Y en este segmento el desempleo afecta más del 40% del total de desocupados, lo que equivale a casi 700.000 jóvenes. “De aquí se infiere que la desocupación afecta con particular fuerza a los más jóvenes, a tal punto que alrededor de un millón de desocupados –de los cinco millones que integran la estadística- son menores de 30 años”, analiza el periodista de Clarín, Ismael Bermúdez.
Así las cosas, “la gente más joven tiene mayores niveles de desempleo, y al mismo tiempo menores tasas de empleo e índices más altos de informalidad. Y estos indicadores se renuevan porque todos los años ingresan nuevos jóvenes al mercado de trabajo como demandantes de empleo, tropezando con la falta de oportunidades y la precariedad de los trabajos que logran conseguir una parte de ellos”, concluye Bermúdez.








