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Tropa Circa, la historia de una cooperativa pujante

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Desde el cooperativismo, la empresa gráfica garantiza el sueldo de ocho personas todos los meses.




“Si resolvemos de forma colectiva sabemos que somos más fuertes siempre”, enfatiza Estefi Cajeao, una de las asociadas de la imprenta Tropa Circa. Es una de los ocho trabajadores que se ganan su sustento dentro de este emprendimiento cooperativo.

Tropa Circa es una imprenta que abrió sus puertas en 2014, con 6 asociados a su cooperativa. De a poco fue creciendo hasta alcanzar los 15 que posee hoy. Ocho de ellos trabajan todos los días en la imprenta, los otros sietes realizan trabajos de diseño gráfico, diseño web, realización audiovisual y tienen una editorial.


Comenzaron con una fotocopiadora con la que se hicieron conocidos por los vecinos del barrio y los estudiantes de la Facultad de Ciencias Naturales. Tres años después, la colorida fachada de San Lorenzo 1342 contiene una encuadernadora binder, dos máquinas offset de dos colores y una de un color, una guillotina chica y se viene una grande, que adquirirán con un subsidios nacional llamado "Manos a la Obra". 

Ayelén Cabo y Mauro Gatti, dos de los miembros fundadores, trabajaron durante muchos años en el bar cooperativo Pangea (Laprida 289). En un punto sintieron que el trabajo de bar nocturno ya había cumplido su ciclo, pero que querían continuar bajo la lógica de trabajo colectivo. De apoco se fueron incorporando Martín Arnoldi, Estefi, Fabio Cancino, Sol Osorio, Evelyn Manino y Milagro Mariona.

Pese a no tener experiencia en el rubro gráfico, encontraron en él un nicho que les llamaba la atención y en el que sentían que se podía hacer muchas cosas.


Para poder capacitarte en el oficio, recibieron la colaboración de “Chilavert”. Esta imprenta es un icono de la autogestión y la fabricas recuperadas. Mauro y Sol fueron a Buenos Aires, donde se capacitaron durante cuatro meses.

En tres años la empresa puede asegurar ocho sueldos todos los meses y condiciones de trabajo dignas para todos los involucrados. “Nosotros queremos demostrar que esto se puede y es viable”, explica Sol.

Un ejemplo de esto es la decisión de pagarle el almuerzo a todos los que se encuentran en el local al mediodí (sin importar si es el hijo de alguno de ellos o un amigo), la incorporación de heladeras y aire en los lugares de trabajo. “Cuando empezamos compartíamos unos sándwiches entre los que estábamos, ahora nos fijamos si tiene poco jamón la lasaña que nos traen”, dice entre risas Ayelén.  


La cooperativa se estructura de forma horizontal, sin jerarquías. Una vez al mes tienen las asambleas de la imprenta, en la que se evalúa y se toma decisiones sobre el rumbo de la empresa.  Luego están las “jornadas distendidas”, estas consisten en días en los que realizan actividades grupales que no se relacionan estrictamente con la cotidianeidad laboral.

“Cuando empezamos una reunión a la semana nos quedaba corta, después nos empezó a pasar que no teníamos de que hablar”, explica Fabio, el único de los asociados que tenía experiencia previa en gráfica.  

Tropa Circa tiene más de 2.000 clientes, algunos fueron una sola vez y otros hacen trabajos todas las semanas. “Los clientes van desde los cupones que les encarga la verdulería de enfrente hasta 20.000 catálogos doble faz a color que puede encargar el Ministerio de Educación”, explica sol.  

La cooperativa trabaja con grandes empresas y ha ganado licitaciones para trabajar con el estado, compitiendo de forma directa con graficas que funcionan de forma tradicional. “La lógica horizontal si sirve, podemos vivir dignamente y no sufrir cuando venís a trabajar”, afirma con orgullo Sol.

A futuro la búsqueda está en la adquisición de nuevas máquinas que les permitan ser más competitivos para seguir generando puestos de trabajo y también comprar un inmueble propio. “Nosotros tenemos un proyecto que nos gustaría que se sostenga en el tiempo, el local propio nos garantiza eso”, comenta Mauro.

Los miembros de la cooperativa tienen una convicción sobre lo que están haciendo y sus pasos son meditados. “Nuestro objetivo es poder resolver de forma colectiva la mayor cantidad de aspectos posibles de nuestra vida”, dice Estefi.

“Supercop” es el nuevo proyecto en el que se encuentran trabajando. Realizan compras mayoristas de productos de almacén y los venden a sus amigos sin los costos de intermediación. “Empezamos con productos de primera necesidad pero ahora compramos otros productos que son caros como el fernet”, comenta Sol.

Tropa Circa es una empresa cooperativa que le garantiza sueldo todos los meses a ocho de sus asociados. “Nuestro desafío también es demostrar que esto funciona como empresa, no hay que esperar a que llegue el socialismo para poder vivir de otra forma.”