Cada sanguchería tiene un secreto para su milanesa
En el día del empleado gastronómico, un sanguchero de El Kun abre las puertas de la cocina y cuenta cuales son los factores que cambian el sabor de éste clásico tucumano.
“El sabor del sánguche de milanesa varía mucho de un lugar a otro porque el preparado nunca es igual”, dice Daniel Coría, sanguchero de El Kun. Y así como su oficio es la figura de empleado gastronómico por excelencia en Tucumán también tienen sus secretos.
Hace cinco años que Daniel trabaja en el rubro. Antes estuvo en La Bruja y Pepe.

Uno de los factores clave que influyen en el sabor del sanguche preparado son el ají y la preparación de las cebollas. “El ají puede ser más suave o picante, nosotros tenemos uno intermedio”, afirma Daniel. Este se hace en base ajo, cebollas de verdeo, cabezas de cebolla y diferentes tipos de ají. “Para las cebollas decidimos prepararlas crudas con vinagre”.
A la hora de despachar milanesas Coria se pone a la par de su compañero, que también se llama Daniel, a esperar que les lleguen los pedidos. Atrás de ellos Bruno, el planchero, los va proveyendo de los cortes necesarios.

En un día sábado se despachan más de 200 milanesas, durante la semana no se deben superar las 120 por noche. “Durante la semana la gente se guarda un poco más, en el último tiempo el consumo bajo bastante”.
Estar todo el día trabajando con milanesas puede generar dos reacciones. “Yo como una milanesas cada tres semanas más o menos, pero Bruno puede estar comiendo las 24 horas por ejemplo”, se ríe Daniel.








