Con Cortalezzi al frente del Concejo, preocupa la gobernabilidad de Capital
ESTRATEGIA POLÍTICA
Los vínculos del ex interventor de la Caja Popular de Ahorros y sus números en el cuerpo deliberativo mantienen en vilo al intendente Germán Alfaro, que durante dos años gozó de paz institucional.
Armando Cortalezzi, durante una protesta en la Caja Popular de Ahorros. FOTO: Ernesto Canz
Fueron pocas las veces que Germán Alfaro dejó la Municipalidad a cargo del presidente del Concejo Deliberante de Capital, pero en todas ellas tuvo a una persona de su confianza para hacerlo. Javier Aybar cumplió el rol de guardián del fuerte durante dos años y el viernes fue reemplazado por alguien del bando enemigo: el alperovichista Armando Cortalezzi.
El ex interventor de la Caja Popular de Ahorros, electo concejal en 2015, será desde ahora el encargado de ocuparse de la intendencia cada vez que Alfaro se ausente del municipio. Cuando pase, tendrá libre acceso a las cuentas y a información que nadie quisiera cayera en manos de algún rival.
La gobernabilidad, ese econjunto de condiciones que deben darse entre las instituciones gubernamentales para que la sociedad se vea beneficiada con medidas y obras para su bienestar, se encuentra amenazada con el regreso del edil que responde al oficialismo provincial. Al menos así lo interpretan el intendente y sus adeptos, que ven en Cortalezzi un riesgo latente para el normal funcionamiento de la Capital.
Un ejemplo de falta de gobernabilidad en Tucumán es Yerba Buena, en donde hace más de un año concejales que comenzaron como aliados al Poder Ejecutivo municipal cambiaron de bando y evitan, desde entonces, que el Concejo Deliberante cuente con sesiones ordinarias. No se permitió hasta hoy la asunción de un décimo concejal, que debió ocupar su banca en octubre del 2016 en reemplazo de otro que asumió un cargo en la Municipalidad. Tampoco fue aprobado el presupuesto del año vigente, que debió haber estado resuelto en mayo.
Armando Cortalezzi cuenta en el Concejo de Capital con otros siete ediles de su mismo color y con el apoyo esporádico aunque nada extraño de los dos integrantes de Fuerza Republicana, Ricardo Bussi y Carlos Verón, que fueron justamente quienes lo ayudaron con sus votos a llegar a la presidencia: 10 de los 18 votos que tiene el cuerpo deliberativo para decidir los destinos de la ciudad pertenecen ahora al oficialismo provincial.
La máxima autoridad del Poder Legislativo municipal tiene entre sus atribuciones dirigir el debate en las sesiones y llevar el control de los empleados administrativos del cuerpo. Además está habilitado para desempatar una votación en caso de paridad, lo que en números complica al oficialismo municipal.
Desde la Muncipalidad se habla de una afrenta democrática, un golpe a la voluntad popular que escogió a Cambiemos como gobierno municipal y que ahora debe soportar que un opositor los legisle. Preparan su artillería contra una batalla política que en principio durará un año, hasta la renovación de autoridades, y cuyo primer objetivo son los vínculos del flamante presidente.
El mismo viernes en que Cortalezzi fue ungido con la titularidad del Concejo comenzaron a circular fotos de presuntos narcos que habrían colaborado con la campaña del Frente Justicialista por Tucumán de Osvaldo Jaldo. En una de las imágenes se puede ver a Antonio "Tony" Lobo, sospechado de liderar una banda dedicada al tráfico de estupefacientes, con el ex interventor de la Caja, durante un acto de campaña en Capital. Fue detenido el jueves pasado en su domicilio de Burruyacú, donde aún colgaba un pasacalles apoyando la candidatura del vicegobernador. Según consignó el portal digital El Diario 24, planeaba candidatearse como delegado comunal en El Puestito, su antiguo domicilio.
El ex interventor de la Caja Popular de Ahorros, electo concejal en 2015, será desde ahora el encargado de ocuparse de la intendencia cada vez que Alfaro se ausente del municipio. Cuando pase, tendrá libre acceso a las cuentas y a información que nadie quisiera cayera en manos de algún rival.
La gobernabilidad, ese econjunto de condiciones que deben darse entre las instituciones gubernamentales para que la sociedad se vea beneficiada con medidas y obras para su bienestar, se encuentra amenazada con el regreso del edil que responde al oficialismo provincial. Al menos así lo interpretan el intendente y sus adeptos, que ven en Cortalezzi un riesgo latente para el normal funcionamiento de la Capital.
Un ejemplo de falta de gobernabilidad en Tucumán es Yerba Buena, en donde hace más de un año concejales que comenzaron como aliados al Poder Ejecutivo municipal cambiaron de bando y evitan, desde entonces, que el Concejo Deliberante cuente con sesiones ordinarias. No se permitió hasta hoy la asunción de un décimo concejal, que debió ocupar su banca en octubre del 2016 en reemplazo de otro que asumió un cargo en la Municipalidad. Tampoco fue aprobado el presupuesto del año vigente, que debió haber estado resuelto en mayo.
Armando Cortalezzi cuenta en el Concejo de Capital con otros siete ediles de su mismo color y con el apoyo esporádico aunque nada extraño de los dos integrantes de Fuerza Republicana, Ricardo Bussi y Carlos Verón, que fueron justamente quienes lo ayudaron con sus votos a llegar a la presidencia: 10 de los 18 votos que tiene el cuerpo deliberativo para decidir los destinos de la ciudad pertenecen ahora al oficialismo provincial.
La máxima autoridad del Poder Legislativo municipal tiene entre sus atribuciones dirigir el debate en las sesiones y llevar el control de los empleados administrativos del cuerpo. Además está habilitado para desempatar una votación en caso de paridad, lo que en números complica al oficialismo municipal.
Desde la Muncipalidad se habla de una afrenta democrática, un golpe a la voluntad popular que escogió a Cambiemos como gobierno municipal y que ahora debe soportar que un opositor los legisle. Preparan su artillería contra una batalla política que en principio durará un año, hasta la renovación de autoridades, y cuyo primer objetivo son los vínculos del flamante presidente.
El mismo viernes en que Cortalezzi fue ungido con la titularidad del Concejo comenzaron a circular fotos de presuntos narcos que habrían colaborado con la campaña del Frente Justicialista por Tucumán de Osvaldo Jaldo. En una de las imágenes se puede ver a Antonio "Tony" Lobo, sospechado de liderar una banda dedicada al tráfico de estupefacientes, con el ex interventor de la Caja, durante un acto de campaña en Capital. Fue detenido el jueves pasado en su domicilio de Burruyacú, donde aún colgaba un pasacalles apoyando la candidatura del vicegobernador. Según consignó el portal digital El Diario 24, planeaba candidatearse como delegado comunal en El Puestito, su antiguo domicilio.

Cortalezzi además está siendo investigado por su vinculación con integrantes del Clan Ale. La Unidad de Información Financiera (UIF) puso la lupa sobre el alperovichista durante su gestión en la Caja Popular de Ahorros, en la que otorgó permiso para operar a la empresa POINT LIMITS SRL, dedicada a los juegos de azar y que pertenece a Adolfo Ángel Ale y Andrea Viviana Acosta. La UIF le recomendó al gobernador Juan Manzur ─en julio─ prestar atención a la extraña conexión, ya que asegura que la firma guarda estrecha relación con la organización criminal que encabeza Rubén Eduardo Ale.








