"Tocamos el mar y pedimos que vuelva el papá"
UN TUCUMANO EN EL SUBMARINO
Gabriela Acosta es la esposa de Esteban García, el técnico electricista tucumano del buque desaparecido que tiene en vilo al país desde hace seis días
La familia de Esteban confía en que lleguen las buenas noticias.
"Te hablo bajo porque estoy tratando de que se duerman los chicos", dice Gabriela
Acosta, también con la voz cansada. "Intento descansar. Pero se hace difícil. Hoy me desperté angustiada y un pensamiento: 'Que los encuentren. Que se sepa algo'", dice la esposa de Esteban García, 31 años, tucumano, técnico electricista del ARA San Juan, el submarino desaparecido desde hace seis días que tiene en vilo al país.
"Dios mío, protege a toda la tripulación. Que vuelvan pronto con las familias. Te amamos, cielo. Y esperamos pronto tu regreso!", dice el estado de WhatsApp de Gabriela, quien atiende a eltucumano.com desde su hogar en Playa Serena, al sur de Mar del Plata.
"Mucho más que ustedes no sé. Todo empezó cuando me llamaron desde el Edificio Libertad (sede de la Armada Argentina en Comoro Py) y lo primero que me dijeron es 'Perdimos contacto'. Luego me empezaron a llegar mensajes de distintas personas desmintiéndolo: 'No es verdad, Gaby. No es verdad'. Desde esa noche, todo el tiempo es así: llegan cosas, desmienten cosas. Ya estoy cansada".
"Nunca fui a la Base, como los otros familiares. Mi suegra sí. Hay familias que están siendo asistidas por psicólogos. Yo no. No me ofrecieron ayuda, pero tampoco la pedí. Tengo dos chicos y no quiero que sufran el estrés", aclara.
La última vez que Gabriela vio a Esteban también fue un miércoles, hace casi un mes. "Físicamente, no nos vemos desde el 25 de octubre. Desde que empezó todo esto que estamos viviendo, lo que sí hicimos con los chicos fue ir al puerto, tocamos el mar y pedimos: 'Que vuelva el papá'", dice con la voz entrecortada, con la fe intacta, mientras se realiza un despliegue pocas veces visto: participan barcos y aviones de diez países en un operativo de emergencia casi sin precedentes. De hecho, hay pocos antecedentes en la historia de rescates de submarinos que conmovieron al mundo.
La historia de Gabriela y Esteban comenzó en la adolescencia. "Nos conocemos desde el secundario. Esteban fue a la Técnica 2 y yo a la Comercio 3. No sabía que estaba en la Armada cuando nos volvimos a encontrar. Ahora tenemos dos nenes: tienen 3 años y medio y 1 año y medio. Esteban es técnico electricista, pero hace dos años se recibió de submarinista", cuenta Gaby, quien no irá esta tarde a la base a conocer el parte que se da cada tres horas. "Me acompañan los amigos. Y ahora van a llegar mi cuñada y mi madre. Son horas difíciles, sólo esperamos que lleguen las buenas noticias".








