Dos pruebas alteraron la tranquilidad en el primer día del juicio Lebbos
11 AÑOS DESPUÉS
Conversaciones transcriptas de dudosa procedencia y una misteriosa caja con grabaciones de llamadas telefónicas se llevaron la atención de los asistentes al juicio.
Alberto Lebbos y la querella. (FOTO: mariana Leder Kremer Hernández)
En medio de la etapa preliminar del juicio oral, una “bomba” fue lanzada en medio del recinto por Gustavo Morales, defensor de Eduardo Di Lella, ex secretario de Seguridad de la Provincia. El letrado asegura tener en su poder transcripciones de conversaciones mantenidas mediante correos electrónicos de familiares de José Alperovich y un testigo de la causa.
Se trata de mensajes que ─según Morales─ habrían sido intercambiados entre Beatriz Rojkés y su hijo menor, Daniel Alperovich, y entre la ex senadora y uno de los testigos de la causa, el ex jefe de la Brigada de Investigaciones, Luis Núñez.
“Son mensajes de felicitaciones de Beatriz Rojkés a un testigo, un policía retirado de forma escandalosa”, explicó Morales sobre uno de los correos interceptados.
El abogado defensor asegura haber recibido el material en su estudio y de forma anónima ayer martes, razón por la cual no fue presentado previamente como elemento probatorio. Sin embargo, no pudo determinar la procedencia de las comunicaciones transcriptas, que desliza podrían haber tenido lugar días después de la desaparición de Paulina Lebbos y en medio de un viaje al exterior del menor de los Alperovich.
Fotocopias en mano, Morales solicitó la inclusión del elemento como prueba instrumental, planteo que no obtuvo el pleno apoyo de los demás defensores ─pese a haberlo pasado de mano en mano para su revisión ocular─ y que fue rechazado parcialmente por el tribunal por no revestir autenticidad y presuponer que su obtención podría haber significado un delito. Los jueces dejaron abierta la posibilidad de la incorporación de la prueba, siempre y cuando se pueda comprobar su origen lícito.
Por su parte, la querella consideró que el pedido de Morales forma parte de una estrategia dilatoria y fue rechazado de plano.
“Es inoportuna e inaceptable la forma de presentación”, reclamó Carlos Sale, representante del Ministerio Público, que calificó a Morales de impertinente.
El propio fiscal de Cámara fue protagonista de la segunda “bomba” de la jornada al solicitar la inclusión como prueba de una caja que contiene 37 CDs de escuchas telefónicas, guardada en la sala de elementos secuestrados de la Cámara Penal. Trascendió que se trata de conversaciones grabadas al ex jefe de la Policía de Tucumán, Hugo Sánchez.
El elemento de prueba había sido proporcionado en diciembre del año pasado, por lo que no hubo tiempo para instrumentarlo. Tanto la defensa de Sánchez como las demás partes deberán revisar el material y decidir si se incorpora o no al juicio oral. La revisión se programó para el jueves.








