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"Me dijo que me vaya a sentar y espere que la causa caduque"

DEBATE ORAL

Virginia Mercado, amiga de Paulina Lebbos y última persona que la vio con vida, declara sobre la noche de la desaparición y días posteriores. El tribunal advirtió a la testigo en dos ocasiones por falso testimonio. Podrían pedir su detención.

Virginia Mercado, declarando ante el tribunal. (FOTO: Mariana Romero)





La principal testigo en el juicio por el crimen y el asesinato de Paulina Lebbos declara desde las 08:55 en el Palacio de Tribunales de la capital. Virginia Mercado era amiga de la joven hallada sin vida el 11 de marzo de 2006 y la última personas que la vio con vida la madrugada del 26 de febrero del mismo año.

La amiga de Paulina, que reside actualmente en Salta, no fue capaz de explicar al tribunal momentos clave de la noche de la desaparición de su amiga, como la hora de su regreso a casa desde el boliche o una recarga de crédito que realizó para ponerse en contacto con ella. “No tengo la menor idea de qué es lo que le pasó a Paulina”, dijo en una de sus primeras respuestas al Ministerio Público Fiscal.

Mercado mostró numerosas contradicciones, cuestión que fue advertida en repetidas ocasiones por el fiscal Diego López Ávila, quien formuló las preguntas en representación del Ministerio Público Fiscal. Tampoco contestó claramente a las interrogantes de la fiscalía, aduciendo no recordar por el tiempo transcurrido. “¿Puedo hacerle una pregunta al señor fiscal? ¿Usted se acuerda lo que hizo hace 12 años?”, interpeló a López Ávila.

Tanto en su testimonio a la Policía como a la Fiscalía IV, Mercado asegura haber entrado al boliche al que asistieron con Paulina Lebbos alrededor de las 3 de la madrugada del 26 de febrero. Sin embargo, ante el tribunal aseguró que salieron de su casa pasada la medianoche, pasaron por un cajero a sacar dinero e ingresaron al lugar inmediatamente después. Otra contradicción importante se registró al momento de consultar el identikit del remisero que las habría trasladado ese día en un Fiat Duna bordó. Según figura en el expediente, en la etapa investigativa la testigo no reconoció el retrato dibujado del sospechoso, cosa que sí hizo ante los jueces este lunes por la mañana. Interpelada por el fiscal, la joven procedió a extraer un identikit de su cartera para indicar que se trataba del correcto.

El tribunal llamó a la testigo y a las partes para apreciar la prueba, ante el murmullo de la sala. Mercado aseguró que colaboró con la elaboración de ambos dibujos, pero que el que ella indicaba como el correcto no fue incorporado. López Ávila solicitó luego el secuestro del material.

El interrogatorio continuó en dirección al día posterior y lo que hizo la testigo y su entorno a partir de tomar conocimiento de la desaparición, además de una llamada realizada desde su teléfono a Magdalena Karina Cruz, con residencia en Raco, en la semana en que se realizó la denuncia. La joven continuó aduciendo falta de memoria, a lo que el presidente del tribunal, el juez Dante Ibáñez, le realizó una dura advertencia: “Le recuerdo que está bajo juramento, no se arruine la vida”.

Sobre el final de la primera mitad de su declaración, la fiscalía le consultó a la testigo si quería aclarar alguna cuestión que haya pasado por alto en alguna de las etapas testimoniales. Mercado se quebró al recordar el día en que declaró ante el fiscal Carlos Albaca, cuando uno de sus secretarios  maltrató y le dijo una frase que sí guardó en su memoria, 12 años después: "Me dijo que me vaya a sentar y espere que la causa caduque, que ahora vaya a mi casa y me siente y espere que la causa caduque". El tribunal le preguntó cómo interpretaba ella ese dicho: “que no se iba a resolver nunca”, contestó.



Las constantes contradicciones en las que incurre Virginia Mercado podrían impulsar un pedido de detención por falso testimonio, algo que el abogado defensor de Nicolás Barrera, Gustavo Carlino, adelantó que solicitaría a su turno de interrogar a la testigo. Por su parte, el Ministerio Público se abstuvo de opinar sobre la medida, aunque no descartó que lo analizarán.


Llamada misteriosa

Cuando la Fiscalía le consultó a Virginia Mercado si había pasado por alto algún hecho en la etapa de instrucción o en su declaración ante el tribunal, recordó una llamada que recibió unos días antes del hallazgo del cuerpo. En la comunicación, la testigo dijo haber hablado con un joven —al que no identificó— que le preguntó si era verdad que habían encontrado muerta a Paulina. 

La joven cree que la llamada fue realizada desde un teléfono público, ya que se escuchaba el ruido de la calle.

El dato no tuvo mayores repercusiones en las partes.