Quién es el tucumano que se convirtió en el diseñador estrella de McLaren
EN LAS GRANDES LIGAS
Esteban Palazzo tiene 32 años y se instaló en Londres para cumplir su sueño: trabajar ideando autos.
Hace poco más de una década, Esteban Palazzo abandonó su Tucumán natal para instalarse en Barcelona y estudiar la carrera de sus sueños: diseño de transportes. Así inició un camino repleto de contratiempos, que lo llevó a diseñar páginas webs, jardines, barcos, trenes y hasta simular una amenaza legal a un diseñador famoso, según cuenta en una entrevista publicada este viernes por el diario “Clarín”.
En la actualidad, es el diseñador estrella de la división Automóviles de McLaren, la mítica escudería británica de Fórmula 1 que también fabrica autos de calle.
Tras un complicado recorrido por distintos rubros, la “picardía criolla” le permitió cumplir su sueño, e ingresar finalmente en el mundo de los autos, gracias a una anécdota que no tiene desperdicio.
“Después de 4 años diseñando barcos, y por cuestiones de pareja de ese momento, me tenía que ir a vivir a Inglaterra. Y se me había difuminado un poco el diseño del automóvil en mi horizonte, a pesar de que a la noche en casa yo seguía dibujando autos. Además, era plena crisis de la industria automotriz. Las compañías echaban gente. El Grupo Volkswagen acababa de despedir 140 diseñadores. Así que eran competidores míos pero con experiencia acreditada en el diseño automotor”, cuenta.
McLaren 650S, otra creación del tucumano.Esa situación, por supuesto, le generó una gran frustración. “Me quería matar. No literalmente. Pero en eso un amigo me avisa que a la universidad en la que estudié iba a ir Frank Stephenson, entonces jefe de diseño de McLaren y creador, entre otras cosas, de las formas del Mini Cooper en su era moderna. Voy a la conferencia pero llego tarde. Estaba llena de chicos. Creo que hasta estaban los 140 de Volkswagen (risas). Lo diviso fácilmente porque es un señor grandote, de pelo blanco, hablando en español. Fue en esa conferencia en la que se produce el quiebre de mi carrera”.
- ¿Dijo algo que te inspiró?
No, no. Nadie dice nada que te inspire. Eso de que una frase mágica te va a transformar de la nada no existe. Tenés que venir laburando muy fuerte para que una frase te pegue.
- ¿Y entonces qué fue?
Durante la conferencia contó cómo creó el Mini. Un proceso de diseño tiene varias fases. En una se dibuja. En otra se hace un modelo al 40 % del tamaño real, del que generalmente se hacen 6 propuestas. De esas se eligen 3, que se terminan haciendo a escala real. Y de ahí sale la definitiva. Stephenson estaba en la etapa de hacer la maqueta a tamaño real. La última noche antes de presentar el modelo se da cuenta, a las 4 de la mañana, que al auto le faltaba la salida de los caños de escape. Entonces le pide a uno de los modelistas que le haga un caño de escape. A lo que le contesta que no le va a hacer un caño de escape a las 4 de la mañana y acto seguido empina el codo para tomar un trago de la lata de cerveza que tenía en la mano. Entonces Frank se ilumina, agarra 2 latas de Budweiser, las pinta y las coloca en el medio del sector trasero del Mini.
"El edificio de McLaren es increíble: te meten en un pasillo blanco, con luces blancas y pensás que en cualquier momento aparece Darth Vader".
- ¿Lo solucionó con 2 latas de cerveza?
Él gana el concurso de ese modelo y cuando viene el proveedor que va a fabricar la pieza para preguntarle cómo quería el caño de escape, él le da una lata de cerveza. Recibió una ovación del público al terminar la anécdota y con eso finalizaba su exposición. Automáticamente salta una horda de jóvenes diseñadores para hacerle preguntas. Y ahí me doy cuenta de que no tenía mi portafolio conmigo. No tenía manera de lograr que el tipo me prestara atención.
Esteban Palazzo- ¿Y qué hiciste?
Yo estaba a unos 15 metros de distancia de él y había una muchedumbre que nos separaba. Lo estaba mirando y en un momento me mira y le hago seña con la mano para que se acercara adonde estaba yo. Primero se sorprende pero finalmente viene. Entonces le digo, con cara de piedra: "me llamo Esteban Palazzo, soy abogado y represento a Budweiser. Usted está contando una anécdota en público de un diseño registrado y patentado sin el consentimiento de la compañía. Es una anécdota muy colorida pero usted no puede estar contando esto en público".
Abre grande los ojos y me dice: “yo no voy a discutir contigo de esto”.
A lo que le respondo: “Yo tampoco porque no soy abogado”.
Inmediatamente se agarra el pecho y me pregunta “¿Pero quién eres?” Y le cuento lo que hago y me dice: “Quiero saber más de ti” y me da su tarjeta personal.
- ¿En serio le dijiste eso?
Salí casi corriendo a casa para preparar mis dibujos para enviárselos y se lo mandé a su secretaria, Claire. Pero había pasado una semana y no tenía noticias. Lo que era normal, pero yo estaba con una ansiedad enorme. Así que le escribo a Claire preguntándole si sabía algo de los trabajos míos que le había enviado. Me contesta que a Frank le había gustado, que me quería ver de nuevo y me cita para el 9 de junio de 2010, en las oficinas de McLaren, en Woking.








