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Ola de frío: los tucumanos que conmueven con su solidaridad

EJEMPLO

Tienen entre 13 y 25 años, ayudan a grandes y niños en situación de calle, en hospitales, en hogares, comedores y merenderos: "Lo hacemos con el corazón y sentir que podemos ser ayuda para otro hace bien al alma".

Un café o un té, una charla, una tortilla. La tarea de los jóvenes de Ayudar Salva Vidas.





"¿Cuántas veces caminaste al lado de alguien que pide para poder comer en el día? ¿Cuántas veces sentiste lástima por ese nene en remera en pleno invierno y no hiciste nada?", se preguntan desde la ONG Ayudar Salva Vidas, un voluntariado dedicado a gente en situación de calle y bajos recursos. Y no se quedan en palabras. Son jóvenes que salen estas noches frías de Tucumán, con 7° y un frío que llega hasta los huesos.

"Lamentablemente cada día hay más gente en situación de calle, no tienen donde dormir, muchas veces no comen, la poca ropa que tienen se moja con estas lluvias, no tienen recursos, y cada vez se agrava más vivir en esas condiciones", agregan desde el voluntariado que se reúne los viernes y recorren las calles con termos de café caliente, té, galletas y tortillas para chicos y grandes, personas que duermen a la intemperie con este clima. 

Jóvenes Coordinadores como Sofía Tissera, a través de su página, indican: "Desde nuestro lugar no podemos hacer más que repartir algo calentito, colchas o ropa, y aunque a nosotros nos parezca una ayuda mínima para ellos es enorme, lo hacemos con el corazón y sentir que podemos ser ayuda para otro hace bien al alma. Lo hacemos sin esperar nada a cambio, lo hacemos porque queremos ver un cambio en el mundo".

Justamente Sofía habla con eltucumano.com y cuenta cómo empezó todo: "Falleció mi papá y me sentía muy vacía. Necesitaba algo que me hiciera bien. Un sábado a la mañana caminaba por Crisóstomo Álvarez y Moreno cuando vi a dos chicos durmiendo en la calle tapados con bolsas de consorcio. Esa imagen me impactó y llamé a mi amiga Luján. Empezamos las dos solitas a ayudar y luego de pasar la Navidad con personas en situación de calle, se sumaron 30 chicos y empezamos con las meriendas solidarias. Actualmente somos 100 voluntarios", destaca la joven de 19 años, estudiante de Abogacía.

Junto a Luján y un grupo activo de 40 personas también visitan comedores y merenderos como Los Angelitos del Norte en la Francisco de Aguirre: "Ahí conocimos a Claudia, una señora muy amable que nos presta su casa. Le damos apoyo escolar a los chicos, y lo más lindo es que después esos chicos son los que les enseñan a sus propios padres a leer y escribir. Vamos a barrios difíciles, pero creemos en lo que hacemos y sabemos que hay alguien que necesita ayuda".

Los jóvenes de Ayudar Salva Vidas en las peatonales de Tucumán.

Giselle Ferrando cursa el último año en la escuela Sarmiento y creó la ONG Sonrisas sin Fronteras. Hoy fue al hospital Avellaneda y volvió a su casa conmovida. "Empleamos la técnica del clown, del payaso solidario. Estaba en una sala donde hay pacientes con una enfermedad terminal. Agarré el burbujero y pregunté en voz alta: '¿Alguien sabe dónde van las burbujas que se explotan? Como no sabemos cuando explotan, ¿debemos decirle rápido Chau o Te quiero?' En ese momento se acercó la señora de un hombre con cáncer, quien ya está sufriendo mucho y quiere que este sufrimiento se termine. La mujer me respondió: "A las burbujas siempre hay que decirles Te quiero".

En Sonrisas sin Fronteras hay 95 voluntarios y un grupo activo de 30 jóvenes que no tienen bandera política ni religiosa. Cada sábado es una misión difícil de llevar a cabo, pero la enfrentan en el Avellaneda, en el Hospital de Niños, en la Bombilla, en el Mercofrut, en el Hogar San José o en el Hogar de Cristo donde hay personas que reciben la cena, pueden ducharse y dormir en el lugar hasta el desayuno para volver a salir a la calle a trabajar o a buscar un trabajo digno.

"Muchas veces las personas creen que dándole 10 pesos a una persona en situación de calle alcanza. Y está bien, no lo criticamos. Pero también queremos concientizar que detrás del pedido hay una persona que espera otra cosa, no sólo dinero, sino unos minutos para charlar. Eso nos pasa cuando salimos con los termos, las galletas, todo de nuestros bolsillos o con la ayuda de nuestros padres. Nos agachamos a conversar un rato, a escuchar al otro y la gente se suma", cierra Giselle, quien sueña con un mundo mejor, como todos los voluntarios que salen a la calle un viernes a la noche, un sábado a la noche, con este frío, y algo calentito para ofrecer en sus manos. 


Los jóvenes de Sonrisas sin Fronteras en el Hospital Avellaneda. 

 
Los interesados pueden sumarse y colaborar: Ayudar Salva Vidas en Instagram y Facebook. Sonrisas sin Fronteras en Facebook. Además, quienes necesiten dar aviso por alguien que encuentre en situación de calle, puede llamar a la línea 103 (Defensa Civil), todos los días, las 24 h; al 102, de lunes a viernes de 8:00 a 20:00 h; o al teléfono de CERCA 381-3613976 (celular), las 24 h del día, los 365 días del año.