Top

"Nuestro Daniel": superó una prueba de vida y egresó en terapia intensiva

HISTORIAS DE ACÁ

Los médicos le daban un tiempo de vida de seis años, pero hace poco cumplió los 12: el relato conmovedor de los maestros del niño que no deja de soñar en el Hospital del Niño: "Hoy es un día de alegría".

Daniel, orgullo tucumano. La foto es de Ministerio de Educación.





Daniel David Maidana ilumina la sala de terapia intensiva con su sonrisa: letras doradas y gorritos de egresado armados en cartulina retratan su felicidad: "Egresado 2018". Y es que el aula de Daniel es la sala del Hospital del Niño donde vive y sueña cada día desde 2011 cuando le diagnosticaron una enfermedad llamada Atrofia Médula Espinal tipo II. Luchador incansable, nuestro héroe superó los pronósticos cuando los médicos le daban seis años de vida y hoy, a los 12, da fe de que no hay situación de salud adversa capaz de impedirle este momento que celebra su familia: "Hoy es un día de alegría".

Junto a su mamá en la terapia intensiva desde hace muchos años, Daniel vive, estudia, aprende, conoce y se conecta con el mundo real a través de imágenes, videos, fotos, libros, voces y todo lo que le permita viajar en una imaginación que conmueve a su segunda familia: los médicos y los docentes: “Se me dio la oportunidad de ser quien cierre su ciclo de sexto. Disfrutamos de su momento. Su sueño hasta este momento era egresar. Daniel puede aprender mediante la realidad virtual, a través de gafas él puede conocer más allá del lugar donde está. Le gustan mucho las matemáticas, salir al recreo con videojuegos y esa es su manera de aprender. Este es su hogar, donde comparte con su mamá”, se emociona Mabel Rivadeneira, docente de Daniel desde primer grado.

A través de videos caseros sus docentes les muestran los lugares representativos de la historia y la geografía que los otros niños ven a través de manuales de texto. Su materia preferida es la matemática. Dice Gladis Correa, médica de la terapia intensiva del Hospital de Niños: “Nuestro Daniel hoy fue egresado de su ciclo primario, con mucho esfuerzo, mucho sacrificio, es muy soñador, le gusta siempre imaginar situaciones. Todos los días tiene una nueva historia. Daniel tiene un mapamundi y todos los días nos tocaba un país distinto. Sobre el país que tocaba, le contábamos. Daniel tiene un diagnóstico de enfermedad que afecta la maduración a los niños a partir del año de vida. Sus músculos dejan de funcionar. Esta enfermedad normalmente tiene un pronóstico hasta los seis años de vida, Daniel cumplió 12 años de vida y nosotros lo tenemos en información permanente desde el 2011”.

Este día de fiesta para Daniel y el aprendizaje mereció la visita especial del ministro de Educación de Tucumán, Juan Pablo Lichtmajer, quien remarcó la prioridad de que todos tengan la oportunidad de acceder a la educación y es por ello que se le da gran impulso a la Modalidad de Educación Domiciliaria y Hospitalaria. Mediante ella, maestros y maestras se encargan de acercar los contenidos a niños, niñas y adolescentes que no pueden acceder a los establecimientos escolares. “Es un día de alegría, una colación de grado. Daniel es paciente del Hospital de Niños hace ocho años y hoy termina la primaria. Pienso en Mabel que es su maestra y cuantas Mabel están en municipios, en toda la provincia cuando la educación va a las personas. A las autoridades de este hospital, a la terapia intensiva, al doctor Marcos, que son un equipo totalmente inseparable en lo que hay que serlo: el bien común”.

Las autoridades del Hospital del Niño Jesús fueron las encargadas de recibir al titular de la cartera educativa y otros miembros del equipo de Educación Hospitalaria. Juntos recorrieron una de las salas donde también permanece un estudiante de la modalidad. Posteriormente, con la autorización de los médicos a cargo y bajo estrictas normas de higiene, ingresaron a la terapia intensiva. Allí, en un conmovedor silencio para respetar a los otros pacientes, Lichtmajer brindó emotivas palabras para Daniel y sus docentes y le entregó su diploma de egresado. Daniel finalmente cumplió uno de sus sueños. Y su sonrisa lo dice todo.