Estas son las chicanas más picantes de la campaña
Comicios 2019
A poco más de un mes de las elecciones provinciales, el fuego cruzado verbal entre los candidatos se vuelve cada vez más intenso ¿Cuáles son los políticos tucumanos más verborrágicos y provocadores? Acá las diez mejores chicanas de la campaña hasta ahora.
Como dos boxeadores que se encuentran a la hora del pesaje o dos gallos de riña que baten sus alas antes de trenzarse en la lucha, los políticos calientan el clima preelectoral con munición verbal de alto calibre. Cuanto más cerca se encuentran las elecciones, más crece la tensión discursiva entre los contrincantes. Después de un fin de semana con ataques del bussismo al alfarismo y su respectivo contraataque de parte de uno de los soldados del intendente capitalino,desde las distintas trincheras partidarias continúan en pie de guerra. Provocadoras, hirientes, irónicas, ingeniosas o burlonas, las chicanas políticas son un clásico de cada contienda electoral y en Tucumán están a la orden del día.
Dicen los conocedores del lunfardo que la palabra chicana deriva del vocablo del argot francés “chiqué”, que significaba “trampa”, y del verbo “chicaner”: provocar una disputa o hacer un embrollo. Con ese origen de arrabal,en la jerga política se denomina chicana al discurso que busca ofender o provocar al adversario. Las chicanas son una parte insoslayable de las disputas proselitistas desde que el mundo es mundo y la política, política. Tucumán no es la excepción a esa regla y nuestra arena electoral tiene sus propios gladiadores de la verba picaresca, incisiva y cizañera de campaña.
Algunos de los candidatos vienen construyendo un perfil mucho más moderado, casi zen, en lo que a pirotecnia verbal se refiere. Es el caso del actual gobernador Juan Manzur, que salvo en su interpelación al gobierno nacional con el ya convertido en clásico “¿qué locura es esta?”, no ha aportado epítetos ingeniosos o grandilocuentes. En evidente contraste, su compañero de fórmula Osvaldo Jaldo, es un auténtico sicario verbal. Cuando la campaña todavía estaba en pañales, ya había disparado sus primeros dardos emponzoñados al acusar a José Alperovich de ñoqui. Después se despachó también contra el intendente de Concepción, el radical Roberto Sánchez. Jaldo reparte parejo como si fuera una especie de ninja discursivo dispuesto a darle pelea a quien se cruce en su camino electoral.
Uno de los más atacados hasta ahora es, sin dudas, el actual intendente capitalino Germán Alfaro. Primero recibió la embestida de su contrincante directo por la intendencia, el justicialista Mario Leito, quien le enrostró su condición de oficialista bajo distintas banderas políticas. Después fue el turno del candidato a gobernador Ricardo Bussi, quien lo calificó de “megalómano” para después apuntar como munición gruesa contra su vocero Juan Pablo Durán, al que llamó grosero y energúmeno. Con la guardia alta, la respuesta de Durán no se hizo esperar y lo caracterizó como hijo de papá, al decir que toda su vida fue un bacán que vivió a la sombra y del bolsillo de su padre, el genocida Domingo Antonio Bussi. Por el momento y de manera acaso sorpresiva, el intendente prefirió apuntar las armas lingüísticas a la conducción de sus propias filas y se despachó contra el gobierno nacional.
Entre la candidata a gobernadora Silvia Elías de Pérez y Bussi también hubo fuego cruzado hace unos días. La actual senadora lo acusó de hacer de su apellido una empresa y el candidato de Fuerza Republicana le dijo que había dejado el traje de Heidi para mostrar la ferocidad de una leona. Bombas discursivas que van y vienen de una trinchera a otra y que le dan a la campaña electoral un clima casi bélico.
En la polémica entrevista que dio a LG Play donde intentó mostrar a un “nuevo José” de perfil mucho más pacifista, José Alperovich también tiró sus chicanas, aunque estas quedaron eclipsadas por su propia performance que lo terminaría pintando de machirulo y bravucón.
De un lado y de otro, cargadas de ironía y de animosidad, las chicanas se encuentran en plena ebullición a poco más de un mes para las elecciones. Seleccionamos las diez más ingeniosas y picantes, hasta ahora, de la campaña: ¿Cuál se merece el Oscar a la mejor chicana?
1- Osvaldo Jaldo a José Alperovich: “¿Qué obra puso usted en el presupuesto de la Nación para la provincia de Tucumán? ¿Saben qué? No puso nada, porque si hay un ñoqui en Tucumán es el senador nacional”.
2- Osvaldo Jaldo a Roberto Sánchez: "No vamos a permitir que el intendente nos pida recursos a través de los diarios, que le tenemos que mandar 80 millones porque no le alcanza. (...) Si no le alcanza deberá hacer un viajecito a Capital Federal y hablar con su papá (Mauricio) Macri".
3- Osvaldo Jaldo al alperovichismo tras el traspaso del legislador Guillermo Gassenbauer y del concejal Armando Cortalezzi a esa fuerza política: “Si quieren seguir pescando en esta pecera, tienen que cambiar la carnada, porque sólo engancharon dos cangrejos”.
4- José Alperovich al actual gobierno provincial: "Los que están ahora que acomoden las cositas; ya no me callo nada".
5- Germán Alfaro al gobierno de Mauricio Macri: “Estamos en el desierto, y en lugar de acercar agua, el Gobierno nacional acerca sal”.
6-Mario Leito a Germán Alfaro: “Tienen esa habilidad de siempre ser oficialistas y tener el apoyo del Gobierno nacional, porque fueron kirchneristas con Néstor, con Cristina y como querían seguir en la Municipalidad son oficialistas con Macri. Dios quiera que no gane Del Caño (candidato a presidente del Frente de Izquierda y de los Trabajadores) porque mañana van a aparecer también con él”.
7- Silvia Elías de Pérez a Ricardo Bussi: “En Tucumán somos pocos y nos conocemos mucho. Ricardo Bussi ha hecho de su apellido una PyME con la que lucra políticamente desde hace mucho tiempo. Ataca a los opositores, presenta promesas irresponsables y demagógicas y lleva una doble candidatura. Negocio redondo: saca votos de quienes lo identifican con su padre, evita que la verdadera oposición al poder real de Tucumán gane la elección y se garantiza un cargo público para seguir disfrutando de los beneficios del poder”.
8- Ricardo Bussi a Silvia Elías de Pérez: “Perdió la compostura esta semana y abandonó ese traje de Heidi que pretendía ponerse para mostrar sus verdaderas fauces de leona enardecida propias de quien va cuarta en las encuestas. Sus discursos son de manual: cuando vas último tenés que pegar para arriba. No le voy a contestar. Ella tiene que responder: ¿por qué nos hizo votar a Macri? ¿Qué pasó con el plan coreano?”.
9- Ricardo Bussi a Germán Alfaro y al secretario de Comunicación de la Municipalidad, Juan Pablo Durán: “Llevan 4 años gobernando la ciudad y 30 días antes de las elecciones me quieren apurar. Mandan pobres pibes sin armas a cuidar la ciudad, gastan plata al pedo. ¿Ahora se acuerda Alfaro de la seguridad? Es un megalómano con delirios de grandeza. Y Juan Pablo Durán es un ordinario y maleducado. Un grosero, es un energúmeno”.
10- Juan Pablo Durán a Ricardo Bussi: “Ricardo Bussi me tiene bloqueado (en Twitter) desde hace mucho porque no le gusta que le digan la verdad. No le gusta que le digan que durante toda su vida, desde niño, tuvo una vida de sibarita, de un bacán, de un príncipe, a costa de lo que hizo su padre (el ex gobernador Antonio Bussi), quien fue condenado por la Justicia por asesino, por haber secuestrado personas y por haberse apropiado de los bienes de ciudadanos argentinos y por haber puesto esa plata en Suiza”.








