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"Cuando guardó el arma, sonó el disparo y dejó la plata tirada en el piso"

EN CARNE PROPIA

Robo y muerte en barrio Sur: "Después de que sonó el disparo, entre todos nos preguntábamos a quién le había disparado. Fue extraño porque no vimos sangre y la bala había salido". VIDEO

Robo en el drugstore.





“Estaba muy nervioso, no se le veía la cara porque tenía puesto el casco, pero estaba muy nervioso”. La respiración agitada, la voz grave, los movimientos bruscos, la última escena con vida de Federico Luis Acosta retumba en los vecinos de barrio Sur, quienes circulaban a las nueve de la noche cerca del drugstore de Lavalle y Jujuy, donde se escuchó un disparo, el arranque de una moto y la muerte unas horas después.

“Venía de cometer dos asaltos, éste era el tercero”, indicaron desde la Policía una vez conocido el deceso del ladrón que quedó en la retina de miles de tucumanos que vieron el video viral de este jueves, grabado a través de las cámaras de seguridad del drugstore donde Acosta ingresa al kiosco luego de bajarse de la moto, apunta al empleado, el empleado abre la caja registradora, le da el dinero, luego apunta a un cliente, y cuando una clienta está por entrar se escucha el disparo. El hombre se va rengueando hasta la moto y se pierde de vista. A las 0.30 de hoy falleció en el Hospital Padilla.

“Después de que sonó el disparo, entre todos nos preguntábamos a quién le había disparado. Fue extraño porque no vimos sangre y la bala había salido. Cuando recibe la plata el ladrón y guarda el arma, suena el tiro, cae la plata al piso y se va. A todos quería asaltar: preguntaba quién tenía plata, pedía los celulares, la billetera, gritaba: “¡Vayan al fondo! ¡Dame lo que tengas!”, revela el testimonio de lo sucedido donde se ve cómo el asaltante exige al empleado, a un cliente que levanta las manos inmediatamente y a una señora que se horroriza ante lo que está sucediendo.

“Se desplazaba en un motocicleta color rojo, marca Guerrero, sin dominio colocado. Portaba un revolver calibre 38L especial, con cinco cartuchos colocados y una vaina servida. El sujeto presentaba una herida con mucha pérdida de sangre a la altura de la ingle, del lado izquierdo, por lo fue trasladado al hospital Padilla”, describió el informe policial, cuando el drugstore ya había cerrado sus puertas y los testigos del hecho se conmovían ante las imágenes y una sentencia: “Nos podría haber matado a cualquiera”.