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Video: Le propuso matrimonio rodeado de personajes de animé

Historias de acá

Ante la mirada atenta de Gokú, las Sailor Moon, los Caballeros del Zodíaco y muchos otros héroes animados, Marcelo Dúclos le pidió matrimonio a María José Fernández durante la convención Mundo Animé Tucumán. Reviví el emocionante momento y conocé la historia de amor de estos dos tucumanos.

El momento de la declaración.





Eran casi las 17 del domingo y acababan de desfilar guerreros siderales, superhéroes poderosos y sensuales heroínas por el escenario principal de la quinta edición de Mundo Animé Tucumán. Una multitud había seguido de cerca el tránsito por la pasarela de los participantes en la elección de cosplay, la practica donde los postulantes se disfrazan y representan a personajes de ficción. Mientras los jueces deliberaban y el público esperaba para conocer al ganador, Claudina, la animadora ataviada como Shun -el caballero del zodíaco de armadura rosa y temple pacifista-, invitó a María José Fernández a subir al escenario con la excusa de entregarle un premio supuestamente destinado a la gente del público que había ido “cosplayada” al evento. Una vez ahí, en el centro de todas las miradas, sucedió lo que nadie esperaba que suceda. Incluso dentro del mundo fantástico del animé, donde todo es posible, la escena resultó sorprendente:

-  ¿Marcelo qué estás haciendo con ese ramo de flores? – Le preguntó Shun o Claudina a Marcelo Dúclos, el novio de María José, que asomaba tímido por un costado del escenario con un gran ramo de crisantemos rosas con blanco y claveles rojos.

- Y bueno… vine a dárselo a ella…disculpen chicos, estoy nervioso – dijo y avanzó con paso lento pero firme hasta donde se encontraba su novia y, un momento antes de entregarle el ramo, le dijo:
- Hace cuatro años que estamos juntos, crecimos bastante, hicimos muchas locuras juntos. Estamos acá desde la segunda edición y sé que esto es algo que te gustaría mucho. Espero que esta sea la mejor manera.

Después, hincó la rodilla izquierda en las tablas y, mientras le decía “te amo muchísimo”, le extendió el anillo de matrimonio; un anillo parecido al de Serena, uno de los personajes de Sailor Moon.

En el auditorio colmado de la Sociedad Rural hubo gritos emocionados y ojos bien abiertos, como esos grandes ojos de los personajes del animé japonés. 

“En el momento estuve muy nervioso, no por la decisión que ya la había tomado hace rato, sino por hacerlo delante de tanta gente. Fue algo muy del momento que por suerte salió todo bien, lo que yo quería era que fuera una sorpresa”, confiesa Marcelo, el joven de 25 años que estudia ingeniería en sistema y trabaja en un call center. La clave de esa sorpresa estuvo en la simulación del premio. María José había ido a la convención ataviada con peluca rosa y orejas de gatito, es decir, con estilo de neko, personajes humanos fusionados con figuras felinas. Ella no se esperaba el premio, pero mucho menos la propuesta de matrimonio. 


Antes que el sí de María José, Marcelo necesitó del sí de los organizadores del evento. Una vez que contó con la aprobación de los responsables de la organización, tuvo que actuar con la velocidad de una escudería de Fórmula Uno. Los amigos de la pareja fueron fundamentales para que la declaración fuera exitosa. Mientras una amiga compraba el ramo de flores, otras lo asesoraban en la compra del anillo. Todo en tiempo récord y con extrema reserva. 

“Nosotros salimos del escenario y yo todavía estaba temblando. Afuera estaban los jurados del concurso y le preguntaron a ella por qué estaba llorando. Íbamos caminando por el predio y cada dos por tres nos paraban y nos felicitaban, a María José la reconocían por el ramo de flores. Nuestros amigos pensaban que no me iba a animar a hacerlo delante de tanta gente”, recuerda ahora Marcelo ese momento que acaso sea uno de los más emocionantes de toda su vida. 

Marcelo y María José se conocieron una noche en un bar hace más de cuatro años, gracias a Daniel, un amigo en común. Apenas hablaron descubrieron que tenían muchos gustos compartidos. Preferencias musicales como la banda Soda Estéreo y el puertorriqueño Chayanne. Pero si hubo algo que los unió fue el animé, preferentemente, Naruto y Clannad, que ambos seguían por entonces. Después la relación continúo por las redes sociales y hubo un gesto de amor que fue fundamental: compartieron capítulos de animé y se esperaron para continuar la serie juntos ¿Qué mayor muestra de afecto mutuo se puede encontrar en los tiempos que corren? 

Por todo eso que los había unido desde el principio de los tiempos juntos, la elección de Mundo Animé Tucumán como el lugar para la declaración de matrimonio fue casi natural. Desde la segunda edición del evento que reúne a los fanáticos del animé de todo el noroeste, ambos nunca se perdieron el evento. Marcelo supo leer las señales de María José y consideró que ese era el lugar ideal para que el amor compartido se traduzca en matrimonio. Y no se equivocó. 


María José tiene 25 años y estudia para maestra jardinera. Ella suele asistir a las convenciones de animé vestida como cosplay, aunque nunca concursó porque los trajes requieren de mucha dedicación y presupuesto. Por su parte, Marcelo suele participar en los concursos de canto de las convenciones donde ya entonó canciones de Naruto y de Dragón Ball. Para esta oportunidad, en la audición cantó un tema de la película El Hobbit. “¿Quién de chico no se disfrazó de algún personaje? hay un prejuicio de que cuando sos grande ya no podés participar de este tipo de cosas. Para mí, el animé bien hecho tiene una historia que te atrapa y que no es muy diferente de lo que se puede ver en una novela”, reflexiona Marcelo. Las convenciones de animé le permiten al público sumergirse en esos mundos fantásticos, ponerse en la piel o en la armadura de los héroes de ficción y, por qué no, también volver a la infancia: “Yo siempre dije que no entiendo por qué hay que dejar a la niñez de lado. Creo que no perder la niñez no es tan malo como la plantea la mayoría de la gente”, asegura Marcelo. 

Conmocionados todavía por el momento que vivieron el domingo, Marcelo y María José todavía no pusieron una fecha para el casamiento. Lo que sí parecen tener bien en claro es cómo puede ser el festejo. Todo parece indicar que se viene un casorio cosplay: ¿Será Gokú uno de los testigos?

Reviví el emocionante momento de la declaración:

 

Un resumen de lo que fue el Mundo Animé Tucumán: