El macrismo tucumano, entre el ostracismo y la resiliencia
NUEVO GOBIERNO
Tras la salida de Macri, los dirigentes locales de Juntos por el Cambio buscan acomodarse al nuevo escenario. Los referentes del PRO, sin cargos. Alfaro cada vez más lejos.
Recuerdos del macrismo tucumano en su apogeo.
El 10 de diciembre marcó la asunción del presidente Alberto Fernández y el fin de cuatro años de macrismo. En Tucumán, Juntos por el Cambio no pudo nunca aprovechar la 'ola' amarilla, y apenas pudo quedarse con algunas bancas en el Congreso, y las intendencias que ostentaba desde 2015. Ahora, el macrismo tucumano se encuentra sin cargos nacionales, poca o nula representación en la Legislatura y los concejos deliberantes y ve como Germán Alfaro se aleja y apuesta por el fortalecimiento de su propio espacio político, el Partido de la Justicia Social.
Si todavía existe tal cosa, el macrismo en Tucumán apenas pueda jactarse de tener hoy tres intendencias y cuatro bancas en el Congreso. Ya pasaron los tiempos de los cargos en las reparticiones nacionales o incluso en el Gabinete Nacional. Mariano Campero en Yerba Buena, Roberto Sánchez en Concepción y Sebastián Salazar en Bella Vista, son sus jefes municipales; en la Cámara de Diputados, siguen en Juntos por el Cambio José Cano, con mandato hasta 2021, y los recién asumidos Domingo Amaya y Lidia Ascárate. Beatriz Ávila rompió con el bloque y ahora integra el bloque Unidad Federal para el Desarrollo. En el Senado, Silvia Elías de Pérez tiene mandato hasta 2021.
Los otrora principales referentes del PRO en Tucumán han quedado "en el llano", como se llama en política a aquellos que no ostentan cargos públicos. Con mandato cumplido en la Legislatura, "Tito" Colombres Garmendia no accedió a una banca en Diputados y su futuro es una incógnita. "Desde hoy: Desempleado. Escucho propuestas", twiteó el exdiputado Facundo Garretón las primeras horas del 10 de diciembre. Su futuro político es un misterio luego de que no participó prácticamente de la campaña provincial ni nacional del macrismo.
Desde hoy: Desempleado
— Facundo Garreton (@facundogarreton) December 10, 2019
Escucho propuestas
Tras el "portazo" de Ávila en Diputados, Germán Alfaro busca posicionarse al frente de la oposición en Tucumán. Por eso se reunió a mediados de noviembre con Silvia Elías de Pérez y el legislador José María Canelada, que comparte bancada en el Poder Legislativo con Raúl Albarracín, único legislador opositor del interior tucumano y que responde al intendente capitalino. El objetivo final de ese acercamiento sería aislar a José Cano, a quien -dicen- la excandidata a gobernadora le reprocha poco apoyo en su campaña provincial, y el jefe municipal que no le abrió todas las puertas que podía en Casa Rosada.
Los intendentes radicales/macristas también se muestran activos y trabajando quizás en nuevas alianzas ante este nuevo escenario: Mariano Campero y Roberto Sánchez se mostraron juntos en Yerba Buena durante un homenaje a Raúl Alfonsín, mientras que Salazar se reunió con el edil radical-alfarista Agustín Romano Norri.

Campero y Sánchez se mostraron juntos en Yerba Buena.

Salazar se reunió con el alfarista Romano Norri.
Con mandato hasta 2021, Cano, Amaya y Ascárate buscan aferrarse al voto duro del macrismo en Tucumán, alinear a nivel nacional desde el Congreso y ser protagonistas del nacimiento del macrismo opositor, del sueño de la resiliencia y el regreso en 2023. En la antesala de la salida de Macri, el extitular del Plan Belgrano compartió en las redes un sentido racconto de sus años al frente del Plan Belgrano y de la gestión de Cambiemos, incluso con un video que lleva su nombre como marca de agua.
Con el peronismo fortalecido de la mano de Alberto Fernández y con Alfaro y Elías de Pérez trabajando unidos, Cano podría ver comprometidas sus posibilidades de renovar su banca y podría así caer del lado de los macristas sin cargo y condenados al ostracismo.
2015/2019: ESTO HICIMOS EN TUCUMÁN
— José Cano (@JCanoOK) December 9, 2019
Con el gobierno de @mauriciomacri comenzamos en 2015 a hacer lo que nunca se había hecho. Esta es la herencia que dejamos en Tucumán. Acá no hay relato, hay realidad. pic.twitter.com/IW7yl5SEpl








