Presentan un proyecto que obliga a municipios y comunas a tratar la basura
Medioambiente
La intención es intimar en un plazo de cinco años a la separación y clasificación de los Residuos Sólidos Urbanos para su posterior aprovechamiento. La iniciativa lleva la firma de los legisladores que integran el bloque de Fuerza Republicana en la Legislatura.
La basura que se produce por mes en el Gran San Miguel de Tucumán alcanzaría para cubrir 300 canchas de fútbol.
El bloque de Fuerza Republicana (FR) en la Legislatura de Tucumán presentó este martes un proyecto de ley que obliga a los municipios y comunas que tienen a su cargo la gestión de Residuos Sólidos Urbanos (RSU) a encarar su tratamiento. En la iniciativa se precisa que frente a una problemática, el Estado municipal y/o comunal debe realizar "la separación y tratamiento de la basura para su posterior clasificación y depósito en plantas de tratamiento para su aprovechamiento".
El plazo definido para la adecuación a la norma es de cinco años a partir de la publicación de la ley, en caso de que sea aprobada en la Cámara.
"La Ley 8.177 contempla un conjunto de actividades destinadas a proteger el medioambiente pero el tratamiento de la basura que proponemos desde nuestro bloque es una actividad en sí misma, que hoy por hoy, no se lleva a cabo, ya que la basura va a parar a lugares de disposición final. Estos sitios se convierten en lugares de acumulación como Pacará Pintado y Overo Pozo que se llenan de basura y generan nuevos puntos de reubicación y basurales clandestinos, ocasionando daños al medio ambiente, a la salud de las personas y gastos descomunales al Estado Provincial. Por esto es imprescindible dotar a la provincia de una ley y educar a la población para lograr el objetivo de 'basura cero', slogan de muchas promesas de campaña", afirmó el autor de la inciativa, el legislador Paulo Ternavasio.
En cuanto a la instrumentación del proyecto, la ley prevé la creación de una Comisión Especial conformada por legisladores y funcionarios de distintas áreas con competencia en la materia, "a los fines de que realicen los estudios de los mecanismos que son aplicados en distintos países del mundo y que pueden ser armados en nuestra Provincia". A su vez, entre los argumentos de la norma, se menciona que en el Gran San Miguel de Tucumán viven 600 mil personas que producen entre 600 y 800 toneladas diarias de residuos. "La concientización del reciclado de la basura, sin embargo, no se encuentra arraigada en las costumbres de los tucumanos, por una ausencia de cultura ambiental, de convivencia y porque tampoco el Estado les acerca y brinda 'Puntos Verdes' adonde puedan acudir a separar los residuos", se explicita en el texto, en donde se añade que evalúa que "si bien existen emprendimientos encargados de reciclar, no son significativos para apaciguar un problema que se vislumbra como grave".
“Desde Fuerza Republicana entendemos que el problema de la basura no es un tema menor, que va in crescendo, y merece una ocupación inmediata por parte del Estado. Por eso, hemos decidido brindarles una herramienta Legislativa que permita encontrar una solución definitiva a esta problemática cuidar el medioambiente y cumplir con la ley 8177”, afirmó a su turno Ricardo Bussi, presidente del bloque en la Legislatura.


Números alarmantes
Un informe realizado en el año 2019 por el Observatorio de Fenómenos Urbanos y Territoriales (OFUT) de la cátedra de Urbanismo I de la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la UNT, arrojó que en el Gran San Miguel de Tucumán existen 480 basurales clandestinos.
La cifra se obtuvo luego de analizar imágenes satelitales de Google Maps de 2017 junto a denuncias de vecinos publicadas en diarios locales. De los casi 500 puntos con residuos, unos 300 son de dimensiones menores; alrededor de 150 de mediana importancia y al menos 33 de gran tamaño. “Estos últimos se localizan -por lo general- sobre la Autopista de Circunvalación y sobre las márgenes del Río Salí”, se explica el relevamiento publicado el año pasado en el sitio de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Universidad Nacional de Tucumán (SCAIT).
“Si bien es necesario profundizar este estudio para hacer un diagnóstico más preciso, debemos tomar conciencia de las pérdidas económicas que significa un tratamiento inadecuado de los residuos urbanos”, explicó Federico Córdoba, estudiante avanzado de la carrera de Arquitectura e integrante del OFUT, quien luego brindo detalles sobre cuáles son las claves para resolver esta problemática.
La cifra se obtuvo luego de analizar imágenes satelitales de Google Maps de 2017 junto a denuncias de vecinos publicadas en diarios locales. De los casi 500 puntos con residuos, unos 300 son de dimensiones menores; alrededor de 150 de mediana importancia y al menos 33 de gran tamaño. “Estos últimos se localizan -por lo general- sobre la Autopista de Circunvalación y sobre las márgenes del Río Salí”, se explica el relevamiento publicado el año pasado en el sitio de la Secretaría de Ciencia y Técnica de la Universidad Nacional de Tucumán (SCAIT).
“Si bien es necesario profundizar este estudio para hacer un diagnóstico más preciso, debemos tomar conciencia de las pérdidas económicas que significa un tratamiento inadecuado de los residuos urbanos”, explicó Federico Córdoba, estudiante avanzado de la carrera de Arquitectura e integrante del OFUT, quien luego brindo detalles sobre cuáles son las claves para resolver esta problemática.
“Un primer paso sería medir en números cuánto perdemos por el recurso que enterramos en vez de reutilizarlo, cuánto gastamos en transporte y traslado por llevar todos los residuos mezclados a 42 kilómetros de la ciudad (a Overo Pozo) y cuánto dilapidamos en calidad de paisaje con los basurales”, señaló para luego remarcar las fuentes laborales que se podrían crear al institucionalizar la tarea de los separadores y recuperadores de basura.
El gran San Miguel de Tucumán abarca siete municipios (San Miguel de Tucumán, Yerba Buena, Tafí Viejo, Las Talitas, Alderetes, Banda del Río Salí y Lules) y seis comunas que son: San Pablo, Manantial, San Javier, Cevil Redondo, La Esperanza, Los Nogales, San Andrés, San Felipe y Santa Bárbara. Junto a otras comunas -que no son metropolitanas- conforman un consorcio de Gestión de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU).
300 canchas de fútbol
De acuerdo al informe de OFUT, si se acumulara la basura que se produce por mes en el Gran San Miguel de Tucumán alcanzaría para cubrir 300 canchas de fútbol de un tamaño similar a la de Atlético Tucumán (105 x 70,2 metros). Mensualmente la planta de Overo Pozo recibe 26.000 toneladas de desperdicios, de la Capital y de los municipios y comunas que la rodean. Esta cantidad podría organizarse en unas 20 millones de bolsas de residuos, de 1,3 kg. cada una. Nueve de estas bolsas ocupan un metro cuadrado; y de allí el ejemplo mencionado. En este cálculo no se incluyen los residuos que se arrojan en ríos, canales y sitios baldíos.
La producción de residuos es despareja entre los municipios metropolitanos. Algunas municipalidades generan hasta seis veces más basura que otras. Mientras que en promedio un habitante de Yerba Buena produce casi 46 kg. de residuos por mes (es decir un kilo y medio por día), en San Miguel se genera 31 kg. por persona, mientras que en Las Talitas 15 kg y en Alderetes, 6 kg. por persona.
La producción de residuos es despareja entre los municipios metropolitanos. Algunas municipalidades generan hasta seis veces más basura que otras. Mientras que en promedio un habitante de Yerba Buena produce casi 46 kg. de residuos por mes (es decir un kilo y medio por día), en San Miguel se genera 31 kg. por persona, mientras que en Las Talitas 15 kg y en Alderetes, 6 kg. por persona.








