"No sé cómo está mi bebé": Jacqueline vive en la calle y está embarazada
HISTORIAS DE ACÁ
Los vecinos de plazoleta Mitre la conocen y su historia es una de las más difíciles de relatar. Luego de un hecho ocurrido en las vías del tren, fue internada. Ahora volvió a la intemperie y necesita ayuda: "Nos dijo que está de seis o siete meses".
Jacqueline vive en la calle.
Jacqueline vive en la calle desde hace años. Los vecinos de la plazoleta Mitre la ven a diario. “No habla con nadie ni nada quiere. Algunos tienen miedo, otros se acostumbraron a no dirigirle la palabra”, explica una vecina cuando las integrantes de Alas Solidarias Tucumán se acercan a Jacqui o Yaqui, quien había sido internada en 2019 en el Hospicio del Carmen, se escapó en enero y volvió a la zona de la avenida Belgrano y Mitre embarazada: “No sabemos dónde, cuándo ni por quién fue embarazada. Nos dijo que está de seis o siete meses”.
El relato de su historia que leerán a continuación incluye contenido sensible. Es la historia de Yaqui, quien alguna vez tuvo una familia y fue a la escuela, pero fue allí que una conserje supo que algo malo pasaba: “Se preocupaba por ella, la cuidaba como podía. Con el testimonio de la conserje y de los vecinos fuimos construyendo su historia de a poco. Tiene una historia terrible. Fue víctima de varios abusos sexuales. No sabe si de ellos fue que tuvo tres hijos. Fue golpeada. Fue abusada constantemente. Quedó en situación de calle y empezó a drogarse. Cuando la conocimos hace cinco años nos enteramos lo más grave que le había pasado”.
“Siempre fue una chica super sufrida, pero nunca había sido agresiva con nada ni nadie. En un ataque de locura por su consumo de drogas, siempre según lo que nos dijeron, fue cuando les quitaron los hijos: había atado a los chiquitos a las vías y se había atado ella también a la espera de que les pasara el tren. Ahora los chicos están en adopción”, narra una de las trabajadoras sociales de Alas, quien a través de colegas que viven en la zona de la plazoleta Mitre pudo acercarse a hablar con ella: “No permite que ningún varón se le acerque, les grita y les tira cosas si lo intentan”.
“Luego del hecho en las vías del tren, desde entonces Yaqui perdió la razón. Psiquiátricamente fue declarada insana, ya no es capaz de discernir sus actos, qué está bien o qué está mal. Es por eso que después de un montón de reclamos logramos que por oficio se la internara contra su voluntad en el Hospicio del Carmen”, detalla la joven que junto al equipo de trabajo solidario supieron lo justo y necesario sobre la internación de Yaqui.
“Una vez internada subió de peso: era un esqueleto que solo se drogaba y a quien abusaban. Cuando se escapó, la volvimos a encontrar. No sabemos hace cuánto se escapó y ahora apareció con la panza. Estamos tratando de convencerla de que tiene que ir al médico, pero ella se rehúsa, le tiene terror a la idea. No sabemos por qué está tan asustada. Hace dos meses la vimos completamente con la piel llena de ronchas. Está embarazada y enferma. Cuando la vieron las chicas estaba como desvanecida, solamente se rascaba y se tocaba la panza, tiene toda la piel lastimada. Es algo que debe ser grave, no podemos seguir esperando mientras ella y su bebé están graves”, relata.
“No sabemos cómo vendrá el embarazo. Ella sigue consumiendo. No queremos que la encuentren peor y ya sea demasiado tarde. Por eso es que decidimos hacer pública su historia. Lo poco que hablamos nos dice que no sabe si será mujer o varón: ‘Creo que va a ser una nena, pero no sé cómo está mi bebé’, responde. Intentamos acelerar su caso en todas las secretarías, pero con el tema de la cuarentena nadie nos atendió. También llamamos a la Fundación de Marita Verón y tampoco no nos atendieron todavía”, indican desde Alas en diálogo con el tucumano.
La publicación de las fotos y parte de su historia de Jacqueline ha sacudido las redes sociales tucumanas: “Tenemos más de 36 mil visitas en las últimas horas. Su historia, como verán, es terrible. Nos habían dicho que irían a asistir a Yaqui este martes, pero todavía no fue nadie. Visibilizamos su situación porque es dramática, necesita ayuda. Cuando la vi sentada sola solita me invadió una profunda tristeza. La vi vulnerable: siendo mujer en situación de calle, embarazada, una impotencia que nos obliga a contar su historia. Y que entre todos podamos ayudarla. A ella. Y a su bebé”.
El relato de su historia que leerán a continuación incluye contenido sensible. Es la historia de Yaqui, quien alguna vez tuvo una familia y fue a la escuela, pero fue allí que una conserje supo que algo malo pasaba: “Se preocupaba por ella, la cuidaba como podía. Con el testimonio de la conserje y de los vecinos fuimos construyendo su historia de a poco. Tiene una historia terrible. Fue víctima de varios abusos sexuales. No sabe si de ellos fue que tuvo tres hijos. Fue golpeada. Fue abusada constantemente. Quedó en situación de calle y empezó a drogarse. Cuando la conocimos hace cinco años nos enteramos lo más grave que le había pasado”.
“Siempre fue una chica super sufrida, pero nunca había sido agresiva con nada ni nadie. En un ataque de locura por su consumo de drogas, siempre según lo que nos dijeron, fue cuando les quitaron los hijos: había atado a los chiquitos a las vías y se había atado ella también a la espera de que les pasara el tren. Ahora los chicos están en adopción”, narra una de las trabajadoras sociales de Alas, quien a través de colegas que viven en la zona de la plazoleta Mitre pudo acercarse a hablar con ella: “No permite que ningún varón se le acerque, les grita y les tira cosas si lo intentan”.
“Luego del hecho en las vías del tren, desde entonces Yaqui perdió la razón. Psiquiátricamente fue declarada insana, ya no es capaz de discernir sus actos, qué está bien o qué está mal. Es por eso que después de un montón de reclamos logramos que por oficio se la internara contra su voluntad en el Hospicio del Carmen”, detalla la joven que junto al equipo de trabajo solidario supieron lo justo y necesario sobre la internación de Yaqui.
“Una vez internada subió de peso: era un esqueleto que solo se drogaba y a quien abusaban. Cuando se escapó, la volvimos a encontrar. No sabemos hace cuánto se escapó y ahora apareció con la panza. Estamos tratando de convencerla de que tiene que ir al médico, pero ella se rehúsa, le tiene terror a la idea. No sabemos por qué está tan asustada. Hace dos meses la vimos completamente con la piel llena de ronchas. Está embarazada y enferma. Cuando la vieron las chicas estaba como desvanecida, solamente se rascaba y se tocaba la panza, tiene toda la piel lastimada. Es algo que debe ser grave, no podemos seguir esperando mientras ella y su bebé están graves”, relata.
“No sabemos cómo vendrá el embarazo. Ella sigue consumiendo. No queremos que la encuentren peor y ya sea demasiado tarde. Por eso es que decidimos hacer pública su historia. Lo poco que hablamos nos dice que no sabe si será mujer o varón: ‘Creo que va a ser una nena, pero no sé cómo está mi bebé’, responde. Intentamos acelerar su caso en todas las secretarías, pero con el tema de la cuarentena nadie nos atendió. También llamamos a la Fundación de Marita Verón y tampoco no nos atendieron todavía”, indican desde Alas en diálogo con el tucumano.
La publicación de las fotos y parte de su historia de Jacqueline ha sacudido las redes sociales tucumanas: “Tenemos más de 36 mil visitas en las últimas horas. Su historia, como verán, es terrible. Nos habían dicho que irían a asistir a Yaqui este martes, pero todavía no fue nadie. Visibilizamos su situación porque es dramática, necesita ayuda. Cuando la vi sentada sola solita me invadió una profunda tristeza. La vi vulnerable: siendo mujer en situación de calle, embarazada, una impotencia que nos obliga a contar su historia. Y que entre todos podamos ayudarla. A ella. Y a su bebé”.








