"La virtualización de la educación no es soplar y hacer botellas"
Educación y pandemia
Desde el gremio que nuclea a los docentes universitarios advirtieron que el comienzo de clases de manera virtual profundiza la deserción estudiantil y la precarización laboral de los profesores. “La universidad no es una isla, no se puede hacer como si nada pasara”, dijo el Secretario General de ADIUNT Diego Toscano.
Crédito: Foto: Ventana del Norte.
Si bien ayer la Universidad Nacional de Tucumán decidió postergar el regreso a las aulas hasta el 27 de abril a través de una resolución del Rector José García, en muchas facultades las clases ya han comenzado o están a punto de comenzar de manera virtual. Desde ADIUNT (Asociación de Docentes e Investigadores de la UNT) reclaman que esta virtualización forzosa profundiza la deserción estudiantil y la precarización laboral de los docentes. “Para nosotros es algo totalmente improvisado, la virtualización de la educación no es soplar y hacer botellas. Hay mucha gente que va a quedar afuera porque todavía no se logró que todas las empresas tecnológicas liberen los datos para ingresar a las plataformas”, aseguró el Secretario General de ADIUNT Diego Toscano.
“En las casi tres semanas que llevamos de cuarentena obligatoria, ha quedado en evidencia que nuestro país no estaba preparado para poder desarrollar un proceso educativo de modo virtual. Los enormes esfuerzos realizados por docentes y estudiantes de todo el país se han topado de cara con una realidad en la que no existen los recursos ni las condiciones vitales suficientes para desarrollar esta modalidad”, estableció la comisión directiva de ADIUNT en un comunicado dado a conocer hace unos días en el cual exigen la apertura de las paritarias docentes para poder discutir las condiciones laborales impuestas por esta nuevo forma de dictado de clases. “Eso tiene que discutido, no impuesto. La virtualidad no puede ser forzosa, la universidad no es una isla y no se puede hacer como si nada pasara. Acá, al margen de que el estudiante tenga o no conectividad, hay muchos alumnos que perdieron su trabajo y mucha gente está llevando adelante la cuarentena en situaciones sociambientales que no te permiten, además, llevar adelante el cursado virtual de seis o siete materias”, enfatizó Toscano.
Hace unos días, el gobierno nacional dio a conocer un acuerdo con las compañías telefónicas a través del Ente Nacional de Comunicaciones (ENACOM) para no cobrar los costos de navegaciones a los estudiantes de las 57 universidades nacionales que utilicen las plataformas de educación virtual. Sin embargo, según advierte Toscano, en el caso de la UNT, el acuerdo todavía no incluye a todas las compañías telefónicas y no se sabe cuándo se comenzará a aplicar: “Nosotros buscamos que la deserción estudiantil no sea extrema. La idea es que la mayor cantidad de gente pueda conectarse, pero esa es una dificultad que todavía no está solucionada, los docentes están poniendo todo pero hay mucha gente que no tiene capacitación en formación virtual”. En este sentido, destacó el esfuerzo de los docentes que ya han habilitado más de 3000 aulas virtuales con sus propios recursos en estas tres semanas de cuarentena.
El de la falta de conectividad y de las condiciones tecnológicas necesarias (computadoras, teléfonos, etc) tanto en alumnos como en docentes son solo algunos de los problemas que el gremio vislumbra ante esta nueva modalidad. Según advierten, cientos de docentes se encuadran en la licencia excepcional porque tienen a su cargo el cuidado de niños y adultos mayores durante la cuarentena, lo que implica que deben designarse los suplentes correspondientes. Además, la inmensa mayoría opera las plataformas educativas on line sin capacitación previa. “Esto no se soluciona con un curso de Moodle o de Classroom ni invocando lo “intuitivas” que son aplicaciones como Zoom o Screencast-O-matic. La modalidad virtual, incluso cuando es apenas un apoyo de lo presencial, requiere conocimientos específicos para su creación, seguimiento y evaluación”, reza otro de los párrafos de la declaración.
A su vez, recordaron que hay una gran cantidad de docentes que en estos momentos se encuentran trabajan en el sistema de salud. Se trata de enfermeros, médicos, bioquímicos, kinesiólogos, ingenieros, biotecnólogos que están en la primera línea en la lucha contra la pandemia. Esa situación actualmente tampoco se encuentra contemplada.
“Hay docentes que, con la implementación de las aulas virtuales, están haciendo un trabajo que demanda 30 horas semanales y le pagan por diez. Nosotros no decimos que no hay que hacer nada, pero hay muchas cosas por resolver todavía como el problema de los recursos técnicos y la capacitación”, enfatizó Toscano quien dijo que desde el gremio se planteó la necesidad de que se constituya un comité de emergencia para afrontar la crisis y analizar qué medidas se toman, pero la UNT convocó a un Comité que se reunió una sola vez antes de la cuarentena. Tampoco se ha reunido al Consejo Superior ni la mayor parte de los Consejos Directivos de las facultades: “No puede ser que sean sólo las autoridades las que decidan, la virtualidad no puede ser forzada porque esta situación profundiza la deserción estudiantil y la precarización laboral de los docentes”.








