Top

La burocracia frena la fabricación de respiradores tucumanos

ALERTA: PANDEMIA

Una empresa de Tucumán afirma que puede fabricar 1.200 dispositivos en tan sólo 45 días. La aprobación de Salud y la ANMAT, sumada a la falta de financiación son sus principales obstáculos. "Estamos muy optimistas", aseguraron sus creadores.

Wayra se fabrica en Tucumán. Fotos de Infobae.-





Los respiradores son uno de los dispositivos médicos más buscados por el mundo desde que la pandemia de coronavirus explotó a principios de marzo.

Tucumán no es una excepción en este falencia, ya que según el ministerio de Salud se espera que cerca de 500 tucumanos infectados por el virus necesiten de asistencia respiratoria, algo que hoy sería un faltante ya que la cartera sólo cuenta con 250 aparatos.

Debido a la emergencia sanitaria decretada a mediados de marzo, la empresa tucumana Pilot Endoscopy comenzó a desarrollar un dispositivo de rápida fabricación. Sin embargo la falta de financiación para fabricar entre 1.000 y 1.200 respiradores en menos de dos meses y la demora en la aprobación final del Ministerio de Salud provincial y de la ANMAT tienen frenada la iniciativa.

“Para empezar a fabricar los respiradores estamos transitando dos etapas paralelas. Se presentó la ampliación del rubro a clase de riesgo III ante ANMAT y paralelamente se está trabajando en conjunto con el Ministerio de Salud provincial para validarlo y poder ponerlo a disposición. Esperamos que validen nuestro equipo y nos permitan distribuirlo. Estamos muy optimistas", explicó Fernando Figueroa, diseñador industrial y director general de la empresa al sitio Infobae.

La firma, fundada hace más de 18 años por iniciativa de Juan José Torres, médico cirujano de la Universidad Nacional de Tucumán, decidió crear Wayra, un respirador artificial diseñado y confeccionado en menos de una semana que cumple con todas las especificaciones técnicas necesarias.

Se trata de un “dispositivo electrónico microprocesado de alta complejidad para adultos en cuidado intensivo que es capaz de responder a todo tipo de patología que requiera respiración mecánica”, explicó. Figueroa, recibido en la Universidad San Pablo T, agregó que lo que ofrecen es un “respirador de cuidados intensivos de transición para emergencia del COVID 19”. Si bien fue desarrollado en el marco de la pandemia, “es un respirador que surge para dar respuesta a la carencia de esta tipología de equipos”.

“La provincia, según cálculos optimistas, dice que 10.000 personas podrían contagiarse y de ahí un 5 por ciento necesitaría asistencia ventilatoria mecánica. Sabemos que actualmente Tucumán cuenta con 250 respiradores y necesitaría, mínimo, 700”, agregó.

Juan José Torres y Fernando Figueroa.-



Costo y financiación

Según los titulares de la firma, fabricar un respirador tiene un costo aproximado de 1000 dólares, pero el directivo de la empresa aclaró que están en la capacidad de reducir esos valores porque cuentan "con máquinas de control numérico computarizado, que permiten poder fabricar por su propios medios varias piezas que componen al respirador como válvulas respiratorias, electroválvulas o reguladores”. Todos elementos que están en falta a nivel mundial.

Del exterior, sin embargo, hay algunas partes que necesitan ser importadas y son fabricadas en China: insumos genéricos, sensores, fuentes de alimentación de grado médico, placas electrónicas y pantallas. Para esto necesitan una inversión importante y piden apoyo tanto al Estado como al sector privado, el cual consiguieron en las últimas semanas. “La empresa EDET nos financió la producción de 150 respiradores y esperamos comiencen a aparecen nuevas empresas que quieran hacer su aporte económico para que podamos llegar a nuestro objetivo que es fabricar 1200 unidades. Acudimos también a una convocatoria para créditos para empresas que puedan desarrollar equipamiento técnico para combatir la pandemia. Presentamos el proyecto y se encuentra en aprobación, pero esperamos una respuesta positiva”, señaló Figueroa.

La idea inicial es destinar lo que hagan a la provincia y parte del noroeste argentino, pero de ser necesario, sostienen que podrían hacerlo para el resto del país. “El respirador está apuntado a la demanda local porque para poder comercializarlo en el país necesitamos la habilitación de ANMAT y estamos aun trabajando en la documentación completa que tenemos que presentar. Nuestra idea es que pueda servir tanto para entidades públicas como privadas”, precisó.

A pesar de que saben que es un contexto muy complicado, Figueroa se muestra optimista y dispuesto a dar una mano desde lo que sabe hacer la empresa. “Es un momento muy crítico en el cual estamos apostando el 100% de nuestra capacidad productiva, conocimientos y aporte científico y tecnológico para ponerlo a disposición de la gente. Sabemos que podemos crear un producto para salvar vidas y ahí radica el todo”, finalizó.