"Merecía un final más digno": la morgue rechazó el cuerpo de su padre
SIN CONSUELO
Juan Carlos Amaya falleció tras ser atropellado por un camión mientras hacía unos trámites en su barrio. Su hijo Alejandro tuvo que vivir un periplo inverosímil en las horas posteriores al accidente. "Nadie nos daba una respuesta y tuvimos que trasladarlo en una cama nuestra hasta la casa".
Alejandro Amaya tuvo que trasladar el cuerpo de su padre en una cama.
La calma de una mañana de cuarentena quedó totalmente quebrada en la esquina de Avenida Independencia y calle Constitución, en pleno barrio Ciudad Jardín. Sucede que Juan Carlos Amaya fue atropellado por un camión a unos pocos metros de su casa, mientras se dirigía a realizar un trámite: “Mi papá fue a devolver $10 que debía en la panadería de la vuelta de la casa. A él no le gustaba quedarle debiendo nada a nadie”, relató Alejandro su único hijo.
“Fue hasta la vuelta, y al cruzar la esquina un camión lo pasó por encima. Parece que el chofer venía hablando por celular o distraído. Porque nunca lo vio, y pasó de largo. Una señora vio toda la escena y le gritó, pero recién frenó a los 50 metros de haberlo atropellado”, relató el hombre de 49 años sobre la muerte de su padre.
“Él tenía 80 años y estaba en perfecto estado de salud. Trabajó toda su vida y estaba jubilado como mecánico, pero como no le alcanzaba, seguía trabajando lavando autos y vendiendo escoba para subsistir”, describió.
Ante el hecho, el barrio quedó convulsionado: “Yo estaba desayunando y vino un vecino a avisarme. Yo salí corriendo y lo encontré tirado boca abajo. Ya había gente a la vuelta. Fue terrible”.
Sin embargo, más allá de lo doloroso que para cualquiera es la perdida de una ser querido, Alejandro y su familia tuvieron que vivir un periplo inverosímil durante las horas posteriores al accidente: “Primero unos policías le tomaron el pulso y nos dijeron que había muerto. Yo no sé si correspondían que llamen a una ambulancia. Nos dijeron que habían llamado, pero nunca apareció”.
El hecho fue alrededor de las 9.00 hs, mientras que ellos debieron quedarse en el lugar durante un largo rato más: “Recién pasadas las 12 llegó la Policía Científica que empezó a realizar su trabajo, después llegó una médica forense que estuvo un ratito y se fue”, contó.
“De golpe, todos los que llegaban se iban, y mi papá seguía en la calle, nadie nos decían a donde teníamo que ir. Supuestamente lo iban a llevar a la morgue, pero nos decía que estaba llena y que no lo podían recibir”, explicó.
“Al rato, un policía se acerca a decirnos que los bomberos eran los encargados de levantar el cuerpo, que los esperemos que llegarían en 2 o 3 horas. Otro policía nos dice que lo levantemos nosotros mismo con una plástico o algo y lo llevemos a nuestra casa y que cabemos una fosa para enterrarlo ahí. Yo lo sentí como una burla. En ese momento uno está tan dolido por lo que está viviendo que no reacciona, pero era para pegarle”, confesó Alejandro.
Cerca de las 15 horas, la familia Amaya tomó la decisión de hacer algo: “Esperamos un rato más, hasta que, con mis hijos y mi cuñado, fuimos a buscar una cama de mi casa y lo cargamos ahí. En casa tuvimos que limpiar y lavar el cuerpo, después cambiarlo para ponerlo en condiciones y que se pueda despedir dignamente como se merecía”.
"Ya se había hecho más de las 5 de la tarde por lo que en el cementerio no lo quisieron recibir. Nos dijeron que ya había cerrado. Así que dejamos el cuerpo de mi papá en la cama, hasta que Cacho Cortalezzi nos consiguió un cajón que mandaron desde Concepción y lo pudimos poner ahí. Recién hoy a la mañana lo pudimos llevar hasta el cementerio y enterrarlo”, relató Alejandro.
“La verdad que no es el final digno que se merecía mi papá que laburo toda la vida, hasta los 80 años, que tuvo 43 años de aportes y termina tirado en la calle, sin respuesta de nadie, que le de los servicios sociales que le correspondían”, concluyó Alejandro Amaya, único hijo de Juan Carlos Amaya.
Juan Amaya falleció atropellado en Costitucion y Av independencia esta mañana, el cuerpo fue revisado por los médicos forenses y luego le dijeron que lo llevaran a la casa porque en la morgue no había lugar, en cama lo llevaron hasta su domicilio, indignación de la familia pic.twitter.com/P9ktPJ1x3J
— Luis Medina (@luismedinapiriz) May 7, 2020








