En Tucumán aumentó el consumo de alcohol y psicofármacos durante la cuarentena
Y SI
El servicio de Salud Mental del hospital Padilla confirmó que desde que inició el aislamiento social preventivo y obligatorio el 20 de marzo se incrementaron esos consumos por la "ansiedad e incertidumbre".
Pastillas y alcohol. Imagen ilustrativa. Foto: eldiariony.com
Parece una obviedad, pero hoy fue confirmado por el servicio de Salud Mental del Hospital Ángel C. Padilla de la capital tucumana: desde que comenzó la cuarentena, aquel lejano viernes 20 de marzo, los tucumanos incrementaron significativamente el consumo de alcohol y psicofofármacos como ansiolíticos.
El Ministerio de Salud de Tucumán informó que según los reportes del Padilla desde que comenzó el aislamiento social preventivo y obligatorio "esta situación de crisis generó ansiedad e incertidumbre en parte de la población, generando la ingesta en exceso de bebidas y algunos psicofármacos".
El doctor José Ibarra, médico psiquiatra del equipo del Padilla, comentó que esta etapa atípica que le tocó atravesar al mundo creó muchos temores, tanto en personas que ya se encontraban atravesando un tratamiento psiquiátrico como así también en nuevos pacientes. “La respuesta a la ansiedad fue visualizada como síntoma en la mayoría de los pacientes con dificultades para conciliar el sueño”, alertó.
En ese sentido, explicó que los cambios de las dinámicas de funcionamiento de los diferentes ámbitos como el trabajo, de la sociedad en general y de las familias tuvieron sus consecuencias en esta etapa de aislamiento.
“Las personas más vulnerables son los que primero presentan estos trastornos de ansiedad y cambios de ánimo. Los medicamentos más comunes para estas patologías son tranquilizantes menores que siempre deben ser prescriptos por profesionales de la salud”, remarcó, y subrayó que no existen psicofármacos de venta libre.
“Hemos recibido consultas tanto de pacientes que ya venían realizando tratamientos, como de nuevos que se acercaron a causa de los síntomas que le generó este período”, puntualizó.
La doctora Ada Elsa Bini, psiquiatra del mismo equipo del Padilla, dijo que ese hospital actualmente cuenta con "dispositivos de guardia, de interconsulta, de internación y de consultorios externos”: desde que comenzó la cuarentena, estos últimos se mantuvieron abiertos y activos a través de la telemedicina y atención telefónica.
“Las patologías que tratamos son diversas, pero lo que actualmente se vio acrecentado es la primera consulta de pacientes con estados de angustia en sus múltiples versiones. Desde la más leve, con problemas para dormir, hasta algunos que llegan con ataques de pánico, que es la manifestación más florida de esta patología”, describió.
Bini precisó que en el Padilla “tenemos entre 13 y 14 consultas diarias, algunas con necesidad de internación, y con sostén de telemedicina y consultorios externos, para otros”.
“A partir de que se reabrió la atención presencial de pacientes, damos con turnos cada media hora, donde además aprovechamos para educar a la población en el cumplimiento de la distancia pertinente y los cuidados de asepsia pertinentes propios dictados por la realidad que nos toca vivir”, cerró la psiquiatra.








