Profesores de Teatro de la UNT reclaman por la validez de sus títulos: "el perjuicio es terrible"
Reclamo
Alrededor de 80 egresados reclaman a la Facultad de Artes que habilite un Ciclo de Complementación Curricular para actualizar sus títulos conforme al Nomenclador Nacional. Los más perjudicados son los profesionales radicados fuera de la Provincia.
Lucía Véliz es tucumana, tiene 44 años y es Profesora en Juegos Teatrales. Se recibió en 1997 en la Facultad de Artes de la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), pero recién recibió su título en el 2005, ocho años después de que rindió su última materia. Esa larga y angustiosa espera sería sólo el principio de una larga serie de obstáculos. En 2010 se mudó a Misiones, provincia en donde el título que tanto le costó conseguir no tiene validez porque no figura en el nomenclador del sistema educativo debido a su falta de actualización. Por eso ahora, junto a otros 80 compañeros, reclama que la Facultad ofrezca a sus egresados el Ciclo de Complementación Curricular que les posibilitará trabajar en regla a todos aquellos egresados que viven en otras latitudes y regularizar la situación de quienes se quedaron en Tucumán, pero desempeñan sus tareas de manera “provisoria”.
“El perjuicio es terrible”, se sincera Lucía en diálogo con eltucumano.com. “Una vez que terminás la carrera, empieza la ‘otra’ carrera: lograr que te entreguen el título y, a continuación, poder ejercer la profesión a la que tanto tiempo de estudio le dedicaste”, sostiene desde Misiones, en donde su título universitario, por el momento, no tiene validez.
“En el año 2006 el Congreso sancionó la Ley de Educación Nacional 26.206 y se confeccionó un nomenclador nacional. A partir de esta nueva norma, el Departamento de Teatro de la Facultad de Artes debía hacer las actualizaciones de los títulos ‘viejos’. Mientras tanto, se podía seguir ejerciendo hasta que las instituciones se adecúen a la nueva reglamentación. Pero esa actualización, que se tendría que haber realizado entre 2007-2008, nunca se hizo y hasta el año pasado egresaron profesores en Juegos Teatrales con el plan de estudios viejo que no se reconoce fuera de Tucumán y que, dentro de la Provincia, se acepta de forma provisoria sólo porque no hay títulos intermedios para la enseñanza del Teatro en las escuelas”, explica Lucía, quien recalca que Artes recibió un llamado de atención en 2014.
“En 1997, con la Ley Federal de Educación, se incluyó la enseñanza de Teatro como Educación Artística de manera opcional. Ahí iban a hacer un cambio en la carrera y no lo hicieron. Después vino otro cambio, en el 2007, con la nueva Ley de Educación Nacional. Siete años después, la Facultad de Artes y la de Derecho, recibieron un ultimátum por la falta de adecuación de los títulos”, repasó Lucía, una de las tantas damnificadas por las sucesivas gestiones universitarias que, en su sentir y parecer, “se desentendieron de los egresados”.
El profesorado en Juegos Teatrales es una titulación de 1985. Tiene una duración –en los papeles- de cuatro años de duración. Sin embargo, la carga horaria de la carrera la extienden en la práctica uno o dos años más.“La mayoría de los estudiantes llegan al Profesorado agotados, por eso son pocos los que siguen la licenciatura en Teatro”, sostiene esta egresada de la UNT para graficar que “es mucho el tiempo y esfuerzo invertido en la carrera” para luego no ver sus frutos.
Ciclo de Complementación
Para entender el conflicto de los Profesores en Juegos Teatrales de la Facultad de Artes de la UNT es necesario dividir en dos al grupo egresados: los que viven en Tucumán y los que actualmente viven en otras provincias de la Argentina o en otros países.
“No nos olvidemos que nosotros somos egresados de una Universidad Nacional y, como tal, el título tiene que tener validez en todo el territorio. Sin embargo, esto no sucede así en el caso del Profesorado en Juegos Teatrales”, denuncia Lucía en representación del colectivo que se formó en medio de la pandemia -y gracias a la virtualidad- para reclamar el derecho a ejercer el título que obtuvieron conforme a derecho. “Cuando vos estás en Tucumán, el único título en Teatro es el que otorga la Facultad de Artes de la UNT. Por eso, hay una especie de ‘acuerdo’ con la Provincia para que en la Junta de Clasificación te acepten el título de manera provisoria, pero la realidad es que en Tucumán tampoco figura en el Nomenclador. La diferencia es que no habría otra forma de cubrir las vacantes si no fuera por este acuerdo ‘provisorio’”, detalló.
Por otro lado, están los egresados que estudiaron en Tucumán y luego, por diversos motivos, se radicaron en otras provincias. “Si vos salís de la Provincia y, por ejemplo, te vas a Salta o a Jujuy, no te reciben el título. Se suma, además, que estas provincias tienen profesorados terciarios, no universitarios, que desplazan a los egresados de la UNT porque el título no tiene alcance en esas jurisdicciones. Esto es un problema muy común porque la Universidad de Tucumán recibe a estudiantes de toda la región que luego, al volver a sus provincias, se dan con que no pueden trabajar, que están en la calle”, resaltó con preocupación la profesora, que mencionó otros casos, como el de un egresado que quedó inhabilitado para ejercer la profesión en Tierra del Fuego, y de otros profesores que desde diferentes países (Perú, España, Francia, por mencionar algunos) reclaman por sus derechos y se conectan a través de un grupo en Facebook para pedir el Ciclo de Complementación Curricular que les permitirá conseguir el título.
“Yo estoy en Misiones y, si viene cualquier persona con un título universitario de otra provincia, me desplaza como si nada. Lo mismo le pasa a todos mis colegas que están afuera. Los únicos que están exentos son los egresados que viven en Tucumán, hasta que surja la nueva promoción de egresados del nuevo profesorado que comenzó el cursado este año”, analizó.
En ese punto, aparece un nuevo problema. “Se sabía que Artes iba a abrir un nuevo profesorado en Teatro. Por eso, nosotros exigimos que antes o en simultáneo la Facultad ofrezca una solución a los egresados que obtuvieron sus títulos hasta 2019 inclusive”, sostuvo Lucía. Esa solución consiste en la apertura de un Ciclo de Complementación que les aporte la actualización curricular, la carga horaria y los contenidos que exige la normativa.
“Se hicieron reuniones, se armaron comisiones, hubo revisiones y de repente, de la noche a la mañana, aprueban el nuevo profesorado y descartan el Ciclo de Complementación Curricular. Por eso decimos que tanto el Departamento de Teatro, como las autoridades de la Facultad, nos desplazaron, no se están haciendo cargo de sus egresados al dejarnos sin posibilidad de actualizar nuestros títulos, para que efectivamente tengan validez”, denunció Lucía, quien este año, antes de la pandemia, se había organizado para instalarse en Tucumán y cerrar esta cuenta pendiente que ya lleva años de idas, venidas y sobrados perjuicios.
“Lo que corresponde es que la Facultad realice la oferta. Lo podés hacer o no, eso ya es una cuestión personal de cada egresado. Pero la posibilidad tiene que existir”, enfatizó en diálogo telefónico. “Todo quedó en promesa: ‘ya sale el año que viene’; ‘organizate’. Yo tenía pensado viajar a Tucumán para obtener la complementación y ahí me doy con que ya estaba en marcha el nuevo profesorado. Pese a que existe una Resolución que aprueba el Ciclo de Complementación, la Facultad consideró que era más importante abrir una carrera nueva. Nos desplazaron, como dicen ahora, nos dejaron varados, pero ante esto creamos estrategias”.
Otra carrera
Lucía señaló que las autoridades de la Facultad de Artes les propusieron a los egresados inscribirse en el nuevo profesorado y, a partir de allí, ir cursando las materias que les faltarían para completar los contenidos que habilitarían su título. Sería hacer “camino al andar”, dado que se trata de una carrera nueva que se irá armando a medida que avance la primera promoción que arranca este año. “Imaginate nuestra cara cuando nos dijeron que teníamos que hacer una carrera de cuatro años, como mínimo, de nuevo”, se enoja Lucía, al tiempo que destaca que “una cosa es una complementación de tres cuatrimestres y otra muy distinta cursar por cuatro años más, a medida que avance el nuevo profesorado”.
“Esta es la solución que nos proponen: cuatro años más de perjuicio laboral y económico; cuatro años más en los que se pierden oportunidades, trabajos, estabilidad laboral, es realmente algo que no corresponde”, enfatiza Lucía, quien a esta altura y con un accidente a cuestas, piensa en el futuro y, por supuesto, en las condiciones de su jubilación.
“Si empezamos ahora el Ciclo de Complementación, a fines del año que viene podríamos estar finalizándolo. Pero ahora nos encontramos con otra dificultad y es que, pese a la pandemia, sólo está aprobado en modalidad presencial, por lo que serviría sólo para los egresados de Tucumán. No tuvieron en cuenta que el principal problema es la gente que está afuera. El estado de discriminación es terrible por donde se lo mire”, acusó y denunció que desde el Departamento de Teatro hubo una intención de arancelar el Ciclo de Complementación, “pese a que se trata de alcanzar el título de grado, no estamos hablando de un posgrado”.
“La decana, Alicia Noli, salió a decir que no, que no correspondía esto a una Universidad Pública. Sin embargo, el presupuesto asignado se dispuso para el nuevo profesorado y el Ciclo de Complementación quedó desfinanciado”, distinguió.
“Nosotros no tenemos nada que ver con todo esto. Lo único que queremos es el título. Que abran una carrera nueva, pero que no pasen por alto que primero tienen que asignar un presupuesto para adecuar el plan de estudios viejo. Es algo que nos corresponde por derecho. Hay algo que las autoridades parecen no advertir en toda esta problemática que padecemos: nosotros, los egresados, somos la cara visible de la Universidad Nacional de Tucumán adonde vamos. Yo siempre me presento así: soy Lucía Véliz, tengo 44 años, soy profesora de Juegos Teatrales de la UNT”.








