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El mundo habla de la monja tucumana confidente de Messi que "hace lío" como pidió el Papa Francisco

DE TUCUMÁN TENÍA QUE SER

"La monja quilombera" del Papa le da de comer a 2.000 familias de Manresa, Barcelona. Fue furor bailando en Tik Tok, pero su fuerte es Twitter. "Jesús fue el primer twitero", afirma. También dice que el infierno no existe. Las confesiones de Messi, a quien bancó en su peor momento.

Lucía Caram y el Papa Francisco. Foto: Twitter @sorluciacaram





No es la primera vez que Sor Lucía Caram está en boca de todos: nació en Tucumán en 1966 y desde hace años reside en el Convento de Santa Clara de Manresa en Barcelona, donde es una monja contemplativa poco convencional, ya que ha conducido un programa de recetas en televisión, publicó 12 libros, hizo declaraciones a favor del matrimonio homosexual y del derecho al aborto de las mujeres, afirmó que José y María tuvieron relaciones sexuales, su amigo el Papa Francisco le susurró que era una "monja quilombera" y es fanática y amiga de Lionel Messi, entre muchas otras cosas.

Ostenta más de 203 mil seguidores en Twitter, más de 74 fans en Facebook y más de 41.500 en Instagram dan cuenta de su popularidad: semanas atrás la rompió junto a sus compañeras del convento bailando al ritmo de Savage Love en Tik Tok para pedir ayuda para su fundación que fue publicado por Gloria Kwofie, una voluntaria del mismo y que causó revuelo en España. Hace casi un año y medio, expresó su apoyo a Messi al denunciar que en la Copa América se vivió un "espectáculo de corrupción, trampa y mentira de un evento deportivo en el que descaradamente se mezclaron otros intereses".



Apunta Clarín en una entrevista de Pablo Calvo que "Lucía nació en Tucumán el 21 de octubre de 1966, cuando los ingenios azucareros se cerraban, los puestos de trabajos se desvanecían y la sociedad entraba en un período de ebullición de consecuencias trágicas". Además, el medio porteño recuerda que "sus padres, de clase media, participaban del Movimiento Familiar Cristiano y allí convivían militares del Operativo Independencia con familiares de víctimas de la represión ilegal. Ella tiene imágenes marcadas de ese tiempo de “violencia y desamor"".

Lucía, alumna del Colegio Santa Rosa de la Congregación de las Hermanas Dominicas, "empezó a forjar la vocación y su rumbo: el distintivo de egresada, plastificado, tenía una de las claves de su vida, pues avisaba “Preparate mundo, allá voy”: antes de la entrevista, explican finalmente que "Sor Lucía Caram va al palco del Camp Nou y estaciona el auto al lado del de Lionel Messi, que conoce sus secretos futbolísticos y emocionales como pocas personas y que él la banca en su misión humanitaria tanto como a su amigo Luis Suárez".

"Para mí, Messi es el mejor del mundo mundial, aunque los argentinos estén divididos. Siempre igual allá, no existe el punto medio. ¿Maradona o Messi? Pues yo soy de Messi. Claro que se pierde la Champions League y es un desastre. Messi anuncia que se va y aquí fue una tragedia. Ando tan preocupada por la pandemia, que si no en ese momento me hubiera deprimido más. Lo primero que pensé fue que había sido una calentura de Leo, como en el Mundial, pero también pensé que esa era una manera de presionar", confiesa Sor Lucía Caram, que no oculta su fanatismo ni amistad por el 10 ni por el Barca.

En ese sentido, no duda en subrayar que "Leo es muy grande por su humildad, pero todos tenemos nuestro punto débil, querer ganar, tener nuevos objetivos. El Rafa Nadal decía: “Ganar ya no depende de mí, pero hay algo que no me perdonaría y es no haber hecho todo lo posible para superar mis propias marcas, para dar mi mejor versión...” Y bueno, ahora Leo está con cara seria, pero es un profesional que quiere seguir batiendo récords y de a poco irá mejor con Ronald Koeman, el nuevo entrenador. Leo me dijo en el estacionamiento del estadio que se siente muy argentino y él quiere más que nadie darle a la Argentina un título, ojalá cumpla su sueño".

Luego, recordó el apoyo que le brindó cuando era perseguido por el fisco y las palabras del rosarino en agradecimiento: "Yo había salido a apoyarlo por las redes y él vino a agradecerme. Sus palabras fueron: “Gracias porque en el peor momento estuviste a mi lado”. También hablamos profundo cuando amagó con renunciar a la Selección. Lo mismo, le sugerí que si se amargaba tanto y esa presión lo hundía, tenía que dar un paso al costado, pero que si su amor por la celeste y blanca era tan grande, debía volver. Y en ese momento me anticipó que volvía, cuando públicamente todavía no lo había dicho. Recuerdo bien su frase: “Yo siento mucho los colores, me siento muy argentino”", recordó.



También brindó detalles de su vínculo con Pep Guardiola: "Sucedió que cuando empiezo a plantear el tema de la pobreza infantil, Pep era nuestro técnico y decidió apoyarnos con un video donde destacaba la importancia de fomentar los valores positivos y el trabajo en equipo. Él planteaba que todos los jugadores del plantel tenían que saber que en algún momento podían jugar de titulares, aunque estuvieran en el banco. Y yo pienso que en la vida es igual, que todos tenemos un papel, así como en la música los silencios cumplen una función. Pep me dijo que se notaba mucho el trabajo que se hacía desde La Masia, las enseñanzas de vida que recibían los jóvenes en la cantera del club. Entonces, yo me acerqué a la filosofía del Pep, a la generosidad que se veía en ese momento en Xavi o en Andrés Iniesta para el funcionamiento colectivo. Guardiola me inspiró mucho a la hora de hablarle a la sociedad", recalcó.

"Tomo el ejemplo de la Biblia. Para mí, con sus versículos y su forma de decir mucho en pocas palabras que llegaban al corazón, Jesús fue el primer tuitero de la Historia", analizó al ser consultada por su popularidad en Twitter, donde comparte frases bíblicas, pero también artículos periodísticos y reflexiones. 

"Mira, salió lo de Facebook hace años, los voluntarios compartían fotos y una amiga me dijo que Twitter era una plataforma de diálogo interesante para reflexionar, no como ahora, que desde el anonimato cualquiera te insulta. En ese momento me llamó la atención, me gustaba pensar en 70 caracteres, ya nadie se acuerda pero eran apenas 70, y se ve que gustó lo que ponía porque me invitaron a un congreso mundial de Twitter en Granada. Hablé de cómo evangelizar en las redes y yo decía que no era recitar un sermón sino dar una buena noticia. Y que, ante tanta pobreza e injusticia, el cristiano tiene que inclinarse siempre por el más débil. Recordé que, de chica, mi mamá me había regalado un cuadro que decía: ‘Ponga el cerebro en funcionamiento antes que la lengua en movimiento’. Y bueno, algo así pasó. Claro que a veces me embalo y desarrollo cierta “incontinencia digital”, rememoró.



También Lucía se refirió a cuando manda a la mierda a quiénes prefieren ocultar las filas de pobres que esperan comida o cuando llamó "pelotudos" a los críticos del Papa:

"Las monjas de mi comunidad ya saben que soy argentina y que tenemos esa forma de hablar. También han entendido que a veces los eufemismos no van cuando estamos al lado de la gente que está sufriendo. Hay quienes muy elegantemente dicen: “Asistimos a gente que está en situación de calle”, yo digo: “Ayudamos a gente que está en la puta calle”. A veces me dicen que modere el vocabulario, pero si lo hago, no sería yo. En realidad, no les gusta que sea tan radical cuando critico a la derecha. Yo defiendo los derechos sociales de la gente. Hélder Câmara, figura de la Teología de la Liberación, decía: “Cuando doy de comer a la gente me dicen que soy un santo, cuando preguntó por qué no tienen para comer me dicen que soy un comunista”, pues un poco en la Iglesia pasa eso, que hay que ser de centro, pero el centro siempre tira a la derecha. Se enojan por las malas palabras, pero creo que más por el contenido, que levanta ampollas", sentenció.

Tampoco eludió su relación con el Papa Francisco y el mote de "monja quilombera":

"El Papa Francisco me dio la orden de “hacer lío” y yo cumplo. En confianza, cuando le habla a algún amigo de mí, me llama la monja “quilombera”. Cuando presentamos el programa de lucha contra la pobreza infantil, había mucha gente que no estaba de acuerdo con que una religiosa se dedicara directamente a la acción social y él nos invitó a Roma. Fuimos con 200 voluntarios y el vicepresidente del Barça y le dimos una camiseta con la leyenda “Invulnerables”. No es que hable todos los días con Francisco, pero me he visto unas cuantas veces y tengo muchos amigos en común. Él sigue alentándome a que haga lío, aunque parece que a veces hago demasiado", aseguró.



Para finalizar, se refirió a la situación de muchas mujeres y sus charlas de consuelo a aquellas que debieron prostituirse para darle de comer a sus hijos:

"Hay mucha mujer maltratada desde que empezó la crisis. Acá existe la figura del macho ibérico, el hombre que lleva la casa. Pero hay hombres que han perdido el trabajo, no pueden ser cabeza de familia y abandonan a las mujeres y a los hijos. Ellas tuvieron que salir entonces a ganarse la vida. Las acompañé en un grupo de reflexión que se reunía para rezar dos veces por semana. Te aseguro que luchan a muerte por la vida y que tienen un amor heroico. Puritanamente, dirías que no es el camino, pero yo me pongo en la piel de ellas: están tratando de sacar a sus hijos adelante. Si en vez de condenarlas las escucharan, caerían los dogmatismos", aseveró la tucumana.