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A 4 años de la desaparición de Milagros y Benicio, exigen fecha para juicio

pedido de Justicia

El principal acusado por la desaparición de la joven y su pequeño hijo continúa libres a pesar de que hace dos años el juez hizo el pedido de elevación a juicio.

Foto de Mumalá Tucumán.





Este miércoles 28 de octubre se cumplen 4 años desde que Milagros Avellaneda y su pequeño hijo Benicio fueran vistos por última vez. A pesar de que el juez relizó en 2018 el pedido de elevación a juicio contra los imputados en la causa, la familia continua sin respuestas. Durante la mañana, organizaciones sociales acompañaron a la familia en una concentración frente a Tribunales Penales (Av. Sarmieto 431) para exigir juicio oral ya.
 
La última vez que Amalia supo de Milagros fue el 28 de octubre de 2016. Desde entonces su madre Amalia Ojeda empezó a golpear cada puerta que pudo para pedir Justicia. El principal sospechoso por la desaparición de ambos, Roberto Carlos Rejas, es un exguardacárcel que quedó en libertad el año pasado luego de que se cumpliera la prórroga de presión preventiva. En su momento, las pericias en el interior de su vehículo permitieron el hallazgo de cabellos largos y, además, la prueba de luminol que permite detectar rastros de sangre dio resultado positivo. 
 
Lo último que se conoce de ellos, a través de mensajes que la joven envió a una amiga, es que estuvieron con Rejas el día de la desaparición. Si bien Rejas fue acusado por “homicidio agravado por alevosía (por el niño) y por violencia de género (por Milagros), continúa libre y la familia de la joven continúa  peregrinando por los Tribunales Penales para conseguir una fecha para el juicio.

En esta línea, la madre de la joven, expresó que desde hace dos años el juez hizo la elevación del pedido de juicio y sin embargo, pasan los días y los años, y los acusados no están detenidos.
 
En la causa hay distintas evidencias que demuestran que Rejas, en complicidad con familiares (integrantes de la Policía Federal y expertos en criminalística), realizó distintas maniobras para borrar pruebas. Lavaron el auto en el que estuvieron Milagros y Benicio y buscaron en Internet cómo descomponer un cadáver. Consultaron también cuáles eran las cámaras de seguridad que funcionaban en la zona por las que se desplazó el policía, según consigna el portal de Los Primeros.