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"Tenemos otra sospecha": Julia Ríos y el misterio que crece en Tucumán

INTENSA BÚSQUEDA

Brenda es la segunda hija de Julia Ríos, la mujer de 42 años vista por última vez el 25 de diciembre en su casa de La Reducción. A las versiones que indicaban haberla visto el 26 a las 9.30 en una panadería, las desmiente.

Continúa la búsqueda de Julia Ríos.





Brenda es la segunda hija de Julia Ríos, la mujer de 42 años vista por última vez el 25 de diciembre en su casa de La Reducción. A las versiones que indicaban haberla visto el 26 a las 9.30 en una panadería, las desmiente y reconoce: “Tenemos otra sospecha”.

“Mi mamá el 24 a la noche pasó la noche con su ex pareja y su bebé de 2 años. El 25 yo cumplí 22 años. El 25, a las 16 horas, fui a la casa de mi mamá. No la noté rara ni nada por el estilo. Estuvimos conversando y tomando mate hasta las 6 de la tarde”, aclara Brenda en diálogo esta noche con el tucumano.

“Mientras charlábamos y mateábamos, llamó mi padrino: quería que vayamos el 25 para mi abuela. Mi padrino fue a buscar mi mamá de su casa a las 19. Y después la trajo de vuelta. Esto fue el mismo 25 a la noche. De ahí no supe más nada de ella”, dice Brenda.

“El sábado a las 12.30 la llamé para ver si podía ir a comer y no contestaba. Pensaba que no tenía batería en el celular. La volví a llamar el domingo 27. Como vendo ropa, fui a hacer una entrega. Estaban las luces prendidas, pero no había nadie. Hice una miradita y vi que no había nadie”, agrega.

“Es decir que hasta el 25 a la noche se la vio a mi madre. Muchas cosas se dijeron, pero tenemos otra sospecha. Su ex pareja cambia la declaración: primero dijo que había ido a la casa de mi mamá a buscar unos auriculares y después que había ido a buscar al bebé y se lo llevó. Eso me genera sospecha”, indica la joven.

“Con respecto a lo de la panadería, no sabemos si es la mujer que vieron las cámaras en la panadería.  Eso le dijeron a una tía mía. No vimos filmaciones y lo que graba la cámara cambia cada cinco días. Estamos preocupados. Éramos muy amigas con mi mamá. Ella tiene 42 y yo 22".

"Somos muy de hablar. Si ella salía, me decía: ‘Hija, voy a salir’. Yo sabía si ella se iba a alguna parte. No es cierto que fue a una panadería ni que iba a comprar cosas ricas para visitar a mi abuela. Lo desmentimos. Y lo único que esperamos es que aparezca, sana y salva”.