"Quince días de horror": grave denuncia de una moza contra un bar de Tafí del Valle
La joven utilizó las redes sociales para narrar en primera persona los tormentos que sufrió durante la quincena que trabajó en el parador de montaña "Los Castaños". Explotación laboral, horas sin agua y exposición al Covid-19. ¿Qué respondieron desde el bar?
Y agregó: "me acuerdo de una situación que me dejó sorpendenida por el poco grado de humanidad que tienen. Fue por un matambre de cerdo que los clientes devolvieron porque era grasa pura. Cuando fui a la cocina, en vez de arreglarlo, convenció a mi jefe de que el error era mío porque no expliqué que el matambre salía con grasa. Y acepté el error hasta que consulté con otro chef para saber si realmente me había equivocado y me explicó que el matambre tiene poca grasa y tiene que estar muy dorada. Si está blanca, es porque está mal hecho, y éste claramente estaba mal hecho. Era así con todo: gente quejándose, nosotros dando la cara, y cuando nos tocaba ir a avisar en cocina como corresponde recibíamos malos tratos", enfatizó la presunta víctima, quien reconoció que llegó a decirse a sí misma "qué mal estoy haciendo mi trabajo" por todo lo que sentía cada vez que arrancaba su jornada laboral.
Ante la consulta de eltucumano.com sobre la denuncia que se viralizó en redes sociales, desde Los Castaños se negaron a hacer declaraciones, aunque aclararon que "no hay ninguna denuncia formal" contra el bar.
Y agregó en la misma línea que "una noche mis compañeros comieron una milanesa que, cuando la abrieron, tenía un olor desagradable. Hasta que se dieron cuenta, ya le había dado un ataque de hígado a una de las chicas que trabajaba conmigo. Daba bronca lo que te servían para comer y más impotencia daba verlos a mis compañeros comerlo porque no les quedaba otra, gente grande, que ni con ellos tuvieron un poco de respeto".

"En la hora de la merienda era frecuente escuchar decir 'el pan más viejo tuesten para el personal' o se escuchaban quejas como 'tengo que cocinar para el personal de mierda'. Esas cosas eran imposible que no te dañen en lo emocional, era sentirte mal en la hora de comer, en la hora del trabajo, sentir como no se debería tratar ni a un animal, gente que fue con el mismo propósito de uno, ver cómo aprovechan la necesidad ajena es impresionante", escribió Bravo Sayu en su perfil, donde suma más de mil compartidos, 700 reacciones y más de 200 comentarios.
Subo aquí el escracho de mi amiga y compañera de laburo para los que no lo vieron! Mucha gente de mierda y más aún LOS QUE MÁS TIENEN! Como le dije a ella "con 10 gin te pagaron una quincena de laburo y sacrificio". Tengan en cuenta a la hora de ir a estos lugares de mierda pic.twitter.com/8Zfp4MjfY6
— Yu???? (@Yulibrito2305) January 22, 2021
El relato de la explotación laboral que vivió la chica en Tafí del Valle es literalmente la situación laboral de cualquier empleado de atención al cliente presencial en tiempos de pandemia donde interviene el mismo patrón común: el CONSUMO.
— India (@MariaaIndia) January 25, 2021
Empatía en el desborde
"Escribo esto para que ustedes, siendo clientes, sean mas amables, sepan entender. Me tocó estar en el infierno del otro lado, no traten mal. Y también es muy importante si es que pueden, ¡dejen propina!. Sean más comprensivos y compasivos con la persona que los atiende porque lo mas probable es que haya tenido un día del orto y esa propina sea lo único que lleven a su casa como me pasó a mí", relató la mujer.
A modo de conclusión, sostuvo que "nosotros no nos demoramos porque queremos o porque somos boludos, sino que no nos da el cuerpo ni la cabeza para tanta gente, tantos malos tratos, tanta desorganización y egoísmo de nuestros superiores. Espero que mi historia llegue a muchas personas y sirva para que a los seres humanos que siguen trabajando ahí les pueda ir un poco mejor gracias a cada uno de ustedes".








