Sin químicos y con marca propia: una familia tucumana produce frutas orgánicas
PRODUCTOS SALUDABLES
Una familia tucumana compuesta por un matrimonio y tres hijas poseen una finca en La Cocha, donde desarrollan la producción de limones, naranjas y mandarinas orgánicas, sin químicos y con marca propia. "El mercado en Argentina todavía es muy chico", lamentan.
La familia Sigstad posee una finca de 320 hectáreas en la localidad de La Cocha, al sur de Tucumán. Allí, Juan Sigstad, su esposa Claudia Jalil y sus hijas Carolina, Virginia y Sofía desarrollan el cultivo de limón, naranja y mandarina. Hasta aquí, nada fuera de lo común que diferencie a Sigstad de cualquier otro productor agrícola. Salvo por un detalle: Juan vende la fruta fresca como producto orgánico, sin químicos y con marca propia.
Fue en 2008 cuando esta familia, de larga trayectoria en la actividad agrícola, se hizo eco de la tendencia de una parte de la sociedad a incorporar productos orgánicos a su dieta. Ante la creciente demanda de alimentos sin residuos, los Sigstad tomaron una decisión que cambiaría el rumbo del negocio familiar: comenzaron a producir frutas sin químicos y, además, a realizar el acondicionamiento y empaque de sus productos. “Hay una demanda significativa y cada vez más la gente busca productos con menos impacto ambiental durante la producción y de menor contaminación sobre la salud humana”, le dijo Juan al diario La Nación.
El acondicionamiento y empaque de la fruta fresca, explica, otorga autonomía comercial y evita las fluctuaciones de los precios que se generan en la cadena de producción, llegando de forma más directa al consumidor y a un precio razonable.
La mayor parte de la producción de los Sigstad se vende en el mercado interno, mientras que el resto se exporta a Canadá.
Por otro lado, Juan explica que este tipo de fruta, por ser de condición orgánica, tiene un sobreprecio respecto a las frutas convencionales, que varía entre el 20% y el 60%, dependiendo de la oferta y la demanda. Por eso, en Argentina el mercado de la fruta orgánica es chico, porque los productos son mucho más caros que las frutas producidas de forma convencional.








