"Me enteré qué pasó después": pánico, desmayos e incendio en barrio Norte
FUEGO
“El humo se metía por todos lados: por el baño, por debajo de la puerta, por el balcón, por todos lados”. VIDEO
Incendio en barrio Norte.
Julio estaba preparando sus cosas para irse a tomar un poco de aire fresco al cerro San Javier cuando empezó a entrar humo por todas las rendijas de su departamento ubicado en el quinto piso. “El humo se metía por todos lados: por el baño, por debajo de la puerta, por el balcón, por todos lados”.
Mientras empezaba a toser, las nubes de humo cada vez eran más espesas y la desesperación del vecino del edificio que se incendiaba en Santa Fe al 900 no pasaba por el bolso ni por la escapada al cerro sino por sus vecinos y su mascota: el gato Juan Domingo. “Empecé a patear puertas y no lo encontraba”.
Julio bajó las escaleras porque no podía respirar, pero volvió a subir los cinco pisos a ciegas: “Ya no se veía nada. A tientas subí y lo escuché. Lo metí en una bolsa y bajé. Cuando llegamos abajo, me desmayé. Me enteré qué pasó después, ya en la ambulancia: respiré un poco de humo y me descompensé. Es la primera vez que me pasa”.
“Lo que pasó fue que, de acuerdo a lo que nos dijeron los bomberos, lamentablemente una señora del primer piso, dejó una estufa prendida cuando bajó la temperatura. Tenía frío y se la dejó prendida. Eso provocó el incendio y todo el edificio huele a quemado".
Mientras empezaba a toser, las nubes de humo cada vez eran más espesas y la desesperación del vecino del edificio que se incendiaba en Santa Fe al 900 no pasaba por el bolso ni por la escapada al cerro sino por sus vecinos y su mascota: el gato Juan Domingo. “Empecé a patear puertas y no lo encontraba”.
Julio bajó las escaleras porque no podía respirar, pero volvió a subir los cinco pisos a ciegas: “Ya no se veía nada. A tientas subí y lo escuché. Lo metí en una bolsa y bajé. Cuando llegamos abajo, me desmayé. Me enteré qué pasó después, ya en la ambulancia: respiré un poco de humo y me descompensé. Es la primera vez que me pasa”.
“Lo que pasó fue que, de acuerdo a lo que nos dijeron los bomberos, lamentablemente una señora del primer piso, dejó una estufa prendida cuando bajó la temperatura. Tenía frío y se la dejó prendida. Eso provocó el incendio y todo el edificio huele a quemado".
"Todo quedó marcado por un gran polvo negro. Al igual que con mi gato, por suerte también la señora pudo rescatar a su perro. Fue un gran susto el que vivimos todos, un miedo tremendo. No sabemos cuándo podemos volver al edificio. Me quedo en el cerro a respirar aire puro”.

Julio está bien, sano y salvo.

Juan Domingo, a salvo.








