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"Mi hijo es sano y los tuyos son discapacitados": la escena que estalló en plena calle

DUELE

Karina es la mamá de Lautaro, un pequeño con el síndrome de Dandy-Walker, un extraño retraso mental con parálisis cerebral. El antecedente cercano de una gravísima denuncia. Y el hecho que desencadenó en imágenes vergonzosas. VIDEO.

Juan Bautista Alberdi.





Karina Pereyra vive en Juan Bautista Alberdi y es la madre de Lautaro, un niño con el síndrome de Dandy-Walker, un extraño retraso mental con parálisis cerebral. Lamentablemente y sin siquiera saberlo, Lauti es el protagonista de una triste historia que empezó con un corte de ruta: “Todo empezó cuando no nos dejaron pasar sobre el puente de Villa Belgrano, el Barrientos. Ahí empezó todo. No nos dejaron pasar y mi hijo sufrió el primer ataque de llanto. Le duró tres horas. Desde ese día los ataques de llanto son constantes”.

Cuando Karina Pereyra dice “No nos dejaron pasar” puntualiza: “Las personas que cortan las rutas responden a la concejala Dalinda Sánchez, quienes anoche nos esperaban en la puerta del Concejo. Ante mis denuncias, me tiraron la camioneta cuando yo iba en mi moto. Tengo audios, capturas, amenazas diciéndome que iban a incendiarme la casa. Yo vivo sola. Además de Lauti, que es especial, tengo dos hijos más que son menores”.

Antes de ver las imágenes de anoche que recorren el sur tucumano, Karina explica: “Yo soy una ciudadana más de Alberdi. Soy empleada contratada de la Municipalidad que lo único que quiero es que la señora le pida disculpas públicas a mi hijo. Teníamos el apoyo de la intendenta y podíamos entrar al recinto para ver la sesión. Íbamos pacíficamente, hasta una chica embarazada quería presenciar la sesión como ciudadanos comunes, pero cuando llegamos en las afueras nos empezaron a insultar”.

“Ante esta situación, para mi protección, empecé a transmitir el vivo que es el material que se está viendo en todas partes. Una de las mujeres me ha agarrado y me dijo lo peor que puede escuchar una madre: ‘Mi hijo es sano y los tuyos son discapacitados’. Después pasó todo lo que pasó y ahí se vio lo que se vio: vecinos contra la gente que responde a otros intereses. Insisto: yo no quiero nada, solo que se le pida perdón a mi hijo públicamente. No porque sea discapacitado se lo puede tratar así. El resto de lo que ha pasado es lamentable, pero es una forma de actuar que tienen. Es una verdadera pena lo que estamos viviendo en Alberdi. La verdad: una verdadera pena”.