Pleno microcentro tucumano: "Venían siguiéndome y nunca me di cuenta hasta que vi el video"
INSEGURIDAD
Carolina esperaba un llamado importante mientras hacía tiempo para ir al médico cuando llegó a la peatonal Mendoza, vio las vidrieras de un conocido local de calzados y las cámaras registraron el momento. VIDEO
Peatonal Mendoza.
Carolina estaba esperando una llamada del médico y, en lugar de guardar el celular como siempre lo hacía en su cartera, lo puso en el bolsillo del abrigo. Pero esa llamada nunca llegó: “Tenía que hacer unos minutos de tiempo y veía las vidrieras de Batistella esperando la llamada. Cuando quise llamar a mi hermana ya no tenía el celular. Dos mujeres venían siguiéndome y nunca me di cuenta hasta que vi el video”.
Lejos de naturalizar la ola de robos en manada en el microcentro tucumano, Carolina relata: “Se nota que ya estaban intentando robarme. Se las veía a ellas a la par mía de la vidriera, siguiéndome. Eran dos mujeres las que estaban merodeando hasta que una se puso al lado mío y me preguntó si me podía fijar el precio de unos zapatos. Cuando me acerco a ver el precio, en ese momento perdí”.
“Además de que comprar un celular hoy está carísimo, te dejan inútil. En el celular tenía datos personales, lo usaba para las tareas de mi hija, se llevan más que un celular. El celular en tiempos de pandemia es muy importante y esa es la bronca que te da”, le cuenta la víctima del robo al diario el tucumano, luego de haber realizado la denuncia en la Comisaría 1era.
“Ya sé que al celular no lo voy a recuperar, pero como no tenía contraseña de mi celular, y estaban los datos personales, hice la denuncia penal por si a ellas las agarran. Hay mucha estafa por celular y también hay que tener cuidado con eso. Fui a Personal, me dieron el mismo chip, pero no tengo cómo inhabilitar el teléfono”, explica Carolina desde el teléfono fijo de su casa.
“Cada vez que vas al centro sentís que te acechan, que te viven acechando, se dedican a estar observando qué tenés. Te dejan infeliz. Insisto: gracias a Dios solo fue mi celular y no me llevaron billeteras ni nada más, pero te hacen daño. Lo más increíble es que fue en plena peatonal, a las 13.15, no había nadie a esa hora y las únicas personas éramos ellas, una señora más y yo. Los chicos de Batistella no las identificaron”.
Cuando salió Carolina, en vano, a ver si las encontraba, otra persona le indicó: “Son una mafia, andan de cuatro a seis, todas juntas. Andan con bolsas como si estuvieran de compras”. Y resume: “Después de ver el video, donde se las distingue, donde se ve todo el movimiento, no te quedan ganas de cargar más nada. Ahora tengo que volver al centro y solo llevo la Ciudadana. Así andamos, así vivimos”.
Lejos de naturalizar la ola de robos en manada en el microcentro tucumano, Carolina relata: “Se nota que ya estaban intentando robarme. Se las veía a ellas a la par mía de la vidriera, siguiéndome. Eran dos mujeres las que estaban merodeando hasta que una se puso al lado mío y me preguntó si me podía fijar el precio de unos zapatos. Cuando me acerco a ver el precio, en ese momento perdí”.
“Además de que comprar un celular hoy está carísimo, te dejan inútil. En el celular tenía datos personales, lo usaba para las tareas de mi hija, se llevan más que un celular. El celular en tiempos de pandemia es muy importante y esa es la bronca que te da”, le cuenta la víctima del robo al diario el tucumano, luego de haber realizado la denuncia en la Comisaría 1era.
“Ya sé que al celular no lo voy a recuperar, pero como no tenía contraseña de mi celular, y estaban los datos personales, hice la denuncia penal por si a ellas las agarran. Hay mucha estafa por celular y también hay que tener cuidado con eso. Fui a Personal, me dieron el mismo chip, pero no tengo cómo inhabilitar el teléfono”, explica Carolina desde el teléfono fijo de su casa.
“Cada vez que vas al centro sentís que te acechan, que te viven acechando, se dedican a estar observando qué tenés. Te dejan infeliz. Insisto: gracias a Dios solo fue mi celular y no me llevaron billeteras ni nada más, pero te hacen daño. Lo más increíble es que fue en plena peatonal, a las 13.15, no había nadie a esa hora y las únicas personas éramos ellas, una señora más y yo. Los chicos de Batistella no las identificaron”.
Cuando salió Carolina, en vano, a ver si las encontraba, otra persona le indicó: “Son una mafia, andan de cuatro a seis, todas juntas. Andan con bolsas como si estuvieran de compras”. Y resume: “Después de ver el video, donde se las distingue, donde se ve todo el movimiento, no te quedan ganas de cargar más nada. Ahora tengo que volver al centro y solo llevo la Ciudadana. Así andamos, así vivimos”.










