El Senado dio media sanción a la ley que regula la producción de cannabis medicinal
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El proyecto del oficialismo, que se impuso con 56 votos afirmativos, establece un marco regulatorio para el desarrollo, industrialización y comercialización de cannabis medicinal. De esta manera, la producción de cannabis y cáñamo quedará excluida de la ley penal de estupefacientes.
La cámara de Senadores dio media sanción al proyecto de ley que regula la producción, industrialización y comercialización del cannabis para uso medicinal.
La iniciativa del bloque oficialista, que prevé en su articulado la creación de la Agencia Regulatoria de la Industria del Cáñamo y del Cannabis Medicinal (ARICCAME), obtuvo 56 votos a favor, 5 en contra y una abstención.
En caso de aprobarse en Diputados, la norma se convertirá en ley y comenzará a regir en todo el territorio nacional con carácter de orden público. La ARICCAME funcionará como organismo descentralizado bajo la órbita del Ministerio de Desarrollo Productivo, y será el organismo encargado de regular y controlar el almacenamiento, fraccionamiento, transporte, distribución, trazabilidad y el uso del cannabis, sus semillas y derivados.
La ARICCAME, según establece el proyecto, estará integrada por cinco miembros con rango y jerarquía de secretario. El presidente será designado a propuesta del Ministerio de Desarrollo Productivo, y el vicepresidente a propuesta del Ministerio de Salud. Los restantes miembros del directorio serán propuestos por los ministerios de Agricultura, Ganadería y Pesca, de Ciencia, Tecnología e Innovación y de Seguridad.
El plenario de comisiones donde se debatió el proyecto, presidido por Adolfo Rodríguez Saá, contó con la participación de de más de 30 expositores, ONGs, organizaciones civiles, productores e investigadores.
Desde el oficialismo estiman que la aprobación de este proyecto conformará una cadena productiva altamente rentable para el desarrollo del cannabis medicinal y terapéutico, generando cerca de 10 mil nuevos puestos de trabajo. Además, explicaron, el cultivo de la planta “mejora el suelo al extraer contaminantes y no demanda utilización de herbicidas”.
Por otro lado, el proyecto establece que, en caso de convertirse en ley, la producción de cannabis y cáñamo debe ser excluida de la ley penal de estupefacientes. “Es un avance enorme a favor de la libertad”, consideró Rodríguez Saá.








