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"Ya cuando no llegás a comprar los pañales pensás en la decisión más difícil"

HISTORIAS URGENTES

Luis Fernando Juárez relata en primera persona y sin filtros lo que tal vez muchos jóvenes padres tucumanos sienten, pero no se animan a decir. Las ganas de un muchacho de 22 años con todo para dar y la imagen que lo acompaña todos los días.

Luis y su familia.





Hace seis meses, Luis Fernando Juárez vivía una encrucijada, un tormento, una sensación de angustia en el pecho por primera vez en sus 22 años: estaba colocando los últimos ladrillos de una estación de servicio y, mientras lo hacía, sabía que después se quedaba sin trabajo. “Estaba trabajando en Famaillá y cuando se ha terminado la obra, una YPF, yo y muchos changos quedamos sin nada. Éramos cinco ya al final y es feo, muy feo esa sensación: saber que vas a quedarte sin trabajo”.

La situación que describe Luis, quien vive en San Nicolás de Leales en condiciones difíciles de relatar junto a su compañera Brisa y a su niña Carolina, esa puntada en el pecho, en el mate con el primer mate de la mañana, lo acompaña desde ya medio año, justamente el tiempo que Luis puede llegar a estar sin ver a su familia con tal de que no falte la comida, el pan, la leche, el pañal.

“Antes de ese último trabajo en la estación de servicio, ya con la bebé nacida, me fui al sur a trabajar la manzana y después a Neuquén a cosechar. Durante ese tiempo uno le puede ir mandando a la familia. A veces me quedaba sin comer yo, pero que a la familia nada les falte. Por eso la angustia que sentimos ahora: el otro día no llegué comprar a los pañales”. 

Una de las primeras opciones que acompañan a Luis en esta búsqueda incesante de trabajo que atraviesan miles de tucumanos es volver al sur del país: “Ya cuando no llegás a comprar los pañales pensás en la decisión más difícil: irte de nuevo para dejar a la familia, pero que vivan un poco mejor de lo que estamos viviendo ahora, ¿no? Es difícil lo que estamos viviendo: mando mensajes al sur, pero todavía no hay trabajo, recién en octubre o enero, ¿y mientras tanto? El día a día es lo más difícil”.

¿Cómo es ese día a día para paliar la situación que vive Luis y su familia? “Me levanto temprano, hago unas changuitas, paso por una panadería en San Nicolás de Leales, y hay días que se vende, y hay veces que no. Hay veces que saco 600 pesos. Voy de puerta en puerta y a veces le fío al vecino para poder hacerme un cliente. Salgo en moto para la zona del Ingenio, ando por todo lo que es Leales, pero tengo que volver temprano porque la motito no tiene luz". 

"Y así andamos, amigo. Después viendo a la noche qué más hacer, saliendo a buscar por todos lados. El patrón de la estación de servicio me decía que ya iba a salir algo, pero no sale. Por eso hoy te digo la verdad: sé mucho de albañilería, pero no estoy en condiciones de elegir. Hago lo que sea. Para mí, cualquier trabajo va a estar bien”.

Quien desee comunicarse con Luis puede llamarlo al teléfono: (0381) 15337-8569