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"Estamos shockeadas": terminó el primer día del juicio oral por Milagros y Benicio

TRIBUNALES

Desde el año 2016 Milagros y Benicio Avellaneda faltan de casa. Roberto Rejas, expareja de Milagros y padre de Benicio fue el último en estar con ellos.

Las chicas de MUMALÁ, afuera de Tribunales.





“Que Roberto Rejas hable y se sepa la verdad”: Amalia Ojeda, la mamá de Milagros y abuela de Benicio, esperó el día de hoy por años. Finalmente llegó la audiencia del juicio oral y público para el principal sospechoso de esta desaparición, el ex guardia cárceles Roberto Rejas.

Roberto, quien fuera expareja de Milagros habría estado con la víctima el día de su desaparición. Una serie de pistas como el hecho de que estaba anoticiado sobre el allanamiento, una limpieza profunda con productos químicos a su vehículo, una búsqueda en Google sobre cómo descomponer cadáveres con rapidez y el hallazgo de cabellos y sangre en su auto tras la prueba de luminol (entre otras), fueron pruebas suficientes para que Rejas sea condenado a prisión preventiva desde el 2016 hasta el 2019.

El acusado, imputado por homicidio agravado por alevosía (en el caso del niño) y por homicidio agravado por el vínculo, privación ilegítima de la libertad y violencia de género (por Milagros), fue puesto en libertad condicional hace dos años. Hoy, respondió a cada una de estas acusaciones con una negatoria absoluta.

Yanina Muñoz, referente de MUMALÁ (Mujeres de la Matria Latinoamericana), nos cuenta del acompañamiento que se hizo a Amalia y al resto de la familia de Milagros y Benicio Avellaneda: “Estas han sido unas semanas de mucha emoción, de saber que el juicio iba a comenzar con esta caratula de homicidio agravado por alevosía y por violencia de género  fue un golpe muy duro para Amalia. Estamos muy conmocionadas con todo esto, muy shockeadas de revivir todo después de cinco años de búsqueda y de revivir todo con esta caratula tan fuerte”, le cuenta Yanina a eltucumano.

“Ella sigue adelante por su otro nieto y la gente que la rodea. Nosotras siempre tratamos de respetar la estrategia legal de sus abogados y representantes y de visibilizar el caso en cuanto al espacio que tenemos, no solamente desde el Observatorio, sino desde este momento tan especial para las familias, el dolor que se transforma en fortaleza pero que se comparte. Ella no quiere que haya más desaparecidas, es algo que trasciende lo individual. Sostenemos que debe haber una justicia y una condena a la altura de las circunstancias” explica.

Antes, la acusación a Rejas era por desaparición de persona. Actualmente, es acusado por doble homicidio y para las chicas de Mumalá esto tiene una fuerte razón de ser: “Cada vez que la justicia absuelve a un acusado el mensaje que se envía es fuerte también. Hay indicios muy claros para condenar a este señor, y que la justicia la de por muerta es algo que ha pasado en muy pocos casos, como el de Beatriz Argañaráz donde hay condena sin cuerpo. Ella nos dice que nunca va a dejar de buscar a su hija, por más que haya condena”.

En sus primeras declaraciones, el acusado del femicidio de Milagros y del asesinato de su hijo Benicio, ha presentado coartadas negatorias para absolutamente todas las pruebas, aunque según Yanina las contradicciones con sus primeras declaraciones de hace algunos años son muchas: “Queremos que haya verdad y después condena. Acompañamos el pedido de Amalia con mucha fuerza, no es solo Milagros y Benicio sino que hay muchas mujeres que desaparecen y de las cuales no volvemos a saber más nada por las estrategias judiciales que hay por detrás en Tucumán. La justicia tiene la responsabilidad de marcar un antes y un después en caso como este”, cerró.

Se espera que este esperado proceso judicial llegue a su fin en 15 días hábiles, aproximadamente. Mientras tanto, familiares, amigos y organizaciones sociales y feministas se acoplan en las afueras de Tribunales, gritando y exigiendo justicia por Milagros y Benicio Avellaneda, desaparecidos desde el 28 de octubre del año 2016. Los gritos que empapan de dolor y angustia a todos los presentes en las salas de los tribunales tucumanos, prometen acallar con una condena ejemplar de la Justicia.