"Los vecinos me llevaban las cosas": La Rinconada no sólo padeció la tormenta el pasado sábado
Personas afectadas por la lluvia abrieron las puertas de sus casas a eltucumano En Vivo para ver los daños causados por el agua, además de otras dificultades que debieron sufrir durante el temporal. VIDEOS.
Foto de eltucumano.com.-
La zona de La Rinconada, en Yerba Buena, más precisamente en el Camino de Sirga, abrieron las puertas de sus hogares para mostrar las consecuencias que el temporal del sábado a la noche causó a sus pertenencias.
eltucumano En Vivo recorrió algunas viviendas de la zona para mostrar el desastre que el agua causo. Celeste fue una de las vecinas que decidió contar lo que vivió el pasado en su casa y en su kiosco del que perdió todo, no solo a causa de la lluvia, sino también por algunos de sus vecinos.
“No pude rescatar nada. Se perdió todo, heladera, freezer, muebles. Quede con lo puesto”, se lamentó la joven en una charla con el periodista Franco Carletto.
Dueña de un kiosco, contó que el agua arrastró mercadería y cajones de cerveza que tenía para la puerta, cosas que fueron agarradas por algunos de sus vecinos que nunca las devolvieron. “Hasta los propios vecinos me robaron. Tengo cajones de cerveza y gaseosa que se fueron por el agua por la puerta y terminaron en la cancha (de fútbol) de al lado. Así que también perjudicada por los propios vecinos que me sacaron cosas. Otros también vinieron a ayudarme. Lo poco que tenía se me perdió: ropa, calzado, cosas valor, el negocio que no sé cómo voy a volver a levantarlo”, contó con dolor.
En un recorrido por la vivienda, con heladeras y colchones en las alturas, además de grandes cantidades de barro en el interior, una de las paredes tenía un gran agujero que hecho por esta familia para drenar y poder sacar el agua.
Sandra fue otra de las vecinas que fueron sorprendidas por el agua, que pidió una solución real ante esta problemática que padecen todos los años. “Esta cuadra que se ve acá fue el canal de la tormenta. Hoy vino el intendente (Mariano Campero) a prometer una solución. Pero qué me soluciona que me dejen mercadería o un colchón. Hoy va llover de nuevo. ¿Qué hacemos?”, se quejó.
“Sigo rescatando ahora lo que puedo. Estoy lavando. Esto no se soluciona con un colchón y la mercaderia”, repitió muy enojada.








