"Mi hija no puede ni hablar de tanto llorar": buscan ayuda para Olivia
Una bebé tucumana que nacía en octubre sin ninguna dificultad aparente, está atravesando una difícil situación. ¿Qué sucede con Olivia?
Hace ocho meses, precisamente el 13 de octubre de 2021, a través de una cesárea y después de cursar un embarazo normal, Camila Cajal (18) daba a luz a la pequeña Olivia, quien nació sin ninguna dificultad aparente.
Sorprendentemente, en la familia de Olivia sucedía algo que no es muy común: en el mismo mes, nacían dos primitas hermanas, es decir, de repente Patricia, la abuela, se encontró con tres nietas recién nacidas a la vez. Algo que para muchos puede ser caóticos pero para otros tantos una gran bendición, resultó para la familia un motivo de gran practicidad: pudieron comparar el desarrollo de las tres.
A pesar de que la recomendación es no hacer comparaciones entre un niño y otro, existen algunas cuestiones imposibles de obviar que se hicieron evidentes cuando la niña cumplía sus seis meses: no se daba vuelta, no sonreía casi nunca, no apretaba nada con sus manitos, y su cabeza siempre estaba hacia una misma dirección.
Fue Patricia Cajal (41), la abuela, quien tomó las cartas en el asunto: consiguió una doctora que la revisó y la envió a hacer una ecografía de cerebro. “En el sistema público me daban turno para abril así que la hicimos particular, pero no se veía nada. Inmediatamente sacamos turno para estimulación temprana pero también por lo privado porque en el Hospital del Niño en esa fecha me dieron turno recién para el 27 de mayo”, cuenta la abuelita de Olivia para eltucumano.
Lo mismo sucedió con el neurólogo, pues debido a la lejanía con el turno en los hospitales, acudeiron al doctor Luis Pasteri a través de una consulta particular en donde les brindó dos posibles diagnósticos para la beba: “Él la revisó y nos dijo ‘bueno, son dos posibles diagnósticos, el primero que sea el Síndrome de Rett porque tiene todas las características, sospecho que puede ser eso, o sino falta de estimulación por no haber lactado, quizás solo sea eso’, sin embargo parece que todos sus síntomas son esos, los del Síndrome de Rett. Para eso tenemos que tener muchos estudios hechos y ahí la volvería a ver el doctor”, nos explica Patricia.
El problema que se presenta ahora para la bebita y su familia, es netamente económico: “Solo uno de esos estudios sale $145.000, a esos estudios los mandan a Buenos Aires. Otro que tienen que hacerle tiene un costo de $21.000, y no seguí averiguando del resto. Ya me fui a casa de Gobierno porque es muchísima la plata que necesitamos y no llegamos. Estamos haciendo rifas, pero no es suficiente, y si conseguimos para uno tenemos que conseguir para los otros. El médico nos dice que es un proceso largo que debe empezar cuanto antes”, dejó saber la abuela de Olivia.
Oli, quien no presentó ningún síntoma que alerte a sus familiares hasta los seis meses de vida, es hija de papás adolescentes. Su papá, Ramón, es gomero, y Cami, la mamá, hace uñas: “Mi hija no puede ni hablar, llora mucho, por eso yo estoy contando la situación. El médico mucho no quiso decir para no adelantarse a una sospecha. El embarazo de la bebé fue tranquilo, las ecografías bien. Lo que nosotros esperamos y más necesitamos es conseguir un turno rápido para el estudio ya que en el doctor Pasteri la consulta cuesta 8mil pesos, por eso necesito que me atiendan rápido en el hospital público. No contamos siempre con ese dinero, para esos 8.000 tuvimos que juntar”, nos confiesa la tucumana.
Si podés colaborar con esta bebita de San Miguel de Tucumán para que tenga su diagnóstico cuánto antes, te dejamos el número de Patricia, la abuela: 3816527819 y los datos para colaborar a un CBU oc comprara una rifa.









