"Me arrastraron entre siete hombres": grave denuncia contra patovicas de un boliche tucumano
Yamila Romano cuenta lo que le pasó en un reconocido local bailable que funciona sobre la avenida Perón. "Me quebraron un dedo y la nariz, necesito saber sus nombres", señaló.
La denuncia de una joven tucumana llamada Yamila Romano, de 22 años, se está haciendo viral hace algunos días a causa de lo que relata: patovicas de un boliche privado ubicado en avenida Perón al 1400 habrían ejercido una fuerte violencia en su contra: “Entré tipo 2:30 con mi hermana y mi pareja, fui al baño a acompañar a mi hermana, yo me estaba retocando en el espejo, abajo del está la bacha, le estaba cuidando la cartera de mi hermana cuando vi que una chica la sacó a esta cartera, yo la seguí y ella le pasó la cartera a una chica, esa chica a otro chico y ese a otro, ahí los perdí. Yo igual la seguí a la autora del robo, vi ella se escondió atrás de la barra del vip” explica Yamila para eltucumano.com.
“Le expliqué al patovica lo que estaba pasando y me dejó entrar para sacarla, y evidentemente se deben conocer porque cuando me dejó pasar me hizo una traba y me cayó de espaldas, me agarró los brazos, las manos, las muñecas y me quebró el cuarto dedo de la mano izquierda, por eso tuvieron que operarme y me pusieron tres clavos” relata, sobre este hecho que habría sucedido la madrugada del viernes 29 de abril.
“Yo del dolor cuando me quebraron me puse histérica, y otro patovica varón me pegó una piña en la nariz y me desmayé dentro del boliche. Cuando me desperté estaba tirada a unos diez metros de la puerta del boliche, mi hermana estaba intentando reanimarme y yo empecé a tirar patadas, le di una a ella. Cuando me desperté me dolía la cabeza y solo me acordé de la piña y la patada que tiré. Yo tenía el pantalón bajado porque cuando estaba desvanecida me arrastraron entre siete para afuera, ahí se me rompió el short y quedé con la cola al descubierto, se me rompieron las medias… me acusaron de que yo me los bajé a propósito para denunciarlos, mirá si iba a poder hacer eso desmayada después de una piña y estando con mi novio” nos confiesa.
“Cuando reaccioné me levanté y me subí los pantalones como pude, volví a encarar al boliche a gritarles a los patovicas que uno por uno iba a pagar, que lo iba a hace viral, que me quebraron un dedo y me reventaron la nariz. Mi novio y mi hermana me empujaban, me agarraban, me decían que me calme que las cosas ya estaban robadas. Cuando llegué a mi casa me tomé un calmante, me saqué el pantalón como pude y lo vi todo roto. Yo sé que cortaron un video como ellos quisieron y ahora lo hicieron viral para que parezca otra cosa, para desacreditarme”, se defiende la joven tucumana, sobre un video en el que se puede ver a su hermana acercarse a increpar a los patovicas por filmar a Yamila, quien es sostenida y contenida por su novio unos metros afuera del lugar.
“Lo cierto es que los golpes y las cosas ya están hechas, tuve una operación de $80.000, las fisioterapias de $5500 pesos, más las consultas de $3000. Yo trabajaba cuidando chicos con autismo y ya no pude trabajar, tuve que vender la heladera para operarme, estoy sin hacer nada, mañana me toca otra fisio y tengo que pedir plata prestada. Lo hablé al dueño del boliche para que me diga el nombre de los patovicas y se haga cargo de los gastos, le pedí las cámaras y me dijo que no había. Al parecer el defiende a los patovicas antes que a una mujer. La verdad es que ahí siempre robaron, golpearon, hay muchos casos, pero esto fue muy fuerte, son 7 personas arrastrándome, golpeándome, quebrándome, rompiéndome el pantalón” se lamenta la tucumana que asegura pesar 57 kilos, un peso bajo para enfrentarse a un patovica.
“Desde que me pasó esto estoy en una cama postrada, con tranquilizantes, calmantes… quiero que se hagan cargo del daño psicológico y físico, me dejó muy mal, ahora sufro parálisis del sueño, me despierto de noche transpirada… Yo había hecho una denuncia pero recién operada, no recordaba todo. Ahora me acordé de todo y por eso sé que me acerqué a gritarles en la puerta del boliche después de sus golpes. Yo estoy sola con mi pareja, no tengo relación con mi mamá y mi papá se murió por covid hace tres meses, estoy en depresión, hay días que no me levanto. Hasta plata prestada pedí, no sé cómo haré para pagar todo esto”, confiesa Yamila.
“Me dejaron ida de los golpes que me dieron, no me podía levantar ni sostener mi peso. Eso que circula en un video es lo que hice cuando logré recuperarme de verme quebrada, morada, solamente pido justicia, es lo único que quiero”, cerró.
Los encargados del lugar, en contacto con este diario, dejaron en claro que no brindarán declaraciones por el momento y que dejarán las cosas en manos de sus abogados.








