"Nuestra ley atravesó los carriles constitucionales y de legitimación necesarios"
Tras el fallo que revoca el derecho al aborto en Estados Unidos, la abogada tucumana y feminista Soledad Deza explica cómo puede impactar esta medida en Argentina. “Por primera vez, nos toca estar tranquilas”, señala.
Soledad Deza expuso en el Senado a favor de la ley IVE en 2018 y en 2020.
Esta semana se conoció la decisión de la Corte Suprema de Estados Unidos de anular el fallo del caso Roe vs. Wade, una resolución histórica que en 1973 legalizó el derecho al aborto en todo el país. La decisión en el caso impulsado por el estado de Mississippi, contó con 5 votos a favor, 4 de ellos varones.
La Abogada feminista y presidenta de la Fundación Mujeres x Mujeres, Soledad Deza, pone claridad sobre la situación de Argentina a un año y medio de la conquista de la Ley 27.610 de Interrupción Voluntaria del Embarazo.
1. ¿Que establece el fallo de EEUU?
Deja sin efecto el antecedente de Roe vs. Wade. A diferencia de Argentina, en EE UU no existía una ley que reconociera el derecho a abortar como la ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo (IVE) 27.610. La posibilidad de interrumpir un embarazo, salía de la jurisprudencia Roe vs. Wade. El fallo lo dejó sin efecto y libera a los Estados de EEUU a que regulen legalmente el derecho a interrumpir un embarazo, por fuera de las causales que siguen vigentes.
2. ¿Qué significa en materia de derechos para las personas gestantes de Estados Unidos?
Siempre una decisión que restringe libertades y sobre todo cuando hablamos de las libertades sexuales, tienen un impacto desproporcionado en las mujeres y en las personas con capacidad biológica de gestar. Si a esa desventaja en términos de género le superponemos otras connotaciones como de interseccionalidad, siempre, quienes tiene mayor escasez de recursos simbólicos y materiales, son quienes peor la van a pasar. Sobre todo, cuando esas libertades que tienen que ver con una cuestión de género. Si además se entrecruzan con una cuestión de salud, el impacto más desproporcionado va a estar en las poblaciones con menores recursos, en poblaciones afroamericanas, en las poblaciones latinas y migrantes. En aquellos estados donde se restrinja el de derecho, quienes tengan recursos van a poder trasladarse a otro estado para tener acceso a una interrupción voluntaria del embarazo. Quienes no tengan los recursos, se enfrentan a la cárcel o a un aborto inseguro. Es un poco la sociedad en la que vivíamos en Argentina antes del 30 de diciembre del 2020, una sociedad de la desigualdad, de la hipocresía y la criminalización, con sesgo de género, de clase y fuerte presencia conservadora.
3. ¿Conoces los argumentos que se sostuvieron para tomar esta decisión?
El argumento de quienes revocaron el fallo es que, el derecho a abortar no sale de la tradición del derecho común, que no esta adentro de la constitución. Pero en la constitución de estados unidos tampoco tiene lugar la igualdad, lo que no quiere decir que no sea derecho. La disidencia en la Corte, señaló que socialmente o en materia de derechos, no ha cambiado nada desde Roe vs Wade (1973) a la fecha, lo único que cambió fue la composición de la Corte. Son los tres votos conservadores de Trump los que habilitaron que cambie la jurisprudencia y no razones de derecho, sino razones políticas y religiosas que se entremezclan.
4. ¿Cuál es la diferencia con Argentina, puede pasar lo mismo?
La organización constitucional nuestra es diferente en términos de federalismo. EE UU es una confederación. Por eso puede liberar a cada estado a que regule el aborto. Argentina tiene otra organización constitucional, ese falso federalismo es un argumento que han usado los conservadores aquí en Argentina, cuando han judicializado la ley en las provincias, pero les fue mal.
5. ¿Cuál crees que será el impacto de este antecedente en Argentina?
Puede haber impactos que son propios del giro conservador de las políticas, algo a nivel global, de ese corrimiento a la derecha, propio de los gobiernos neoliberales. Mas allá de visibilizar la política reactiva de los conservadurismos, en Argentina no tiene un impacto. Por un lado, porque tenemos una constitución diferente, los postulados de ese federalismo son inaplicables en Argentina, como sería el caso de liberar a cada provincia que regule el código penal y sería imposible.
En segundo lugar, es distinto tener ley que no tenerla. La 27610 no solo des incrimina la decisión de abortar, sino que reconoce el derecho a decidir abortar y lo inscribe dentro de las exigencias de materias sanitarias. Estamos en otro momento. La construcción de legitimidad detrás del derecho a abortar en Argentina transparenta 40 años de activismo feminista que sostiene los consensos sociales y políticos detrás de la legalización y despenalización.
Le falta el trayecto a Estados Unidos. Podría haberlo hecho entre el 73 y el 2022, pero no lo hicieron. La confianza de la jurisprudencia hace perder de vista la necesidad de una ley. Por primera vez, el sur puede mostrarle al norte cómo lidiar con los conservadurismos y cómo se saca de la mesa política la libertad sexual. Logramos hacerlo en Argentina cuando se aprobó la ley IVE.
¿Cuáles son los nuevos argumentos de los sectores anti derechos en Tucumán?
Son nuevas caras para viejas prácticas. Por un lado, porque no resisten exclusivamente el reconocimiento y vigencia al derecho a abortar, sino que la resistencia tiene en mira un paquete de derechos más amplios que tiene que ver con la autonomía sexual, cualquiera sea la expresión que no coincida con una moral sexual restrictiva propia de los dogmas religiosos. El aborto puede ser el nudo neurálgico más pretendido, pero detrás de las mismas resistencias están la identidad de género, la familia y la orientación sexual diversa, la educación sexual integral, la anticoncepción. No es nada nuevo.
En segundo lugar, hay que estar atentas porque por ahí nos preocupamos mucho por lo que pasa en la corte de EEUU y naturalizamos un discurso como los de Miley en los que se auto percibe libertario, pero en realidad tiene en su acción programática los mismos postulados que prometía Trump, que es lo que lleva a la decisión de esta corte, creo que no hay que mirar tanto al norte, sino más al costado. Para ver en definitiva qué hay detrás de los discursos que prometen libertad y al mismo tiempo ocultan restricciones de derecho, odio y exclusión.
6. ¿Tenes conocimiento sobre cómo se viene implementando la ley IVE en Argentina y en Tucumán particularmente?
La IVE se viene implementando bien en el país, las cifras son auguriosas en términos de una política púbica que encuentra menos objeciones de las que avizorábamos al momento discutir la ley. Sin embargo, las objeciones se trasladaron desde la IVE a la Interrupción Legal del Embarazo (ILE). Y se encuentran más obstáculos, paradójicamente en los casos más trágicos. Niñas de 11 y 12 años obligadas a ser madres porque se les dilatan las interrupciones de embarazo, se desarrolla la vida artificial y se provocan nacimientos con vida. También hay casos de causal salud, con gestaciones avanzadas donde no se ofrece la interrupción legal del embarazo.
Lo problemas más graves están en el segundo trimestre con la detección tardía de los embarazos en abusos sexuales infantiles. Nos alarma por qué esos abortos cumplieron 100 años de ser legales en Argentina. Esto muestra que hay un repliegue conservador que está concentrado en revictimizar a quienes ya han sufrido cosas inaceptables, como es una niña embarazada producto de una violación obligada a parir. No nos olvidemos que una niña de 10 y otra de 11 se convirtieron en madres en Tucumán, en enero de 2022.
Una como feminista no puede dejar de solidarizarse con cualquier ciudadana de cualquier parte del mundo que sufre una restricción de derechos. Por primera vez nos toca estar más tranquilas porque tenemos una ley que ha atravesado los carriles constitucionales y de construcción de legitimidad necesarios.








