Las venas abiertas del macrismo tucumano
Alfaro y Sánchez suman fotos y apoyos, pero nadie define cómo definir candidaturas. En pleno ajuste peronista, el escenario parecía ideal para un triunfo histórico de la oposición tucumana, pero no hay acuerdo y hasta se minan sus terruños. Los muchachos alfaristas no quieren ser copilotos de Sánchez, como hay radicales y macristas que no quieren subirse al camión de Germán.
Manitos al hombro en plena campaña 2021. (Foto Twitter @alfarogerman)
Foto de acá, foto de allá. Definiciones en pausa. Pasaron casi dos años desde la histórica elección de Juntos por el Cambio en Tucumán, cuando las listas de candidatos a senadores y diputados que encabezaron Germán Alfaro y Roberto Sánchez superaron el 39% de los sufragios en la victoria más reñida del peronismo en los últimos años: así, ambos quedaron en pole position para competir por la gobernación, pero no hay acuerdo posible ni siquiera en cómo dirimir esa postulación, y un acuerdo que permita que el peronista y el radical compartan fórmula parece lejano.
Aquella noche de noviembre de 2021 Alfaro y Sánchez festejaron en sus respectivos búnkers de campaña y luego el intendente capitalino recorrió a pie las calles del microcentro para arribar a los boxes del piloto y celebrar juntos, al menos por unos minutos. No volvieron a estar tan unidos desde entonces. Hubo intentos de mostrar acercamientos, pero las respectivas mesas de Juntos por el Cambio en Tucumán no lograron ni definir el mecanismo para dirimir candidaturas, y cada uno recorre su propio su camino.
El intendente capitalino y el diputado nacional recorren su propia ruta, tejen sus propias alianzas y andan de reunión en reunión, de foto en foto, buscando sumar adeptos a sus postulaciones. La noche del miércoles, anoche, Alfaro y su tropa se mostraron en Jujuy con el gobernador radical Gerardo Morales, mientras que Sánchez y sus copilotos compartieron un encuentro con dirigentes del PRO Tucumán.
El jefe municipal se apoya especialmente en su alianza estratégica con Horacio Rodríguez Larreta, mientras que el concepcionense se mostró semanas atrás con el expresidente Mauricio Macri y la presidenta del PRO, Patricia Bullrich. La exministra de Seguridad también aparece en el álbum de fotos del alfarismo, como Morales está en el del radical, como en aquel locro pre-9 de Julio en el que bendijo su candidatura a gobernador junto al senador mendocino Alfredo Cornejo.
Hay alfiles del PRO y la UCR en ambos bandos buscando su lugar en la interna cambiemita tucumana, con 2023 a la vuelta de la esquina. Mariano Campero va a todos lados con Sánchez, y desde Yerba Buena lo postulan como candidato a vicegobernador; Alfaro viajó a Jujuy con el exdiputado José Cano; Silvia Elías estuvo en Concepción semanas atrás; el PRO se reparte y hay amarillos en ambos bandos; el intendente Sebastián Salazar hoy aparece cerca de Sánchez; Alfaro tiene un bloque de radicales aliados en el Concejo; y así sucesivamente.
Alfaro todavía no tiene definido a su sucesor en la Capital (Rodolfo Ocaranza picaba en punta para estacionar en el sillón de 9 de Julio y Lavalle), mientras que Sánchez ya renunció en 2021 a su Intendencia y dejó la misma en manos de Alejandro Molinuevo, que será su candidato natural. Los no-acuerdos trascienden la candidatura a la gobernación, y hasta parecen querer minarse sus respectivos terruños: Alfaro impulsa la candidatura a intendente de La Perla del Sur Raúl Albarracín, como Sánchez la de José María Canelada en San Miguel de Tucumán.
Mientras la interna explosiva y victoria más reñida que nunca del PJ culminó con la tregua entre Manzur y Jaldo, la partida del primero a la Jefatura de Gabinete y el segundo en el sillón de Casa de Gobierno y como candidato natural del peronismo, la histórica elección de Juntos por el Cambio dejó una interna abierta que no cierra ni se avizora cómo cerrar y que lejos de cicatrizar, parece profundizarse.
Juntos por el Cambio no define candidaturas a nivel nacional, por lo que una designación 'a dedo' desde Buenos Aires hoy no tiene sustento. ¿Quién designaría al candidato tucumano y en carácter de qué? ¿Por encuestas? Mmmm. La idea de unas elecciones internas para afiliados del PRO, el PJS, la UCR e independientes suena costosa y engorrosa. Determinar que el que junta más fotos y apoyos es el candidato natural sería engañoso, ya que hay figuritas repetidas en ambos bandos. La idea de tirar una moneda al aire gana adeptos, pero aparecen las dudas: ¿El perdedor va de candidato a vicegobernador? ¿Quién tira la moneda?
En pleno ajuste peronista, el escenario parecía ideal para que la oposición camine unida hacia un triunfo histórico en Tucumán, pero sin acuerdo Alfaro – Sánchez Sánchez – Alfaro no hay paraíso ni garantías de que todos dejen los pies en el plato. Los muchachos alfaristas no parecen dispuestos a ser copilotos del concepcionense, como los radicales y macristas de paladar negro no estarían dispuestos a subirse al camión de Germán y votar a un peronista confeso como el intendente capitalino. Las venas abiertas del macrismo tucumano. El que gana conduce y el que pierde acompaña para unos; que se rompa pero que no se doble para otros.
Postales del miércoles a la noche: Alfaro con Morales en Jujuy, Sánchez con referentes del PRO en Tucumán










