"Solo ganará una, las demás son descarte": polémica por la elección de la Reina de los estudiantes
"La Reina tiene que ser flaca, blanca y de nariz respingada": en medio de los cambios del paradigma de belleza, el planteo de una jurado tucumana sobre este tipo de concursos entre adolescentes.
Im
Desde que el feminismo ha puesto en agenda el daño que puede ocasionar en algunas personas el hecho de concursar por la belleza, se ponen en tela de juicio las famosas elecciones de Rey y Reina de los estudiantes en todo el mundo. Mientras en algunos espacios se ha optado por abandonar este tipo de competencias, en otros ámbitos se ha elegido resignificar este tipo de prácticas traidicionales y adaptarlas a lo que la coyuntura actual exige: respetar y admirar todo tipo de cuerpos, rostros, y expresiones de diversidad.
En ese sentido, muchos concursos de belleza en el mundo declaran reinas a mujeres que presentan características impensadas en -por ejemplo- los años 90: algunas estrías, algo de celulitis, un peso que la industria llama “talla grande”, cabello corto, tatuajes, e inclusive expresiones de género diversas. Sin embargo, los hay quienes no se adaptan todavía a los cambios y exigencias que el mundo y la juventud pide a gritos.
Romina es una tucumana que comenzó a transitar el mundo de las competencias de belleza a los 14 años cuando entró en una escuela de modelaje. A partir de ese momento su vida con los años se fue transformando en sesiones de fotos, promociones, sonrisas, poses y pasarelas. Hasta que un día dijo que ya no quería eso nunca más: “Yo estaba inmersa en ese sistema que avala juzgar a una mujer y observarla como una cosa para decidir si es linda. ¿Quiénes son los demás para decirme si yo soy más hermosa que otra persona o no?”, se preguntó, y decidió tomar otros rumbos.
Actualmente esta tucumana se encuentra estudiando psicología social y empezó a trabajar en un proyecto de talleres comunitarios para las zonas rurales. Así fue como conoció a una angustiada mamá que no sabía cómo ayudar a su hija para que se presente como Reina, ya que había salido electa en su curso: “Esto sucede muchísimo en estos concursos, hay mucha diferencia entre lo que una chica con más dinero puede preparar sobre ropa y make up a lo que pueden otras. No todas tienen la posibilidad de sentirse bien sobre el escenario”.
Después de esta experiencia de haber ayudado en su preparación a esta adolescente de 13 años, vino el pedido de las reinas de otra escuela pública para su elección interna, a lo que accedió gustosa: “Las ayudé a todas como quisiera que me hayan ayudado a mí, les di tips de cositas que les podían servir de cuando yo era elegida, les recomendé ser solidarias entre ellas, y después de esa experiencia me escogieron para ser jurado en la elección general de la Reina y Rey de los estudiantes de mi ciudad”, explicó con eltucumano.
En ese instante, Romina vio la oportunidad de utilizar estos nuevos parámetros en la elección general junto al resto del jurado, para hacer de estas competencias un lugar menos dañino teniendo en cuenta el autoestima tan frágil que existe en la adolescencia, y mucho más inclusivo: “Conversamos entre todos sobre los criterios antes de la elección, y coincidimos en hacer una evaluación que más allá de la parte física, evaluara la actitud, los valores que nos cuenten que tienen, su amabilidad, su simpatía, su elección de vestuario, su elegancia, su buena educación, el andar, que sea todo un puntaje por pasada realizado en relación al promedio de estas características, y no reducirlo solo a lo físico. Todos estuvieron de acuerdo en principio”, nos dice.
Sin embargo, al momento de realizar la elección, comenzaron los problemas: “Una de las jurados se plantó en que ella elegía a las reinas hace años y que había que elegir a la 'número uno' en estándares de belleza hegemónica y solamente eso, y así se hizo. No importaba ningún otro de los criterios que acordamos. Su justificación era que había que elegir a la más blanca, la de nariz más respingada, y sobre todo a la más flaca, increíble”, se quejó.
Cuando tocó elegir al Rey de los estudiantes, según cuenta esta tucumana, otra vez los criterios de belleza arraigados en lo más profundo de la hegemonía que atenta contra las masculinidades se hizo presente: “No le gustó el candidato que todos queríamos porque dijo que era petiso y que los hombres no pueden ser reyes si no son altos, horrible. Otra cosa que nos molestó mucho fue que remarcó varias veces que la Reina es una y que las demás son descarte”. Esto, Romina lo aclaró porque algunos miembros del jurado insistieron en que se distinga a todos de alguna manera, más allá de quienes sean escogidos como Rey y como Reina por unanimidad.
A pesar del golpe de realidad en este concurso, lo sucedido demostró que de hecho también sirve para plantear las cosas de otra manera para años venideros: “Muchas veces los chicos eligen determinados jurados porque donan premios o porque llevan años escogiendo a ‘los más lindos y lindas’, o porque tienen cierto glamour en su manera de vestirse, pero está bueno que para el año que viene además de ser inclusivos y abiertos con las reinas y los reyes que se escogen, hay que ver quiénes son las personas del jurado”, remarcó.
Lo cierto es que a pesar de los malos momentos que se ocasionan en estos concursos, hay quienes apelan a cambiarlos desde adentro, convertirlos en alegría, en diversión, y no en sufrimiento: “Yo participé por años de este tipo de cosas, y me acuerdo que si se te rompía el vestido o una sandalia las otras chicas no te ayudaban, se alegraban de ver que ibas a pasar mal. Este año aproveché para hablar con todas y decirles que se apoyen las unas a las otras, que sean amables entre ellas”, dijo, sobre lo que trató de inculcar entre las chicas que tendrían por resultado a una Reina que represente a todos los estudiantes.
De esta manera, quizás una nueva visión sobre este tipo de "concursos" se presente como una oportunidad de hacer de estos espacios un lugar más sano, que eleven la autoestima de cada participante, y que signifiquen parte sana de la vida adolescente. ¿Creés que sea posible?








