"La principal batalla de Alberdi es contra una Argentina organizada por y para Buenos Aires, a manos del liberalismo porteño"
Boom editorial: nueva impresión de "Alberdi, la noble igualdad", el libro del ministro Juan Pablo Lichtmajer. Desde Tucumán, cuna del prócer, reivindica a un Alberdi “nacional, popular y federal”, que fue “silenciado” en la historia argentina por oponerse a los intereses de la oligarquía porteña. “No puede haber Nación si tenemos una provincia rica y un país pobre”.
Lichtmajer cuando presentó su libro en el Centro Cultural Kirchner. (Foto: Twitter @jplichtmajer)
“Era fundamental poder empezar a saldar nuestra deuda con Alberdi”, plantea Juan Pablo Lichtmajer, desde 2015 ministro de Educación de Tucumán y autor de "Alberdi, la noble igualdad" (Sudamericana, noviembre de 2021). Su tesis doctoral bajo la dirección de Ernesto Laclau se convirtió en ensayo y en libro, fue un boom editorial y vuelve a imprenta, para llegar a manos de más tucumanos y argentinos, y seguir reivindicando la figura y principalmente la obra silenciada de Juan Bautista Alberdi. “La principal batalla de Alberdi es contra una Argentina organizada por y para Buenos Aires, a manos del liberalismo porteño”, sentencia el titular de la cartera educativa, quién presentará nuevamente su obra y a este Alberdi “nacional, popular y federal” en la capital tucumana el próximo jueves 1 de diciembre a las 19:30 justamente en la Plaza Alberdi.
En diálogo con eltucumano.com, Lichtmajer agradece en primer lugar a los lectores de su libro y a Editorial Sudamericana por esta nueva impresión, ya tras agotar la primera tirada considera que “era fundamental empezar a saldar una deuda con Alberdi de poder llevar al debate y al conocimiento otro Alberdi, un Alberdi nacional y popular, un Alberdi federal que básicamente defiende los derechos y los intereses del interior argentino, distinto a un Alberdi más dominante en la historiografía y en general que nos han transmitido como un Alberdi apropiado por el republicanismo conservador”.
El ministro de Educación tucumano sostiene que “un libro que plantea recuperar sobre todo el verdadero federalismo tiene que ser en sí mismo federal, y por eso hemos recorrido mucho la Argentina presentando el libro”, y repasa que Alberdi, la noble igualdad fue presentado en la Casa Histórica, en las Facultades de Derecho y Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Tucumán, en Tafí Viejo, Tafí del Valle, y también en distintos puntos del país como Rosario o La Rioja, y en el Centro Cultural Kirchner, en la propia Capital Federal, donde estuvo acompañado por Mario Wainfeld, Nora Veiras y Beto Quevedo.
“La principal batalla que Alberdi lleva adelante es contra una Argentina organizada por y para Buenos Aires, específicamente a mano del liberalismo porteño. Yo rescato en el libro sobre todo la confrontación de Alberdi con Bartolomé Mitre como el representante del Partido de la Libertad, del liberalismo porteño. Allí lo que hay es un planteo de fondo de Alberdi de que el problema, el verdadero problema de las guerras civiles en la Argentina era un problema de desigualdad producto de la absoluta e injusta distribución de la riqueza. El Proceso de Reorganización Nacional es un proceso de avance de un gobierno nacional porteño sobre las provincias, sobre la resistencia federal”, afirma Lichtmajer.
Acto seguido, cita al propio Alberdi, en De la anarquía y sus dos causas principales (1862): “Nuestra causa no ha caído y nunca podría caer, ya que está inspirada en el derecho de toda una Nación a reclamar los elementos de su gobierno usurpado por una de sus provincias. El gobierno nacional deja de existir en la República Argentina porque el capital y el Tesoro de la Nación son propiedad exclusiva de una de sus 14 provincias, la provincia de Buenos Aires”. El funcionario provincial explica que esta “es la primera interpretación económica de la desigualdad en Argentina” y que “Alberdi se está corriendo de la interpretación biologicista que tan presente está en Mitre y en Sarmiento, de decir que hay gente en el interior que nace con un problema, casi diríamos biológico, de incapacidad de ser gobierno y de vivir ordenadamente: bárbaros”.
“Allí donde Sarmiento decía ‘Civilización o barbarie’ lo que Alberdi está diciendo es ‘aquí hay civilización versus otra civilización posible’. En esa dicotomía fundante, en esa división fundante de la Argentina tan nociva para nuestro país: ¿Qué lugar crees que le corresponde al interior de la Argentina en civilización y barbarie? Hay todo un cuestionamiento, por un lado, al modelo político y económico de monopolio y defensa de los intereses de la oligarquía porteña, claramente representada por Mitre, Sarmiento y el Partido de Libertad. Por otro lado, hay una defensa de las demandas específicas del interior, tres artículos centrales de la Constitución del ’53 jurada San Nicolás de los Tres Arroyos de la cual Alberdi es no solamente el autor intelectual, sino que aparte es funcionario del Gobierno de la República Argentina, que en ese momento encabeza el general Justo José de Urquiza, que tiene capital en Paraná”, explica, y pasa a enumerar esos tres artículos centrales.
“Primero, la libre navegación de los ríos. No olviden que había un monopolio y el único río navegable y, por ende, el único puerto de importación y exportación y por ende de generación de divisas y de riqueza. Era el de Buenos Aires. La segunda demanda era que se cree una Capital Federal con un Tesoro Nacional. Recordemos que hasta ese momento el gobierno nacional estaba alojado en la provincia de Buenos Aires por una especie de préstamo la provincia Buenos Aires. No tiene ni siquiera un presupuesto propio. Es decir, era básicamente, un instrumento de la de la provincia de Buenos Aires. El tercero y más importante es la nacionalización de las rentas de aduana, es decir, la distribución de la riqueza”, detalla el funcionario provincial.
En ese sentido, Lichtmajer advierte: “Alberdi dice que el problema del interior argentino no es un problema de que somos bárbaros. Es un problema de desigualdad y de mala distribución de la riqueza. Entonces, no es una lucha de la civilización, contra la barbarie, sino es una lucha de carácter económico donde los intereses del liberalismo porteño predominan sobre el resto de la Nación. Y termina diciendo que no puede haber una verdadera Nación si tenemos una ciudad rica en un país pobre, lo que tiene una enorme vigencia. En el fondo, el gran problema que tiene la Argentina para su pleno desarrollo es un problema de una desigual distribución de la riqueza y las oportunidades.
“Lo primero es plantear que el problema es económico. El segundo es la necesidad de una Constitución que refleje un país con mayor equidad. Y el tercero, es la subordinación cultural, que eso trae. (Para el liberalismo porteño) hay una Argentina civilizada y una Argentina bárbara, tenemos que organizar el país en función de lo que la Argentina civilizada propone. Y eso, naturalmente, nos deja a nosotros en un lugar de subordinación cultural. Contra esas tres cosas Alberdi se opone firmemente y eso hace que este Alberdi sea poco conocido”.
El discípulo de Laclau remarca que “este es un libro de un tucumano sobre otro tucumano”, y que en este marco “es muy importante darle a Alberdi el lugar que se merece y también mencionar que siempre nos han dicho que el país se organiza según el modelo de Alberdi; yo lo que estoy mostrando que precisamente lo que se hace es excluir de lo que Alberdi propone los puntos fundamentales”. Cuando digo popular digo específicamente la defensa de los intereses de los pueblos, como se llamaba en ese momento a las 14 provincias. Cuando digo nacional digo que Alberdi buscaba una Constitución que refleje equidad socioeconómica, pero también cultural. Y cuando digo federal digo un Alberdi que dice solo puede haber gobierno federal si hay una organización de la distribución económica y de las oportunidades que así lo permita”, subraya.
“Cómo tucumano y también como ministro siempre he planteado la necesidad imperiosa de poner en valor nuestra cultura, nuestra tradición y nuestros aportes. Un pueblo sin orgullo es un pueblo que no tiene futuro. Lo que no se conoce no se quiere y lo que no se quiere no se cuida. Alberdi es uno de los grandes olvidados, por eso creo que era momento de hacerle honor al enorme legado que Alberdi deja. Recordemos que Alberdi pasa gran parte de su vida exiliado de la Argentina, precisamente por sus ideas porque la Argentina que triunfa es la Argentina porteña. Eso le cuesta a Alberdi el exilio y ser silenciado”, recuerda.
Lichtmajer recalca: “Buenos Aires se separa del país porque no acepta la Constitución del ‘53 que distribuía recursos económicos, culturales y políticos que Buenos Aires no quería, y cuando se reincorpora Buenos Aires, lo primero que hace es quitar esos artículos de la Constitución, y a partir de allí empieza la llamada Organización Nacional, que es un avance del liberalismo porteño sobre el resto del país. Un avance a sangre y fuego, el avance de la Guardia Nacional sobre las provincias. En el 70, el último bastión o la última posibilidad de la organización de la Argentina verdaderamente federal, con la muerte de Felipe Varela en Pozo Vargas. Alberdi en el fondo lo que está planteando es ya no la Argentina de civilizados y bárbaros, sino la Argentina con la civilización que logra incluir y no excluir”.
Analiza el ministro de Educación provincial que “Alberdi llega al punto de poner en duda el concepto mismo de revolución, poniendo en cuestión la historia oficial que escribe Mitre, quien en 1857 escribe la historia de Belgrano y esa es la historia que se enseña en las aulas argentinas durante décadas.”, y vuelve a citar al prócer tucumano:
“¿Cuál fue el antiguo régimen? Era una nación gobernada por y para otro país. El antiguo régimen ha cambiado de color y esto resume toda la revolución. La revolución de los colores, no de las cosas. ¿Quién representa el nuevo régimen antiguo? Aquellos que representan el viejo régimen nuevo. La metrópoli española ha sido reemplazada por la domestica. Es decir, la revolución ha sido llevada a cabo por Buenos Aires y, naturalmente, para Buenos Aires. Sin las provincias, y naturalmente contra ellas”.
“Alberdi invita también a pensar en la Argentina futura. La Argentina de la que escribe Alberdi es distinta de la Argentina de hoy. Ahora, sí hay cuestiones estructurales, de asimetrías, la desigualdad de la que somos víctima particularmente; segundo, la subordinación cultural, pensar que hay argentinos que son más civilizados que otros; y tercero, qué historia de la Argentina contamos, porque en nuestra historia está nuestra identidad. Este es el Alberdi que recupera desde el rol que cumple Güemes al de Alejandro Heredia, al de tanta gobernadoras y gobernadores de la Argentina que son centrales para la construcción del país. López, Ramírez, Quiroga, con sus proyectos constitucionales y de los cuales tenemos la idea de que eran unos caudillos bárbaros, anárquicos y lo que planteaban que querían un país donde se sientan las provincias representadas y debidamente respetadas. Hay lugares de la ‘Argentina civilizada’ donde hay una cultura política más de la libertad y de república, y provincias del norte, donde hay una cultura política de la tiranía, siguen vigentes estas cosas”, indica.
En ese contexto, manifiesta que ya “lo planteaba Alberdi ya en 1837, cuando escribe el Fragmento Preliminar al estudio del Derecho. La batalla por la independencia militar ya ha sido conseguida. Ahora lo que hay es que romper las cadenas del pensamiento y en el momento de crear una verdadera cultura nacional propia”. Nueva cita a Alberdi: “Es hora de esforzarnos por la conquista de una conciencia nacional a través de la aplicación de nuestra razón a cada dimensión de nuestra vida nacional. Porque no existe una verdadera emancipación mientras permanezcamos bajo el dominio del ejemplo extranjero. De forma que son exóticas para nosotros. Por lo tanto, es necesario tener una filosofía para tener una Nación”. El autor de la obra expone también que “José Pablo Feinmann decía que había una deuda muy grande con Alberdi y de hecho él tiene una obra sobre Alberdi llamada Filosofía y Nación. Aquí Alberdi está planteando la necesidad de tener un pensamiento nacional, de tener una soberanía epistemológica”.
Las ideas de la figura de Alberdi han sido tomadas por espacios autodenominados liberales que afirman defender ‘la libertad’. Tal es el caso del diputado nacional Javier Milei, quién meses atrás brindó una autodenominada “clase magistral” de economía en la Plaza Alberdi, donde reivindicó al prócer tucumano junto a Ricardo Bussi, legislador de Fuerza Republicana, partido fundado por el genocida condenado Antonio Domingo Bussi, su padre. Respecto a esa evocación que hacen de Alberdi, para Lichtmajer “más que una apropiación, hay una distorsión y hay una tergiversación” de la figura y obra Alberdiana, y lo que hacen es “ponerlo a Alberdi precisamente en contra de lo que Alberdi sostuvo, porque esto se hace desde un discurso político que defiende la ideología republicana liberal porteña”.
“Claramente representa a una argentina porteña. Claramente plantean la Argentina con civilizados de un lado y bárbaros de otro. Claramente defienden de una Argentina desigual. La apropiación es ilegítima, yo quiero dar ese debate. Se le hace a Alberdi decir lo contrario de lo que fue toda su lucha política y por eso hay que reivindicarlo a Alberdi, que dedica su vida a plantear la necesidad de una soberanía epistemológica y un pensamiento propio, que dedica su vida a respetar los derechos del interior de los pueblos de la Argentina, que dedica su vida a combatir la desigual distribución de la riqueza, que dedica su vida a deconstruir y poner en cuestión las subordinaciones culturales, de civilizados de un lado y bárbaros del otro. Me parece que discursos políticos que están basados en una Argentina de civilizado y bárbaros, que están basados en una Argentina de concentración de la riqueza, que están basado en una Argentina de una mirada liberal, centralista y porteña hacen efectivamente una injusta apropiación de Alberdi. Como un académico que ha estudiado 20 años a Alberdi, lo que digo es a los debates hay que darlos”, manifiesta.
“Hay un Alberdi que tiene mucho para decirnos respecto de la Argentina del pasado, pero también de la Argentina que podemos ser, no solo la que fuimos, sino la que podemos ser. Y creo que contiene ese Alberdi un mensaje de equidad, de paz, de unidad, de respeto a la Argentina profunda y eso es algo que a todos y todas nos interpela porque formamos parte de esa Argentina y sufrimos aún muchas de las asimetrías en términos estructurales que Alberdi ponía de manifiesto. De las Cartas Quillotanas, le dice Alberdi a Sarmiento: “Con caudillos unitarios, federales y todo lo demás contenido en nuestra república, debemos proceder a su organización sin excluir incluso a los malos, porque ellos también son parte de esta familia. Si usted establece su exclusión, establece la exclusión para todos, incluso para ustedes mismos. Toda exclusión significa división y anarquía”. También es muy importante rescatar un Alberdi que está contra los discursos de la exclusión, de la intolerancia y de la división. Lo que se está ocultando era un modelo de organización del país que finalmente no fue. Se dice que la Argentina se organizó según lo que Alberdi prescribía. Fue lo contrario, se organizó según los intereses del liberalismo porteño representado por Mitre”, cierra, e invita a los tucumanos a acompañarlo este jueves 1 de diciembre a las 19:30, justamente en la Plaza Alberdi de la Capital tucumana.
Alberdi: la noble igualdad, llegó a la Casa de la Independencia.@casahistoricamn pic.twitter.com/JIm7rjhgq8
— Juan Pablo Lichtmajer (@jplichtmajer) November 29, 2021
“Alberdi: la noble igualdad” recorre el interior del interior y en su andar propone una Argentina verdaderamente federal.@penguinlibrosar pic.twitter.com/oVXR36PVMT
— Juan Pablo Lichtmajer (@jplichtmajer) February 5, 2022
Presentación de “Alberdi: la noble igualdad” en el CCK, Ciudad de Buenos Aires. Seguimos haciendo camino al andar. ????????????????@penguinlibrosar pic.twitter.com/W1JuR848tp
— Juan Pablo Lichtmajer (@jplichtmajer) April 3, 2022
Presentación de “Alberdi: la noble igualdad” en Rosario, Provincia de Santa Fe. Agradezco la invitación de la ministra de Educación, Adriana Cantero, y a toda la comunidad educativa de educación superior que nos acompañó.
— Juan Pablo Lichtmajer (@jplichtmajer) July 3, 2022
Seguimos haciendo camino federal en el andar ???? ???? ???????? pic.twitter.com/nMiC797n3k








