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"Quedamos solas y desamparadas": la desesperada búsqueda laboral de Camila

Pedido urgente

Después de la muerte de la abuela que la crio, Camila escribió a mano alzada su curriculum y salió a buscar trabajo. Su historia y los abusos de quienes se aprovechan de su situación: “Me ha tratado muy mal desde que entré hasta que salí”.





De su puño y letra, como quien escribe el mensaje de una botella arrojada al mar en medio de un naufragio, Camila redactó sus datos personales y al final del curriculum incluyó el siguiente texto: “Tengo mucha necesidad de trabajar. Nunca tuve padre y mi abuela que me crio está en cama. Necesito el trabajo”. Cuando inició su búsqueda laboral, su abuela Celia estaba muy enferma. El primero de febrero la mujer falleció y tanto Camila como Sandra, su madre, están desempleadas.

“Estamos desamparadas… Tenemos plata para este mes y para el otro ya no, por eso mi desesperación”, revela Sandra Camila Ríos Bigliardo. La joven de 23 años tomó ayer las fotocopias que le quedaban del curriculum y volvió, una vez más, a patear las calles en busca de una oportunidad laboral como lo viene haciendo desde julio del año pasado: “Hace bastante que estoy buscando y no sale nada… Está muy difícil. Estudié peluquería y repostería, algo de limpieza sería suficiente para mí. No pido nada extravagante, pido sólo eso”.

La muerte de Celia fue un duro golpe para la joven. Ante la ausencia de su padre, fue ella quien la cuidó desde niña. “Mi abuela me crio desde que yo nací hasta el primero de febrero que tuvo que partir… Imagine lo que fue para mí que siempre viví acá bajo su techo. Ahora quedamos solas con mi mamá y ninguna de las dos tiene ingresos”, cuenta a eltucumano.com.  

Por estos días, Camila vive en la casa de Villa 9 de Julio que compartía junto a su mamá y su abuela. A ellas se sumó su tía Dora que vino desde Buenos Aires para acompañarlas y que fue quien la ayudó a redactar el CV que ella salió a repartir en distintos hoteles: “La otra vez dejé en siete hoteles y esta vez en nueve. Los dejé, sobretodo, en hoteles para parejas porque en los hospedajes me dicen que recién en julio es la temporada, que ahora no hay nada de nada”. Su búsqueda laboral incluso fue compartida a través de las redes sociales por un usuario que se encontró con unos los curriculums que Camilia había fotocopiado. 

Según explica la joven, apuntó su búsqueda a tareas de limpieza, aunque también podría trabajar en atención al público si se presenta la oportunidad. Todavía no se siente en condiciones de realizar trabajos administrativos: “Me siento como que estoy un poco desorientada… como pérdida. Estoy pensando en lo que pasó con mi abuela nomás, no puedo concentrarme. A mí me cuesta socializar un poco, siempre me gusta estar sola… No he tenido hermanos ni nada y mi abuela nunca me dejó que trabajara. Como que siempre estuve sola y uno ya se acostumbra a vivir así. Me gusta estar sola y eso es lo malo para mí ahora, pero no me molestaría estar con gente y estoy dispuesta a aprender, pero necesito que me tengan paciencia”.

Hasta el momento, sólo recibió una propuesta laboral para limpiar un hotel alojamiento del centro la noche del sábado. Pero no se trató de una buena experiencia, ya que recibió malos tratos de parte de su empleadora: “Esta mujer me ha tratado muy mal desde que entré hasta que salí. Todo lo que yo hacía para ella estaba mal, la señora era muy atrevida, me ha tratado mal y me ha gritado… Eso no me ha gustado nada. Yo no soy de esas personas que levantan la voz ni faltan el respeto. Creo que como persona tendría que haber recibido un poco más de respeto. Además, ella quería que trate las piezas como si fueran lujosas y eran una porquería, las sábanas estaban transparentes”.

“A quienes pueden darme un trabajo yo les diría que me tengan en cuenta porque realmente necesito el trabajo. Ahora sí que quedamos solas y desamparadas con mi mamá y la única que la puede amparar soy yo”, dice Camila y deja un teléfono para que puedan comunicarse con ella para brindarle trabajo: 3812467856.