"Le arrancó un milagro al Señor": el beato Mamerto Esquiú y la recuperación de Emma, la niña tucumana que "estaba condenada"
El nuncio apostólico Miroslaw Adamczyk encabezó la entronización de Reliquias del Beato Mamerto Esquiú con presencia de la niña del milagro. La palabra de su médico y su recuperación "de manera imposible" en quince días, que valió la beatificación del fraile franciscano.
(Foto: Facebook Canonización Beato Mamerto Esquiú)
Este sábado, en el marco de los festejos por el 125º aniversario del Obispado de Tucumán, se entronizaron Reliquias del Beato Mamerto Esquiú donadas por la Arquidiócesis de Córdoba a la Iglesia de Tucumán. Las mismas fueron presentadas al nuncio apostólico Miroslaw Adamczyk por Emma Pacheco Paz, la niña tucumana del milagro que le valió al fraile franciscano la beatificación después de que "le arrancó un milagro al Señor" cuando pronosticaban que "estaba condenada" y tuvo una recuperación milagrosa tras nacer con osteomilietis femoral grave.
Fray Mamerto Esquiú nació el 11 de mayo de 1826 en la localidad de San José de Piedra Blanca y falleció el 10 de enero de 1883 en La Posta de El Suncho. Fue fraile, sacerdote, obispo, docente, periodista y reconocido legislador, destacado por su encendida defensa de la Constitución Argentina de 1853. El 24 de abril de 2019 la Comisión Teológica de la Congregación para la Causa de los Santos del Vaticano dio por aprobado el milagro. El 21 de noviembre de ese año en Roma la Consultación de los Médicos de nivel internacional convocada por la Santa Sede declaró la inexplicalidad del milagro atribuido a la intercesión del fraile franciscano. Fue decretado beato por el papa Francisco el 19 de junio de 2020.
Miroslaw Adamczyk, representante del Papa Francisco en la Argentina, llegó a Tucumán para encabezar el 125º del Obispado tucumano junto a monseñor Carlos Sánchez y recibir de manos de Emma las reliquias del Beato Esquiú junto a un cuadro con la imagen del fraile franciscano. "Este hermoso testimonio de fe, -porque aquí los tucumanos, Mons. Miroslaw Adamczyk, tenemos fe- y hay una fe profunda por eso le arrancamos milagros al Señor, así como le arrancamos un milagro por la intercesión de la Beata Catalina hace 7 años, también la fe de esta familia, le arrancó un milagro al Señor por intercesión del Beato Fray Mamerto Esquiú y acá esta la depositaria del milagro, Ermmita, que el Señor ha hecho una obra maravillosa en ella por intercesión del Beato Mamerto", expresó Sánchez.
El arzobispo invitó a hacer uso de la palabra al doctor Carlos, traumatólogo que trató a Emma y explicó su recuperación milagrosa: "Yo he tenido la gracia del Señor de poder asistir a una pacientita que se nos moría primero y después desarrolló una enfermedad en el fémur que la condenaba a ser discapacitada para siempre. Estábamos todos los médicos desesperados por supuesto", recordó.
"Conseguimos una reliquia del Beato Mamerto Esquiú, que en la desesperación se la dimos a la mamá y la familia comenzó a rezarle fuertemente al Beato, tan fuertemente que le pasaban, -la reliquia era un pedacito de ropa con la cual había tocado el corazón incorrupto del Beato antes de que lo robaran obviamente- y con eso comenzaron a pasarle por el muslito, por la zona enferma, y me cuentan, que había una tía en especial, que le pasaba con mucha violencia la reliquia y de una manera absolutamente incomprensible, en 15 días la paciente estaba totalmente curada y de una manera imposible, así que bueno, dar gracias a Dios por escuchar a nuestro Beato y a él por interceder por nosotros. Fray Mamerto Esquiú, Ruega por nosotros", narró.
Las reliquias fueron trasladadas en manos del Obispo Auxiliar, Mons. Roberto Ferrari al interior de la Catedral donde quedarán entronizadas para la veneración de los fieles.
“Las reliquias quedarán en Tucumán recordando que Fray Mamerto Esquiú estuvo en nuestra Iglesia Catedral cuando predicó en la consagración del templo, el 19 de febrero de 1856, unos años antes en 1853 el Beato había defendido la tan esperada declaración de la Constitución nacional en un fervoroso sermón. Tener las reliquias del Beato Esquiú en nuestra arquidiócesis es un acontecimiento muy especial, un homenaje a la fe del pueblo tucumano por el milagro concedido una niña de nuestra ciudad, por la entrañable misericordia de Dios, por intercesión del Beato”, celebraron desde la Catedral.
El Beato Esquiú y Tucumán
El 19 de febrero de 1856 el templo de la Iglesia matriz de Tucumán fue solemnemente inaugurado terminándose así la obra proyectada por el gobierno provincial a cargo del general Celedonio Gutiérrez (1847). Fray Mamerto, quien años antes, en 1853, había defendido con su famoso sermón la tan esperada Constitución Nacional predicó en la solemne celebración en la entonces Iglesia matriz. Tiempo después el 15 de febrero de 1897 el Papa León XXIII crearía la Diócesis de Tucumán y la Iglesia matriz sería elevada a su rango de Iglesia Catedral en una época tan convulsiva en la Argentina del siglo XIX.
Fray Mamerto supo ser portavoz de un pueblo que quería la paz, convirtiéndose en un ferviente defensor de la Constitución Nacional, con su voz profética propia de los próceres que van tejiendo los caminos de una nación, Fray Mamerto llegó a tantos, que era tan conocido como admirado.
Fray Mamerto Esquiú (1826 1883) fue beatificado el 4 de septiembre de 2021 luego de reconocerse la curación milagrosa de Emma afectada por el fémur de una de sus piernas.








